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En un junio marcado por la volatilidad de los mercados globales, la toma de ganancias en las grandes tecnológicas y la incertidumbre macroeconómica, algunos Cedear lograron destacarse con fuertes subas y dejaron algunas señales sobre cuáles son las grandes tendencias que atraen capital en Wall Street.

Lejos de concentrarse en un único sector, las mayores ganancias del mes combinaron inteligencia artificial, ciberseguridad, salud, turismo y semiconductores, lo que expone una suerte de búsqueda de oportunidades tanto de crecimiento como de refugio.

Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, señaló que Wall Street cerró este martes cerrar su mejor trimestre desde la pandemia, aunque en un contexto de elevada volatilidad por las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, el tono más restrictivo de la Reserva Federal (Fed) y el fuerte retroceso del oro y el petróleo.

En el frente local, destacó que la deuda soberana extendió la compresión de riesgo, impulsada por la mejora en la calificación crediticia de S&P y un riesgo país en mínimos de ocho años.

En cambio, la renta variable argentina corrigió tras el revés de la Argentina en la revisión del MSCI, mientras que el dólar dejó atrás la estabilidad que había mostrado durante los meses previos.

Cedear: cuáles volaron en junio

La mayor sorpresa llegó de la mano de American Airlines, que lideró el ranking con un avance del 28,5% en pesos.

El principal impulsor fue el fuerte descenso del precio internacional del petróleo, un factor que reduce uno de los costos más importantes para las aerolíneas: el combustible. A ese alivio en los márgenes se sumó la expectativa de una temporada de vacaciones con elevada demanda, lo que renovó el interés de los inversores por el sector.

Otro de los grandes protagonistas fue Palo Alto Networks, una de las empresas de ciberseguridad más importantes del momento y cuyo Cedear trepó 26,2% durante el mes.

La compañía continúa beneficiándose de una tendencia estructural: el aumento sostenido del gasto en ciberseguridad. Empresas, gobiernos y organismos públicos incrementan sus inversiones para protegerse frente a un escenario de amenazas informáticas cada vez más sofisticadas, convirtiendo al sector en uno de los más resilientes dentro de la industria tecnológica.

El tercer lugar quedó para Intel, con una suba del 24%, impulsada por el renovado optimismo sobre su estrategia de recuperación. La empresa selló alianzas para expandir la fabricación de microchips en Estados Unidos y busca posicionarse como uno de los actores centrales del nuevo ciclo industrial que promueve la producción local de semiconductores, un segmento considerado estratégico tanto para la inteligencia artificial como para la seguridad nacional.

La revolución de la IA también volvió a favorecer a Micron Technology, cuyos papeles avanzaron 23%.

El fabricante de memorias presentó resultados trimestrales récord y confirmó que la demanda por memorias HBM, utilizadas en los procesadores destinados a inteligencia artificial, continúa por encima de la oferta disponible. La expansión acelerada de los centros de datos mantiene intactas las perspectivas de crecimiento para uno de los proveedores clave de la cadena de valor de la IA.

En un mercado que alternó episodios de fuerte volatilidad, Johnson & Johnson volvió a cumplir su tradicional rol defensivo. Su Cedear ganó 19,6% gracias a la estabilidad de su negocio, la fortaleza de su balance y la previsibilidad de sus ingresos, características que atrajeron flujos de inversores en busca de menor riesgo frente a la incertidumbre del mercado.

El listado de los mejores desempeños se completa con Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), cuyos certificados avanzaron 16% en el mes.

La mayor fundición independiente de semiconductores del mundo continúa siendo una pieza indispensable para la fabricación de los chips más avanzados utilizados por gigantes como Nvidia, AMD y Apple.

El mercado considera a la compañía como uno de los principales beneficiarios de la expansión global de la inteligencia artificial y la computación en la nube.

Más allá de los rendimientos individuales, el desempeño de estas empresas en el sexto mes del año indica que las grandes tendencias estructurales que dominan Wall Street siguen casi que intactas.

La inteligencia artificial motoriza la demanda por chips y memorias, la ciberseguridad se consolida como un gasto prioritario para empresas y gobiernos, mientras que sectores más tradicionales como las aerolíneas y la salud recuperan atractivo gracias a factores macroeconómicos específicos y a la búsqueda de equilibrio en las carteras de inversión.