En esta noticia
- Qué es el RIMI y qué empresas pueden acceder
- Cuánto debe invertir una Pyme para entrar al régimen
- Qué inversiones entran y cuáles quedan afuera
- Las claves del RIMI que detalló ARCA
- Qué pasa con las compras realizadas antes del 6 de marzo
- Los beneficios que ofrece el RIMI
- Cómo se tramita el beneficio
- Un régimen con requisitos específicos
El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), también conocido coloquialmente como “mini RIGI para Pymes”, avanza con nuevas definiciones que permiten conocer con mayor precisión cómo funciona este . El esquema contempla beneficios fiscales para empresas que realicen determinadas inversiones productivas y ya cuenta con una plataforma digital de ARCA para registrar los proyectos y gestionar los incentivos.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero difundió, además, nuevas aclaraciones sobre algunos de los puntos que podían generar dudas entre las empresas. Entre ellos, qué bienes pueden computarse, qué ocurre si una Pyme cambia de categoría, cómo se consideran las obras iniciadas antes de la vigencia del régimen y si los dos beneficios fiscales pueden utilizarse al mismo tiempo.
Qué es el RIMI y qué empresas pueden acceder
El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones fue creado por el Título XXIII de la Ley 27.802 y alcanza a micro, pequeñas y medianas empresas hasta Mediana Tramo 2 que realicen inversiones productivas en la Argentina.
El objetivo es fomentar la inversión, mejorar la competitividad, desarrollar cadenas de valor, aumentar las exportaciones y favorecer la generación de empleo.
Para acceder, las MiPyMEs deben tener el Certificado MiPyME vigente al inicio del período fiscal en el que realizan la primera inversión productiva y estar caracterizadas como tales en el Sistema Registral de ARCA. Una de las últimas aclaraciones del organismo es que, cumplido ese requisito inicial, la empresa no pierde los beneficios si posteriormente deja de tener la caracterización MiPyME o cambia de categoría.
El régimen contempla las inversiones productivas realizadas durante el período establecido por la normativa. ARCA precisó que las inversiones alcanzadas son las realizadas entre el 6 de marzo de 2026 y el 19 de mayo de 2028.

Cuánto debe invertir una Pyme para entrar al régimen
El monto mínimo depende de la categoría de la empresa. La escala establecida es:
- Microempresas: desde u$s 150.000.
- Pequeñas empresas: desde u$s 600.000.
- Medianas Tramo 1: desde u$s 3,5 millones.
- Medianas Tramo 2: desde u$s 9 millones.
- Los montos se computan netos de IVA.
Una precisión importante de ARCA es que no hace falta que todo el monto mínimo corresponda a un único proyecto. La empresa puede presentar más de un proyecto de inversión y sumar distintas inversiones o proyectos para alcanzar el piso requerido.
Además, existen determinadas inversiones que pueden acceder al régimen sin quedar sujetas a esos montos mínimos, entre ellas sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y determinados bienes semovientes, de acuerdo con las condiciones previstas por la normativa.
Qué inversiones entran y cuáles quedan afuera
El RIMI está dirigido a inversiones productivas, no a cualquier desembolso realizado por una empresa.
Entre los bienes alcanzados aparecen los bienes muebles nuevos amortizables, excepto los automóviles, cuando estén destinados directamente al desarrollo de actividades productivas en el país. También pueden incluirse determinadas obras vinculadas con la actividad productiva.
ARCA aclaró que las obras de infraestructura, ampliaciones y nuevas plantas industriales pueden formar parte de la inversión computable cuando estén afectadas directamente al desarrollo de actividades productivas en la Argentina.
En cambio, la compra de inmuebles, terrenos o galpones no está comprendida como inversión productiva. Sí pueden computarse las obras o mejoras realizadas sobre esos inmuebles, cuando cumplan las condiciones del régimen.
Tampoco se admiten bienes muebles usados.
Otro punto relevante es el destino de los bienes. Si una empresa compra un equipo con el único objetivo de alquilarlo a un tercero, no puede computarlo como inversión productiva, aun cuando quien lo alquile vaya a utilizarlo en una actividad productiva. ARCA considera que, en ese caso, el bien no es utilizado en una actividad productiva propia del beneficiario.
El régimen tampoco contempla activos financieros, inversiones de portfolio ni bienes de cambio.

Las claves del RIMI que detalló ARCA
ARCA detalló las claves del RIMI para precisar cómo funciona y qué condiciones deben cumplir las empresas para acceder a sus beneficios. El organismo confirmó que se pueden presentar varios proyectos de inversión y sumar distintas inversiones para alcanzar el monto mínimo exigido.
Otra clave es que no es necesario mantener la condición de MiPyME durante toda la vigencia del régimen: alcanza con contar con la caracterización correspondiente al inicio del período fiscal en el que se realiza la primera inversión productiva. Además, los beneficios no son exclusivos para personas jurídicas, sino que pueden acceder los sujetos comprendidos en el artículo 53 de la Ley de Impuesto a las Ganancias.
En cuanto a los bienes, ARCA aclaró que los inmuebles, terrenos y galpones no forman parte de la inversión computable, aunque sí pueden considerarse las obras y mejoras realizadas sobre ellos. Tampoco se admiten bienes muebles usados. Y si una empresa compra un bien para alquilarlo a un tercero, ese activo no califica como inversión productiva para el beneficiario, porque no será utilizado en una actividad productiva propia.
El organismo también estableció precisiones sobre las fechas: las inversiones productivas deben realizarse entre el 6 de marzo de 2026 y el 19 de mayo de 2028 y, para las compras, se toma como referencia la fecha de la factura. En el caso de las obras iniciadas antes del 6 de marzo, el grado de avance a esa fecha debe ser inferior al 30% del monto total de la inversión.
Por último, ARCA confirmó que los dos principales beneficios del RIMI —la devolución del IVA y la amortización acelerada en Ganancias— no son excluyentes y pueden solicitarse en forma concurrente.
Qué pasa con las compras realizadas antes del 6 de marzo
ARCA también precisó cómo debe tomarse la fecha de las inversiones.
La regla general es que las inversiones productivas deben haberse realizado entre el 6 de marzo de 2026 y el 19 de mayo de 2028. Para determinar si una compra entra en el régimen, debe considerarse la fecha de la factura.
Esto significa que una factura emitida antes del 6 de marzo no puede incorporarse simplemente porque la instalación, puesta en marcha o algún trabajo complementario haya ocurrido después de esa fecha.
Las obras tienen un tratamiento particular. Pueden haber comenzado antes del 6 de marzo de 2026, pero al momento de entrada en vigencia del régimen su grado de avance debía ser inferior al 30% del monto total de inversión de la obra.
Los beneficios que ofrece el RIMI
Los dos beneficios del RIMI son: la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución de créditos fiscales de IVA.
Y una de las aclaraciones más importantes de ARCA es que no es necesario elegir entre ambos: los beneficios pueden solicitarse en forma concurrente.
Amortización acelerada en Ganancias
La amortización permite reconocer fiscalmente, a lo largo del tiempo, el costo de determinados bienes utilizados por la empresa para generar ingresos.
El RIMI permite acelerar ese reconocimiento. Para los bienes muebles amortizables alcanzados, la ley establece que pueden amortizarse en dos cuotas anuales iguales y consecutivas, en lugar de hacerlo durante toda su vida útil fiscal.
En el caso de las obras, se contempla una vida útil reducida al 60% de la estimada. Para determinados activos, como equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, bienes semovientes amortizables y mallas antigranizo, puede corresponder una amortización en una sola cuota.
En términos financieros, esto no significa necesariamente pagar menos Impuesto a las Ganancias en términos totales, sino adelantar el momento en que la empresa puede computar fiscalmente el gasto, mejorando el flujo de fondos durante los primeros años de la inversión.
Recupero del IVA
El segundo incentivo apunta al crédito fiscal de IVA generado por las inversiones alcanzadas.
Los créditos fiscales vinculados con esas inversiones pueden solicitarse para su devolución una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde aquel en que resultó procedente su cómputo.
Para una empresa que realiza una inversión significativa, el mecanismo puede representar una fuente de recuperación de fondos asociada directamente al desembolso productivo.
Cómo se tramita el beneficio
El canal para gestionar el régimen es el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) de ARCA, que comenzó a funcionar el 25 de agosto a partir de la entrada en vigencia de la Resolución General 5889/2026.
Por el momento, el RIMI es el primer régimen incorporado a esta plataforma, que concentra la información de los proyectos y permite realizar controles sobre los datos disponibles en los sistemas del organismo.
El trámite comienza con el registro del proyecto de inversión. La empresa debe informar las inversiones productivas y asociarlas al proyecto correspondiente, además de indicar, cuando corresponda, la fecha de puesta en marcha.
El SGI también muestra los comprobantes electrónicos que ARCA ya tiene registrados. El contribuyente debe validarlos y puede modificarlos, incorporar comprobantes adicionales o eliminar información cuando corresponda. También existe la posibilidad de cargar datos manualmente o mediante importación.
Desde el sistema se puede presentar la documentación requerida y hacer un seguimiento de la evolución del proyecto.
La elección de los beneficios también se realiza dentro de este circuito. Si la empresa busca el recupero del IVA, puede presentar una presolicitud y luego completar el procedimiento específico establecido por ARCA.
Para utilizar la amortización acelerada, la información debe estar cargada en el SGI antes del vencimiento de la declaración jurada de Ganancias en la que se pretenda computar el beneficio.
La información declarada en el sistema debe mantener consistencia con la declaración jurada. Los bienes informados y la amortización aplicada deben coincidir con los datos registrados en el SGI.
Un régimen con requisitos específicos
Las últimas aclaraciones de ARCA permiten precisar varios aspectos que resultan relevantes para las empresas que están evaluando una inversión:
- El RIMI admite más de un proyecto, permite sumar inversiones para alcanzar el monto mínimo y habilita el uso conjunto de sus dos principales beneficios fiscales.
- Al mismo tiempo, establece límites concretos: no alcanza la compra de inmuebles o bienes usados, y los activos adquiridos deben estar destinados a una actividad productiva propia del beneficiario.
- Las obras tienen reglas específicas y las inversiones deben encontrarse dentro del período establecido. Por eso, para una Pyme que proyecta invertir entre u$s 150.000 y u$s 9 millones, según su categoría, el régimen puede modificar el tratamiento fiscal y financiero de la operación.
Pero el acceso a los beneficios depende de que la inversión, la documentación y la información declarada cumplan con las condiciones establecidas por la ley, su reglamentación y las precisiones incorporadas por ARCA.

Por Adrián Mansilla
Redactor de Audiencias Members
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