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Cada vez más argentinos tienen dificultades para cumplir con el pago de sus deudas. Según un informe de EcoGo y la Universidad Austral, la mora por monto alcanzó el 17,5% del crédito total en junio, lo que representa el vigésimo aumento mensual consecutivo. En otras palabras, casi uno de cada seis pesos prestados ya se encuentra en situación de mora.
El deterioro también se refleja en la cantidad de personas afectadas. De acuerdo con el relevamiento, el 26,1% de los deudores registra al menos una obligación impaga, un nivel que se ubica un 8,8% por encima del observado un año atrás.
En este contexto, el adelanto de sueldo aparece como una herramienta que puede servir para ordenar las finanzas personales. En diálogo con El Cronista, Gastón Lentini, fundador de El Doctor de tus Finanzas, explicó cómo utilizarlo y qué hacer con ese dinero para que genere rendimiento al corto plazo.
¿Para qué sirve pedir un adelanto de sueldo?
El adelanto de sueldo permite acceder de forma anticipada a una parte de los haberes que el trabajador cobrará a fin de mes. Generalmente, las compañías habilitan retiros de hasta el 50% del salario y, cuando llega la fecha de cobro, descuentan automáticamente el monto adelantado.
Según explicó Lentini, esta herramienta fue especialmente utilizada durante los años de alta inflación, cuando el dinero recibido anticipadamente podía invertirse durante algunas semanas y generar una diferencia favorable.

Aunque el contexto económico cambió y los rendimientos son menores que en el pasado, el especialista considera que sigue siendo una alternativa válida cuando se utiliza de manera inteligente.
“Vamos a poder utilizarlo a lo largo de toda nuestra vida, y algunas veces puedan haber rendimientos más pequeños y otras veces más elevados”, explicó.
¿A quiénes les conviene pedir un adelanto de sueldo?
Para Lentini, la primera utilidad del adelanto no está necesariamente en invertirlo. En un contexto de aumento de la mora, puede ser una herramienta para quienes están atrasados con sus pagos.
“Es una herramienta válida en primera medida para todas aquellas familias que tienen deudas y están en mora, ya que el costo de esa deuda suele ser muy elevado”, aclaró.

En esos casos, la prioridad debería ser reducir el endeudamiento antes que buscar un rendimiento financiero. La estrategia que propone el especialista tiene tres pasos: primero ajustar los gastos, después pedir el adelanto y finalmente utilizarlo para cancelar de a poco la deuda.
La lógica es que, si el costo de la deuda es superior al rendimiento que puede obtenerse con una inversión conservadora, no tiene sentido financiero mantener ese dinero invertido mientras se acumulan intereses por una obligación impaga.
En cambio, para una persona que no tiene deudas costosas y cuenta con un adelanto de sueldo que todavía no necesita gastar, puede tener sentido colocarlo durante unas semanas en una alternativa de bajo riesgo.
¿Dónde invertir el adelanto de sueldo?
El plazo es el principal factor que determina qué tipo de inversión conviene elegir. Como el dinero deberá utilizarse en el corto plazo, Lentini recomienda evitar alternativas que puedan sufrir fuertes variaciones de precio. La prioridad debe ser preservar el capital y tener disponibilidad cuando llegue el momento de utilizarlo.
“Es muy importante entender que es dinero que vamos a gastar pronto, por lo cual debemos priorizar invertirlo en alternativas conservadoras”, explicó. Entre las opciones menciona los fondos comunes de inversión que invierten en Lecaps, que pueden ofrecer un rendimiento cercano al 1,8% mensual.
“Bajo ningún punto de vista, recomiendo invertir este dinero en activos de renta variable como acciones o cedears ya que no tenemos tiempo para esperar la evolución del negocio y se transformaría en una apuesta de casino”, añadió.
Cuánto se puede ganar con un adelanto de sueldo
El rendimiento potencial es mucho menor que el que podía conseguirse durante los períodos de inflación extremadamente elevada, cuando adelantar el consumo de dinero permitía aprovechar tasas nominales muy altas.

“El monto involucrado va a ser discreto si lo comparamos con lo que se podía ganar, usando la misma estrategia en el periodo de Alberto y de Massa con inflaciones del 20% por mes”, explicó Lentini.
Sin embargo, para el especialista, lo importante no es únicamente cuánto dinero se obtiene en una operación puntual, sino aprender a utilizar la herramienta cuando las condiciones son favorables.
Para llevarlo a números concretos, si una persona consigue un adelanto de $ 1.000.000 y puede invertirlo durante un mes a un rendimiento del 1,8%, obtendría unos $ 18.000 de ganancia al finalizar el período, antes de considerar eventuales costos o impuestos.
De esta manera, al momento de cobrar el sueldo completo, la empresa descontaría el millón de pesos que ya había adelantado y el trabajador habría generado un rendimiento adicional durante el período en el que tuvo ese dinero disponible.
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