El equipo económico se prepara para recibir a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva la próxima semana y alista números positivos para mostrarle. Uno de ellos es la inflación, donde el Ejecutivo aspira a que pronto se quiebre el piso del 1% mensual.
Así lo detalló el vocero Adrián Ravier en su conferencia de prensa, donde aseguró que la inflación puede cumplir con la premisa de Javier Milei de que el índice puede empezar con “cero coma algo” a partir de agosto.
¿Qué datos mira el Gobierno para asegurar que ese hito está cerca? Ravier destacó que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) se ubicó en un 1,1% en junio. En base a ese número planteó que se puede estar cerca de quebrar el umbral del 1% a partir de agosto de 2026. Para la inflación minorista, en tanto, esa trayectoria será más larga.
Amenaza
Un dato que puede cortarle los planes al oficialismo, sin embargo, es la nueva suba del petróleo, que volvió a cruzar los u$s 90 por barril de brent y puede presionar precios de importaciones al alza, lo que se registra en el mayorista.

Para los economistas de LCG, con el dólar deslizándose más fuerte y petróleo más arriba, podría llevar a recalibrar la estrategia de precios de combustibles a nivel local.
En esa misma línea, ACM planteó que “sin conflictos internacionales que aceleren la evolución de precios de bienes transables, como el combustible, la inflación mayorista debería verse más moderada”.
Pese a eso, con la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio, “el dato de julio podría ver revertida esta moderación inflacionaria, lo que refleja la fragilidad del sendero desinflacionario mientras perdure la guerra”.
En tanto, en su alocución, Ravier se enfocó en que “el programa de estabilización que claramente es muy muy exitoso” luego de “romper la inercia del 2%” con el 1,9% de inflación minorista (IPC) que se conoció la semana pasada para junio.
Inflación núcleo
“Si miramos el IPC núcleo, que deja fuera los servicios regulados y algunas cuestiones más, está en 1.6%, lo cual también es muy importante destacarlo”, siguió el portavoz.
Ravier marcó que “es la cifra mensual más baja desde julio de 2025 y yendo más atrás no se había visto un nivel tan bajo desde enero de 2018″ y consignó que anualizada da 20%, mientras que en diciembre de 2023 la núcleo mensual fue del 28,3%.
“En este momento las consultoras están revisando las proyecciones a la baja, lo cual también nos hace poner optimistas para adelante”, agregó Ravier leyendo los datos en la conferencia de prensa.
Inflación mayorista
Sobre la mayorista, planteó que “bajó del 54% mensual en diciembre de 2023 a a 2,5% mensual en mayo y a 1,1% mensual en junio, explicada por un incremento del 1% mensual en bienes nacionales y 2,3% en productos importados”.

En línea con la lectura de Milei, Ravier abogó por “prestar más atención al IPIM que al IPC porque considera que el IPIM refleja más rápidamente los cambios monetarios y de costos, mientras que el IPC incorpora precios que se ajustan con rezago o están influenciados con regulaciones.”
La cautela de los economistas
Los economistas esperan que la inflación “siga moderándose, aunque muy gradualmente”: promediaría 1,8% en el segundo semestre y cerraría 2026 en torno al 30% anual.
“El desafío sigue siendo el mismo que hace más de un año: romper la inercia que los precios vienen mostrando desde junio 2025, cuando la inflación subyacente descendió a la zona del 2% mensual pero no logró ubicarse más abajo”, detalló un informe de Invecq Consulting.
“Los procesos de estabilización no son lineales y la inflación demora años en volver a un dígito anual” agregaron. Hoy está en 33,5%.
Incluso el FMI, que aplaude los avances en la desinflación en cada oportunidad que tiene, la proyección optimista es que la inflación de un dígito se logre recién en 2028.
En el corto plazo, “una (modesta) recuperación de los salarios y una suba del dólar —nuestra proyección es $1.800 a fin de año— presionarían al alza, a lo que puede sumarse algún factor exógeno como un nuevo repunte de los Estacionales", agregó Invecq.
Consumo
Los economistas marcan que el consumo interno “todavía débil y el menor ajuste de los precios regulados, jugarían a favor” de ese descenso inflacionario. Y Ravier abonó a la teoría de que el consumo seguirá esperando al explicar que no habrá estímulos monetarios porque el Gobierno cree que el crecimiento se logrará por mayor producción atada a la exportación y no al mercado interno.
Mientras tanto, los datos de endeudamiento y mora de las familias, marcan también un límite al modelo de consumo interno.
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