

En un clima de euforia contenida en Nueva York, una voz de peso dentro de Bank of America encendió las alarmas en los mercados.
Mientras gran parte de Wall Street celebra los máximos recientes, Paul Ciana, director de análisis técnico del banco, emitió un informe en el que insta a los inversores a protegerse frente a la volatilidad y a prepararse para un escenario de retroceso inminente.
Según el estratega, el índice S&P 500, que acumula una ganancia cercana al 17% desde los mínimos registrados en marzo, comenzó a mostrar señales de fatiga tras alcanzar su pico el pasado 2 de junio: el panorama estacional no es alentador.
“La hoja de ruta para el verano es una corrección en tres fases”, sentenció Ciana en su último reporte, marcando una clara diferencia con el optimismo que impera en otras mesas de dinero.
El fin del rally “extendido”
Para el especialista, el impulso que movió al mercado en los últimos meses se está debilitando. La evolución de los precios luce, en sus términos, “extendida”, lo que deja poco margen para nuevas alzas sin un ajuste previo.
“El repunte posterior al alto al fuego se está volviendo más volátil a medida que aumentan los riesgos de corrección”, señaló el estratega. Bajo esta premisa, Ciana justifica la necesidad de adoptar “una postura defensiva” durante el trimestre comprendido entre julio y septiembre.

El análisis técnico proyecta que el S&P 500 podría descender hasta los 6850 puntos, lo que representaría una caída de aproximadamente el 7,6% respecto de los niveles actuales.
Niveles clave y señales falsas: qué debe esperar el mercado
El informe detalla una hoja de ruta con soportes técnicos bien definidos: se identifican niveles de contención en los 7200, seguidos por los 7025 y, finalmente, el objetivo de suelo en 6850 puntos.
Sin embargo, el analista lanza una advertencia sobre posibles “trampas de mercado”: si el índice intentara buscar un nuevo máximo hacia los 7741 puntos, este movimiento no debería ser interpretado como una señal de compra, sino como una falsa señal de fortaleza antes de la caída definitiva.
“Con el verano todavía en sus primeras etapas, una corrección más prolongada, con un patrón de doble ajuste hasta octubre, sigue siendo uno de los principales riesgos”, concluyó el especialista.
La postura de Ciana se suma a la visión de otros estrategas del banco, como Savita Subramanian, quien ya había advertido este mes que el mercado presenta “demasiadas señales de alerta” y recomendó a los clientes empezar a tomar ganancias.
Esta cautela de Bank of America contrasta fuertemente con el sentimiento de otros gigantes de la industria. Apenas la semana pasada, Société Générale elevó su previsión para el cierre del año a .000 puntos, mientras que JPMorgan Chase & Co y Fundstrat mantienen una perspectiva alcista.















