Europa: la inflación de la eurozona alcanza un récord del 8,6% en junio

La fuerte aceleración de los precios en alimentos y la energía intensifica el debate del Banco Central Europeo sobre la velocidad de las subas de tasas de interés previstas

El crecimiento de los precios en la eurozona alcanzó un máximo histórico de 8,6% anual hasta junio, intensificando las tensiones entre los responsables de la fijación de tasas en el Banco Central Europeo (BCE)sobre la velocidad de las subas de las tasas de interés previstas.

La inflación de la eurozona aumentó desde el 8,1% de mayo, tras una fuerte aceleración de los precios de la energía y los alimentos en muchos países debido a las interrupciones del suministro causadas por la invasión de Rusia en Ucrania. El aumento de las presiones sobre los precios en el bloque compensó con creces la ralentización de la inflación en Alemania, impulsada por los subsidios al transporte y la electricidad para amortiguar el mayor costo de vida.

Los economistas encuestados por Reuters esperaban una inflación del 8,4% en la eurozona. Claus Vistesen, economista de Pantheon Macroeconomics, dijo que un aumento mayor de lo esperado "aumenta el riesgo" de que el BCE suba las tasas más allá del cuarto de punto porcentual previsto en la próxima reunión, dentro de tres semanas, y añadió que el banco central está "muy por detrás de la curva".

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La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo en el foro anual del banco en Sintra, Portugal, esta semana que se mantendría en su plan de empezar a subir las tasas de interés con un incremento de 25 puntos básicos el 21 de julio. Dijo que es probable que se produzca una suba mayor en septiembre, a menos que se produzca una rápida desaceleración de la inflación.

El banco central está haciendo malabares para encontrar el equilibrio entre la reversión de casi una década de dinero ultra laxo para parar el crecimiento desenfrenado de los precios y tratar de evitar arrastrar a la región a una profunda recesión o a otra crisis de la deuda, después de que los costos de los préstamos aumentaran bruscamente en los países más débiles, como Italia.

Fabio Panetta, el miembro más moderado del comité ejecutivo del BCE, dijo en un discurso este viernes que las subas de tasas deberían ser "graduales" porque, a diferencia de Estados Unidos, la alta inflación "no refleja un exceso de demanda en la zona euro".

"El consumo y la inversión siguen estando por debajo de su nivel prepandémico y aún más lejos de su tendencia prepandémica", dijo Panetta. Una vez que la tasa de depósito del BCE vuelva a subir de -0,5% a cero, cualquier otro movimiento "dependerá de la evolución de las perspectivas de la inflación y la economía", añadió.

Sin embargo, algunos de los miembros más restrictivos [hawkish] del consejo de gobierno del BCE, entre los que se encuentran varios de los países bálticos, donde la inflación es más elevada, tienen previsto impulsar una suba de tasas mayor, de 50 puntos básicos, en julio, debido a su preocupación por que las presiones sobre los precios muestren pocos indicios de relajación.

El Riksbank de Suecia aceleró esta semana el ritmo de sus alzas de tasas hasta los 50 puntos básicos en respuesta al aumento de la inflación, reflejando medidas similares de los bancos centrales de Suiza y Noruega. La Reserva Federal de Estados Unidos subió el mes pasado las tasas de interés en 75 puntos básicos.

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El desempleo en los 19 países que comparten el euro cayó a un mínimo histórico del 6,6% en mayo, lo que probablemente añadirá presión a los incrementos de salarios.

Christoph Weil, economista del Commerzbank, pronosticó que la inflación de la zona euro será del 7,5% a fines de este año, muy por encima del objetivo del 2% del BCE. "Los sindicatos exigirán una compensación, al menos parcial, por el aumento de la inflación en las próximas negociaciones salariales", dijo.

La inflación aumentó en 17 de los 19 países de la eurozona en junio, y sólo se redujo en Alemania y los Países Bajos, según una estimación preliminar de Eurostat de este viernes. Subió a tasas de dos dígitos en nueve Estados miembros y superó el 20% en Estonia y Lituania. Las tasas de inflación más bajas se registraron en Malta y Francia, con un 6,1% y un 6,5% respectivamente.

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Los precios de la energía alcanzaron un máximo histórico en la eurozona de casi el 42% en junio, después de que Rusia redujera el suministro de gas natural a Europa. Los precios de los alimentos, alcohol y tabaco en el bloque subieron un 8,9%, lo que refleja la interrupción del suministro de productos agrícolas causada por el conflicto de Ucrania.

"Aunque la demanda baje más drásticamente en los próximos meses, creemos que todavía no se han repercutido en el sistema todos los costos de los insumos", dijo Marcus Widén, economista de SEB.

La inflación núcleo, que excluye los precios más volátiles de la energía y alimentos, se ralentizó ligeramente hasta el 3,7% en junio, reflejando el abaratamiento del transporte público debido a las subvenciones gubernamentales. Entre estas medidas se encuentra el billete de tren temporal de 9 euros al mes en Alemania, que contribuyó a frenar la tasa de inflación del país hasta el 8,2%.

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