En esta noticia

Los activos argentinos atravesaron este martes una rueda marcadamente negativa, con fuertes bajas en la renta variable y un nuevo avance del riesgo país, en una jornada atravesada por el mal clima internacional y la persistencia de las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz.

El S&P Merval retrocedió 3,19% hasta los 3.022.484 puntos, según los datos de cierre, con números rojos prácticamente generalizados entre las acciones líderes. Medido en dólares, el índice también sufrió un fuerte retroceso y volvió a niveles que no registraba desde mayo.

Entre los papeles locales se destacaron las caídas de BMA (-4,63%), TGSU2 (-4,55%), TGNO4 (-4,09%), Galicia (-4%), Loma Negra (-3,98%), Comercial del Plata (-3,94%) y BBAR (-3,90%). Del otro lado, fueron pocas las excepciones: Metrogas avanzó 8,24%, mientras que Ecogas y TXAR ganaron 1,57% y 1,39%, respectivamente.

La presión también se trasladó a Nueva York. Entre los ADR argentinos, Telecom encabezó las pérdidas, con una caída cercana al 6%, seguida por los bancos. El movimiento se produjo en una rueda adversa para Wall Street, donde el Dow Jones cayó 0,4% y el Nasdaq perdió 0,6%.

“Hoy fue una rueda negativa para los activos argentinos. El Merval cae con fuerza, con caídas generalizadas en todo el panel de acciones”, explicó Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance. Según el ejecutivo, la plaza doméstica estuvo condicionada tanto por la debilidad de Wall Street como por la tensión internacional alrededor de Ormuz.

El riesgo país volvió a 466 puntos

A diferencia de las acciones, los bonos soberanos en dólares mostraron una resistencia mayor y cerraron mayormente con variaciones acotadas. Bonares y Globales promediaron una mejora cercana al 0,1%, aunque el comportamiento no alcanzó para impedir otra suba del indicador elaborado por JP Morgan.

El riesgo país terminó en 466 puntos básicos, un punto por encima de la jornada anterior y su nivel más alto desde el 10 de junio. Además, acumuló su sexta rueda consecutiva en ascenso.

Para Lazzati, esa divergencia dejó una señal particular de la rueda: mientras las acciones sufrieron ventas generalizadas, “la renta fija sostuvo mejor la jornada que la renta variable”.

Desde Quinto, Iván Vizental, economista y director de Inversiones y Gestión Patrimonial, puso el foco en el escenario internacional para explicar parte del comportamiento de los bonos.

“El movimiento del mercado de renta fija global en estas últimas semanas estuvo condicionado por la presión en la parte larga de la curva americana, más que por un deterioro de fundamentals de crédito globales”, sostuvo.

En ese sentido, Vizental señaló también el cambio de expectativas respecto de la política monetaria estadounidense: el mercado comenzó a incorporar un escenario de mayor dureza monetaria bajo la conducción de Kevin Warsh, pese a las últimas señales de debilidad provenientes del mercado laboral.

Petróleo y Ormuz, otra vez en el centro de la escena

El factor internacional que volvió a concentrar la atención fue el petróleo. El Brent cerró en USD 88,91 por barril, con una suba de 1,36%, después de haber superado momentáneamente los USD 90 durante la sesión. El WTI, en tanto, terminó en USD 83,20, con un avance de 1,30%.

El impulso responde fundamentalmente a la incertidumbre sobre la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz. Las negociaciones continúan sin producir una solución definitiva y las condiciones planteadas por Irán mantienen elevada la prima de riesgo geopolítico sobre el crudo.

“El driver es puramente geopolítico: persiste la incertidumbre sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, con Irán endureciendo condiciones”, explicó Vizental.

El repunte energético agregó presión sobre los mercados internacionales, que además aguardan nuevas señales sobre inflación y tasas de interés en Estados Unidos.

Dólar debajo de $ 1.500 y compras del BCRA

El mercado cambiario argentino, en contraste, mostró mayor estabilidad. El dólar mayorista continuó por debajo de la zona de los $ 1.500, un nivel que los operadores vienen siguiendo especialmente en las últimas ruedas.

Para Lazzati, la dinámica cambiaria no anticipa por ahora un salto significativo: “Seguimos sin esperar una suba significativa en los próximos meses y creemos que el nuevo piso ronda los $ 1.500”.

Al mismo tiempo, el Banco Central compró USD 57 millones durante la jornada, mientras que el dólar minorista terminó en $ 1.515 en el Banco Nación. El blue, por el contrario, avanzó $ 15 hasta los $ 1.550.

Las dos claves que mira ahora el mercado

Después de una rueda dominada por las acciones y el contexto externo, la atención de los inversores se trasladará este miércoles hacia dos acontecimientos domésticos: la nueva licitación del Tesoro y el IPC de julio.

La Secretaría de Finanzas recibirá ofertas entre las 10 y las 15 para una colocación que incluye instrumentos en pesos, títulos dólar linked y la reapertura del Bonar 2029 (AO29). Para este último se estableció un máximo de USD 50 millones en la primera vuelta y otros USD 50 millones para una segunda instancia prevista para el jueves.

La licitación será observada como una nueva prueba para las condiciones monetarias y la capacidad del Tesoro de refinanciar vencimientos sin sumar presión sobre el mercado cambiario.

Pero el otro gran dato será la inflación de julio del INDEC. Las expectativas del mercado se ubican alrededor del 2% mensual, un registro que cobrará especial relevancia después de las señales anticipadas por el IPC de la Ciudad de Buenos Aires.

Así, tras una jornada en la que las acciones acusaron el deterioro del contexto internacional mientras los bonos mostraron mayor resistencia, el mercado argentino llegará al miércoles con tres variables bajo vigilancia: inflación, financiamiento del Tesoro y dólar. Todo ello mientras el frente externo sigue condicionado por Ormuz, el precio del petróleo y las expectativas sobre el rumbo de las tasas estadounidenses.