En esta noticia
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes a través de sus redes sociales que su país permitirá la importación durante los próximos 90 días de hasta 300.000 toneladas de carne vacuna para procesamiento “sin el arancel que se aplica fuera de cuota”. Esta decisión abrió interrogantes sobre cuáles serán los países capaces de abastecer esa demanda adicional.
“Mientras trabajamos para reconstruir y apoyar a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas de carne molida sin aranceles fuera de cuota”, señaló el mandatario en Truth Social.
Según afirmó Trump, la medida permitiría reducir alrededor de 25% los precios actuales de mercado, en momentos en que Estados Unidos atraviesa valores elevados para la carne vacuna. Los analistas señalan que, en un mercado del tamaño del norteamericano, el impacto en precios internos podría ser marginal.
Para la Argentina, uno de los principales exportadores mundiales de carne y un proveedor que viene ganando terreno precisamente en el mercado estadounidense, el anuncio generó expectativas.
Fuentes de la Secretaría de Agricultura de la Nación señalaron a El Cronista que “están evaluando esta decisión”, mientras esperan conocer cómo se instrumentará y, fundamentalmente, cómo se distribuirán las toneladas anunciadas.
Los operadores del mercado, sin embargo, piden cautela.
“Esto pasó hace algunos meses, pero lo único que ocurrió fue que generó ruido en el mercado”, señaló un especialista del sector. Según explicó, los contactos con el Meat Import Council of America (MICA) recomiendan esperar hasta conocer la instrumentación efectiva de la medida.
Estados Unidos mantiene históricamente para la Argentina una cuota de 20.000 toneladas anuales de carne vacuna, dentro de la cual las exportaciones enfrentan un arancel mínimo. Fuera de ese contingente, el derecho alcanza 26,4%.
Pero a comienzos de 2026 el gobierno estadounidense ya tomó una decisión extraordinaria: otorgó a la Argentina otras 80.000 toneladas anuales de acceso preferencial, administradas mediante cuatro cupos trimestrales de 20.000 toneladas.
Las exportaciones argentinas a Estados Unidos ya se aceleraron
Los últimos datos oficiales estadounidenses muestran además que los frigoríficos argentinos comenzaron a aprovechar esa oportunidad.
Según el Departamento de Agricultura estadounidense, las importaciones de carne argentina se dispararon en mayo hasta 17.237 toneladas, aproximadamente 190% más que un año atrás.
En los primeros cinco meses de 2026, Argentina explicó aproximadamente 4% de todas las importaciones estadounidenses de carne vacuna, casi el doble de su participación de 2025, y pasó a ubicarse como el octavo mayor proveedor de ese mercado.
Si Argentina consiguiera mantener o ampliar su participación reciente, el nuevo contingente representaría una oportunidad adicional para los frigoríficos locales. Pero todavía no existe información oficial sobre cuánto podría corresponder a cada país.
Pero Brasil puede ganar terreno
Argentina cuenta con una ventaja comparativa respecto de Brasil. Mientras que nuestro país exporta con cuotas, el gigante sudamericano paga aranceles de hasta 26%.
“De cumplirse esto, lo más probable es que Brasil entre con fuerza en el mercado estadounidense. Se les acabó la cuota que tienen con China y en septiembre no entra más carne de Brasil en Europa. Cuando nos preguntábamos qué podía pasar con todo excedente, les viene genial esta noticia”, dijo a El Cronista el analista ganadero de AZ Group, Diego Ponti.
En ese sentido, añadió que esa irrupción podría afectar la posición preferente de Argentina en lo que se conoce como trimming. Se trata de un tipo de carne que se extrae durante el proceso de desposte del animal y que es sumamente magra y que en Estados Unidos se utiliza para mezclar con producción que tiene mucha grasa y así poder hacerla consumible, preferentemente en hamburguesas.
“De lo que exporta Argentina, el 50% son estos recortes de desposte. Se podría perder la exclusividad y, además, funcionar como factor bajista del precio”, añadió.
Por qué Estados Unidos necesita importar más carne

El anuncio aparece en un mercado estadounidense caracterizado por una oferta doméstica ajustada y precios elevados.
El USDA redujo recientemente sus previsiones de producción de carne vacuna para 2026 y 2027 por un ritmo de faena menor al esperado y, al mismo tiempo, elevó sus proyecciones de precios del ganado. Para 2026 proyectaba importaciones totales por alrededor de 2,75 millones de toneladas.
La dependencia de carne importada tampoco comenzó ahora. En 2024, las compras externas estadounidenses ya habían alcanzado un récord de 2,10 millones de toneladas, con Australia, Canadá, Brasil, México y Nueva Zelanda entre sus principales proveedores.
La cautela del mercado: “Hay que esperar”
Pese al potencial, los especialistas argentinos prefieren esperar los detalles regulatorios antes de calcular cuánto podría ganar el país.
“Hace tres meses corrió mucha agua bajo el puente cuando se dijo que iban a bajar los aranceles a Brasil y otros exportadores y no pasó nada, sólo ruido de mercado. Hay que esperar”, señaló un especialista argentino en comercio exterior de carne.
La advertencia no es menor. Una apertura de 300.000 toneladas puede instrumentarse de maneras diferentes: mediante un contingente global, asignaciones específicas por país, requisitos sanitarios o categorías determinadas de producto.
Además, los distintos exportadores parten de situaciones comerciales diferentes. Canadá y México cuentan con acceso preferencial bajo el acuerdo comercial norteamericano, mientras otros países operan mediante cuotas arancelarias específicas. Argentina, por ejemplo, ya dispone este año de su contingente histórico y de las 80.000 toneladas extraordinarias otorgadas por Washington.
Por eso, el número de 300.000 toneladas no puede traducirse todavía en una cantidad determinada para los frigoríficos argentinos.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
















