En esta noticia
El vocero presidencial, Adrián Ravier, abrió un nuevo frente de discusión en el mercado cambiario al señalar que el dólar oficial podría ubicarse entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses, aunque aclaró que ese movimiento no debería interpretarse como una devaluación abrupta sino como una corrección gradual dentro del actual régimen cambiario.
“Que el tipo de cambio llegue a $1700 o $1800 dentro de unos meses es una posibilidad”, afirmó durante una entrevista en un canal de stream.
La declaración no pasó inadvertida porque, por primera vez, un funcionario del Gobierno puso sobre la mesa un rango de precios que, dicho sea de paso, ya eran descontados por distintos segmentos del mercado. Sin embargo, no todos coinciden en la velocidad ni en la magnitud de ese recorrido.
Hoy existen cuatro métricas que permiten estimar hacia dónde podría dirigirse el dólar oficial. Tomamo la proyección de Goldman Sachs, el consenso del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), los contratos de futuros de Rofex y el breakeven de devaluación implícita que surge de los precios de los bonos.

Goldman Sachs: el escenario más optimista
Entre las grandes entidades de Wall Street, Goldman Sachs es quien mantiene la visión más favorable para el peso.
Según su último informe de estrategia cambiaria, el banco proyecta un dólar oficial de $1500 dentro de tres meses, $1.600 a seis meses y $1800 sí, pero dentro de un año. Es decir, para julio de 2027.
La estimación implica una depreciación mucho más lenta que la que hoy descuentan los mercados financieros y queda incluso por debajo de los precios forward implícitos por las tasas de interés.
Así, Goldman considera que la combinación de disciplina fiscal, tasas reales positivas, acumulación de reservas y continuidad del programa económico permitiría mantener al tipo de cambio más estable de lo que hoy supone el mercado.
El REM ya se acerca al rango mencionado por Ravier
El consenso de los economistas relevados por el Banco Central dibuja un escenario diferente.
La mediana del REM proyecta un dólar oficial cercano a $1.673 para diciembre de 2026 y de $1.805 hacia junio de 2027.

Es decir, el consenso todavía no llega al techo mencionado por Ravier, pero ya se mueve dentro del mismo rango.
Además, el gráfico del REM muestra una dispersión relativamente acotada entre analistas, lo que indica que hoy existe un elevado consenso respecto de una depreciación gradual, sin un salto discreto.
Rofex: el mercado paga cobertura por encima del consenso
Donde sí aparece un escenario más exigente es en los futuros de dólar.
Los contratos negociados en Rofex ubican el dólar de diciembre cerca de $1735.
Ese precio supera tanto la proyección del REM como la de Goldman Sachs.
La diferencia responde a que los futuros no representan únicamente una expectativa de tipo de cambio, sino también el costo de asegurarse frente a escenarios de mayor volatilidad.
En ese precio conviven la expectativa de depreciación con la prima que pagan empresas, bancos e inversores para cubrirse frente a riesgos políticos, financieros o electorales.
Por eso, el futuro suele ubicarse por encima de las proyecciones puramente macroeconómicas.

El breakeven muestra qué devaluación exige hoy el mercado
La cuarta referencia surge del mercado de bonos.
El llamado breakeven de devaluación implícita compara el rendimiento de instrumentos en tasa fija con títulos dollar linked para calcular cuál debería ser el ritmo de depreciación del tipo de cambio que vuelve indiferente invertir en uno u otro.
Hoy esa curva se ubica prácticamente plana entre 22% y 24% anual para todos los plazos de hasta un año.
La señal es más que relevante porque muestra que el mercado no descuenta un salto cambiario, sino un proceso de depreciación relativamente estable y sostenido.
Ese ritmo resulta consistente con el escenario del REM y se ubica bastante por encima del que proyecta Goldman Sachs.

Bonus track: la banda superior ya supera los $1.800
Hay un dato adicional que ayuda a poner en contexto las declaraciones de Ravier. El techo de la banda cambiaria que utiliza el Gobierno para administrar el tipo de cambio ya se ubica por encima de los $1800, lo que significa que un dólar dentro del rango mencionado por el vocero no implicaría, por sí mismo, salir del esquema cambiario actual.
Según la actualización diaria de las bandas, el límite superior alcanzará $1842,40 el 29 de julio, $1843,63 el 30 de julio y $1844,87 el 31 de julio, mientras que la banda inferior continuará descendiendo hacia la zona de los $754.
En otras palabras, el techo del corredor cambiario ya está más de $40 por encima del valor máximo mencionado por Ravier. Esto implica que, incluso si el dólar oficial avanzara hasta la zona de $1800, seguiría ubicándose dentro de los parámetros previstos por el propio régimen cambiario diseñado por el Gobierno.
El dato también ayuda a entender por qué buena parte del mercado interpreta que un eventual movimiento hacia esos niveles no necesariamente equivaldría a una devaluación brusca, sino que podría formar parte del proceso de flotación administrada que contempla el esquema de bandas vigente.

Qué significa para el mercado
Las declaraciones de Ravier no sorprendieron tanto por el nivel mencionado al mercado porque el rango de $1700-$1800 ya aparece reflejado en buena parte de las expectativas privadas.
La diferencia está en la forma de llegar hasta allí.
Mientras Goldman Sachs apuesta por un peso más fuerte y un ajuste muy gradual, el consenso del REM y la curva de breakeven descuentan una depreciación ordenada.
Los futuros de Rofex, en cambio, agregan una prima adicional por incertidumbre y muestran que los inversores todavía prefieren pagar por cobertura.
En ese contexto, el mensaje que hoy envían los mercados es que un dólar entre $1.700 y $1.800 no necesariamente implica una devaluación abrupta. Si ese nivel se alcanza mediante un deslizamiento gradual del tipo de cambio, como sugieren el REM y el breakeven implícito, sería compatible con el escenario base que hoy descuenta la mayor parte del sistema financiero.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.














