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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegará hoy a la Argentina con el objetivo de reunirse con funcionarios y visitar Vaca Muerta. El país la recibe con una fuerte acumulación de reservas pero con una luz amarilla en el frente fiscal.

El arribo de Georgieva constituye la primera visita de la máxima autoridad del organismo financiero internacional a estas tierras en los últimos ocho años, tras el paso de la francesa Christine Lagarde en 2016.

Durante dos días, la actual titular del FMI tendrá reuniones con el presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y otros funcionarios. Y ya viene de reunirse en los Estados Unidos con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien también es asesor del FMI en materia desregulatoria.

La agenda de la economista búlgara seguirá con encuentros con referentes del sector privado, académicos y estudiantes. Además, contempla brindar una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía y una charla en el Palacio Libertad, mientras se espera que el mismo día mantenga un encuentro con empresarios. Mañana, la funcionaria visitará junto a Caputo el yacimiento de Loma Campana, el principal pozo de YPF en Vaca Muerta. También se espera que se reúna con referentes de movimientos sociales, como es la tradición del Fondo, y que mantenga reuniones mano a mano con representantes del sector privado

Cómo llega Argentina

El cambio de año aceleró la nueva etapa del programa económico: profundizar la compra de dólares para fortalecer las reservas.

En ese sentido, el Gobierno se había comprometido con el FMI a comprar u$s 10.000 millones para las reservas del Banco Central, meta que fue cumplida a principios de junio, siete meses antes del compromiso asumido.

El Ministerio de Economía proyectaba por entonces que, a la velocidad de compras que registraba, la autoridad monetaria podría sumar hasta u$s 17.000 millones. Desde el cumplimiento de la meta, la entidad que conduce Santiago Bausili sostuvo las compras de divisas, e incluso marcó operaciones diarias récord para el organismo. La entidad registra 134 ruedas de compras que suman u$s 13.111 millones.

El Gobierno prevé mantener esa tendencia y el sector agroexportador confía en que la liquidación borre su habitual estacionalidad del segundo trimestre para extenderse en el resto del año. El desafío para la agroexportación podría venir por el lado del fenómeno climático El Niño, con lluvias mayores a las esperadas.

El frente fiscal muestra una luz amarilla dentro del programa. Luego de que en junio el resultado mostrara el primer déficit desde diciembre, que también fue el primero para un junio de la gestión Milei, se puso el foco en la meta fiscal.

“La pauta de superávit primario del primer semestre de, al menos, $ 6,9 billones, no se cumplió”, analizaron desde Equilibra. Si bien el superávit acumulado fue de $ 7,3 billones, la métrica que usa el FMI excluye los ingresos por privatizaciones, lo que reduce el resultado a $ 6,3 billones, $ 600.000 millones por debajo de lo acordado.

“El incumplimiento hubiese sido mayor si el target original de $ 8,5 billones no se hubiera relajado en la última revisión. Para cumplir el objetivo de fin de año, el sector público nacional no financiero deberá acumular un superávit primario de $ 10 billones en la segunda mitad del año”, agregaron desde la consultora de Martín Rapetti.

Kristalina Georgieva con Luis Caputo en una reunión del FMI en Washington DC
Kristalina Georgieva con Luis Caputo en una reunión del FMI en Washington DCFuente: Tom BrennerTom Brenner

Si bien en mayo se concretó un giro de utilidades del Banco Central al Tesoro por $ 22 billones, al menos $ 18 billones se usaron para cancelar letras intransferibles mientras que el resto queda en las cuentas del Tesoro. Desde la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) explicaron que esos fondos no son contabilizados para la medición de la meta semestral.

Para fin de año, la meta de superávit es del 1,4% del PBI, luego de que fuera recortada en la última revisión. En lo que va del año, el Tesoro acumuló un superávit primario del 0,6% del PBI.

El desafío de la meta se encuentra principalmente en la caída de la recaudación en los últimos meses, con un fuerte impacto de rebaja de impuestos (como retenciones) y también de enfriamiento de la actividad, reflejado en las contracciones de Ganancias e IVA. De la mano de esto, el gasto se expandió en los últimos meses, en parte explicado por el mayor desembolso en subsidios ante la volatilidad internacional del precio de la energía.

Entre los acuerdos establecidos está también el de informar cómo será la transición para la aplicación de las normas internacionales de información financiera. Esto forma parte de las recomendaciones que ha hecho el FMI respecto a las cartas orgánicas de los bancos centrales, algo que el Gobierno planea presentar en las próximas semanas.

¿Nuevo financiamiento?

El exdirector para el Hemisferio Occidental del FMI Alejandro Werner deslizó en diálogo con Ahora Play que el Gobierno podría discutir con el organismo la posibilidad de un refuerzo de financiamiento.

Según consideró el exfuncionario del Fondo, el Gobierno tiene una buena posición para solicitar apoyo adicional y que no convendría esperar hasta el año próximo, ya que puede tener la volatilidad clásica de los períodos electorales en Argentina. “Hace más sentido apoyar la petición ahora que llegar a abril con turbulencia. Más vale ser parte de un blindaje financiero ahora”, dijo Werner.

Cuando presentó el programa financiero 2026-2027, Caputo aseguró que no hay ninguna intención de refinanciar pagos con el FMI, considerando que el año que viene comenzarían ya los pagos netos con el organismo, esto es, los desembolsos serían menores a los pagos que debe hacer el país. En 2027 se prevén pagos al Fondo por u$s 4400 millones de capital y u$s 3100 millones de intereses, mientras que los desembolsos serían por u$s 1700 millones.