- ¿Y, ministro? ¿Entraron las vacunas contra la aftosa?
- Un día voy a hacer una película con todo esto.
La consulta al pasar al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, durante un evento reciente revelaba en una respuesta breve que, aunque sea “el coloso”; como lo llama el presidente Javier Milei, hay un mercado en el que fracasa en su aspiración de volverlo más competitivo: la provisión de dosis para prevenir la aftosa en el ganado vacuno, que mueve más de u$s 150 millones.
Se trata de un tema que obsesiona al hombre al que el jefe de Estado le atribuye estar haciendo miles de reformas. Desde que asumió, Sturzenegger apunta a generar más competencia en el mercado dominado hace décadas por la empresa Biogénesis Bagó, que controlan dos familias fuertes del sector farmacéutico, los Sigman y los Bagó.
A través de una serie de resoluciones, la compañía históricamente sostiene una posición casi exclusiva de abastecimiento al sector, donde además ha mantenido mucha influencia sobre el ente de control, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
Hace dos años, durante la inauguración de la Exposición Rural en Palermo, Milei había revelado entre los anuncios para el campo que se había abierto el mercado de la vacunación para la aftosa como un mecanismo para bajar los costos a los ganaderos. Claramente era letra de Sturzenegger. Desde entonces, sin embargo, no hay más oferta de la que había.

Todo a pesar de que desde la cartera de Desregulación se forzaron diversas modificaciones que en los papeles autorizaron la importación a una empresa que está embanderada en pelear el mercado, Tecnovax, liderada por Diego La Torre. Biogénesis Bagó siempre adujo que el laboratorio brasileño desde donde llegaría la vacuna no contaba con las habilitaciones necesarias por tener la planta suspendida y sin producir.
Según fuentes del mercado, sin embargo, ahora que se aprobó hay una traba que le imposibilita competir en igualdad de condiciones: la vacuna fue habilitada, pero para uso “semestral”, por lo que, frente a la posibilidad que ofrece una dosis de Biogénesis Bagó, hacen falta dos de Tecnovax.
En la Casa Rosada matizan el “fracaso” en el intento de desregulación de Sturzenegger y afirman que su intervención ya consiguió un impacto: que Biogénesis Bagó baje los precios ante la posibilidad de la competencia externa, que era la principal distorsión que marcaban los productores agropecuarios.
Según el Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina, en el resto del Mercosur se paga mucho menos: 30 centavos de dólar la dosis en Paraguay, 50 centavos en Brasil y 75 centavos en Uruguay.
La pelea por el mercado de la vacuna antiaftosa es una de las batallas de negocios más fuertes desde que Milei está en el poder. De hecho, producto de las tensiones en el Senasa el año pasado, terminó siendo “renunciado” su titular Pablo Cortese, quien incluso recibió una carta documento por parte de Biogénesis Bagó por haber firmado una resolución habilitando una vacuna del exterior. En su lugar, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, designó a María Beatriz “Pilu” Giraudo.
Más allá de los cambios normativos que por ahora no lograron poner otra vacuna antiaftosa en la Argentina por fuera de las existentes, hay otra postal que demuestra la impotencia de Sturzenegger en esta área. Desde su cartera, el año pasado denunciaron la existencia de un convenio desde 2020 por el que Biogenesis Bagó daba “apoyo” a los técnicos del organismo que la debe controlar.
“El laboratorio del Senasa está desfinanciado y todos ahí o trabajan o sueñan con trabajar en la empresa que no quiere que entren competidores”, decían desde adentro del organismo y lo divulgaba Desregulación. “Hay momentos en que las toallitas de los baños del Senasa tienen el logo de Biogénesis Bagó”, marcaban.

Más allá de cualquier enojo de Sturzenegger, el 19 de junio pasado, cuando el país estaba vibrando con el comienzo del Mundial, la compañía de Sigman y Bagó firmó otro convenio con el Senasa para la conformación de un banco de antígenos y vacunas de cepas extra-regionales de fiebre aftosa. Ante una eventual emergencia sanitaria, el acuerdo le permitirá al SENASA acceder y disponer de los antígenos para la elaboración de vacunas, que estarán resguardados por la compañía.
Desde Senasa explicaron que el convenio no implica ningún tipo de erogación presupuestaria, y que, si hubiera una emergencia sanitaria, Biogénesis Bagó deberá poner a disposición del organismo nacional los antígenos a partir de los stocks que la empresa mantiene como reserva propia. Es decir, se trata de un nuevo acuerdo donde el controlado financia actividades del controlador, como habían denunciado en los equipos de Sturzenegger cuando todavía aspiraban a modificar el funcionamiento del mercado.
El domingo que viene será el acto de inauguración de la tradicional exposición agroganadera de Palermo, donde como siempre se espera el discurso del presidente Milei. Allí mismo, en 2024, había dicho: “(...) Abrimos el mercado de la vacuna de aftosa y, en la próxima campaña, ya habrá oferta de la misma por la mitad de su valor histórico”.
Sin sufrir impactos en la gestión Milei, en tanto, la firma de Sigman y compañía también estrecha vínculos con el gobierno de Lula. Biogénesis Bagó firmó un acuerdo con Brasil para que también la planta de la empresa en Garín sea el banco de antígenos para una eventual emergencia de la fiebre aftosa. El ministro de Agricultura brasileño, Andrés de Paula, rubricó el acuerdo con el CEO de la compañía argentina, Esteban Turic.

















