En esta noticia

La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, visita por primera vez el país. Argentina sigue siendo el mayor deudor del organismo y afronta un calendario de pagos que se intensifica desde el año próximo hasta 2029, mientras el Gobierno debe avanzar con cambios tributarios, previsionales y en la Carta Orgánica del Banco Central para seguir cumpliendo con el rol de “mejor alumno” del organismo.

El ministro de Economía Luis Caputo recibe a Georgieva con un récord de compra de divisas para acumular reservas en el BCRA y datos fiscales que en el semestre sostienen el superávit, pese a que la recaudación sufre y la economía se mantiene heterogénea y volátil.

La relación entre la Argentina y el FMI es una de las más extensas y controvertidas de la historia del organismo. La sintonía hoy es total, según dejar ver la economista búlgara y el equipo de Caputo. Con el récord de programas firmados entre el país y el organismo, los vencimientos que vienen están en el centro de la agenda.

El Fondo plantea que el Gobierno debe generar las condiciones para salir a financiarse al mercado de capitales -en 2027, si no antes- para asegurar el repago de deuda, aunque en el mercado no se descarta que renegocien el cronograma. Para esto, sin embargo, el FMI tendrá que recibir fuertes señales desde el Gobierno en la antesala de un año electoral con escenario incierto.

Según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), durante el segundo semestre de este año vencen pagos por u$s 1130 millones de capital y u$s 1694 millones de intereses. A cambio, el país espera recibir desembolsos por u$s 863 millones, siempre que las revisiones del programa sean aprobadas.

La carga financiera aumenta de manera significativa a partir de 2027. Ese año vencerán u$s 4408 millones de capital y u$s 3256 millones de intereses, mientras que en 2028 los pagos de capital ascenderán a u$s 6568 millones y en 2029 alcanzarán los u$s 8066 millones.

Tras mejoras en la calificación crediticia y baja del riesgo país, una salida al mercado permitiría a la Argentina asegurar los pagos. El Fondo, sin embargo, evita emplazar al Gobierno y asegura que es el equipo de Caputo el que decidirá si toma deuda en el exterior y cuál será el mejor momento para hacerlo.

En tanto, las reservas cuentas con los ingresos de la mejora de la balanza energética y los altos precios de los commodities. Sin embargo, puede haber factores que pongan en vilo a la cosecha -El Niño- y un rezago en las inversiones esperadas. El Gobierno busca acelerar a fondo con el marco del Súper RIGI, la “inviolabilidad de la propiedad privada” y las leyes de tierras y patentes, entre otras, para asegurar la llegada de capitales.

Los desembolsos previstos por el FMI solo compensan parcialmente esos compromisos y funcionan principalmente como un alivio para afrontar los pagos al propio organismo y a otros acreedores, siempre y cuando se cumplan las auditorías trimestrales de la economía local.

Los giros restantes están previstos dos veces al año, en enero y julio, hasta comienzos de 2029. Según CEPA, cubrirían apenas el 60% de los pagos de intereses acumulados hasta entonces.

Las reformas que siguen en agenda

Más allá de los desembolsos, la visita de Georgieva también llega cuando el Gobierno enfrenta una serie de compromisos estructurales incluidos en el acuerdo con el Fondo, la mayoría con vencimiento hacia fines de este año.

Entre ellos figura la presentación de una propuesta de reforma tributaria integral. El FMI planteó avanzar en la eliminación de exenciones, una ampliación de la base del Impuesto a las Ganancias para que alcance al menos al 20% de la población y una revisión del régimen de Monotributo. La propuesta es más presión impositiva sobre la población y menos sobre el sector productivo.

También propuso reemplazar Ingresos Brutos por un esquema de IVA dual, en el que cada provincia pueda determinar su propia alícuota.

La agenda incluye además la creación de un registro formal para identificar riesgos de evasión y cumplimiento tributario, con foco en los grandes contribuyentes, y la implementación de medidas para fortalecer el sistema antilavado.

Otro de los puntos pendientes es la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, donde el Gobierno empezó a tomar pasos, con cambios orientados a reforzar su independencia, limitar el financiamiento monetario al Tesoro y concentrar su mandato en la estabilidad de precios.

Werning junto a Bausili, Caputo y Quirno, con Georgieva en el G20 de Brasil
Werning junto a Bausili, Caputo y Quirno, con Georgieva en el G20 de Brasil

Para fines de 2027, además, el Gobierno deberá presentar una propuesta de reforma previsional destinada a mejorar la sustentabilidad del sistema, reducir su fragmentación y reforzar el vínculo entre aportes y beneficios.

Marcha contra el FMI

La presencia de Georgieva en el país tendrá su correlato en las calles. El Frente de Izquierda convocó para este lunes, a partir de las 15, a una concentración frente al Ministerio de Economía en rechazo a la visita de la titular del FMI y al acuerdo con el organismo.

La titular del FMI tiene previsto dar una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda cerca del mediodía y reunirse con el presidente Javier Milei a las 14. Media hora después hará lo mismo con el Gabinete ampliado. El martes, en tanto, visitará Vaca Muerta.

El dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano sostuvo que la presencia de Georgieva busca “apuntalar” al Gobierno de Javier Milei y afirmó que el Fondo reclamará una profundización del ajuste fiscal.

También habrá una movilización durante la visita de la funcionaria a Vaca Muerta, anticipó el organismo que mantiene su reclamo histórico: el no pago de la deuda y la ruptura con el organismo.

Luego de anunciar la visita, desde el FMI consideraron que se daba en este momento por una cuestión de agendas pero también porque la directora gerente quería ver “de primera mano los avances del programa con Argentina”.