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El Gobierno avanzó con la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), un esquema que busca fomentar las inversiones productivas de micro, pequeñas y medianas empresas en la Argentina a través de distintos beneficios fiscales.

La puesta en marcha del régimen se completó con la implementación del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI), la plataforma de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que centraliza el registro de los proyectos, la carga de las inversiones y la selección de los beneficios tributarios.

La nueva etapa quedó formalizada mediante la Resolución General 5889, publicada en agosto. La normativa implementa el SGI como herramienta central para la administración de inversiones productivas y, en esta primera fase, se aplicará al RIMI.

Según destacó el organismo de control, el nuevo sistema busca agilizar los trámites, reducir la carga administrativa y permitir una gestión completamente digital de los beneficios. Además, facilitará la validación temprana de datos, la interacción con las bases del organismo y el seguimiento integral de cada proyecto de inversión.

Qué es el RIMI y quiénes pueden acceder

El RIMI es un régimen de promoción destinado a incentivar inversiones productivas de las PyMEs, aumentar las exportaciones y generar empleo genuino en todo el territorio mediante beneficios fiscales vinculados al Impuesto a las Ganancias y al IVA.

Podrán adherirse las empresas que acrediten su condición de Micro, Pequeña o Mediana Empresa tramo 1 y 2, siempre que cuenten con Certificado MiPyME vigente y se encuentren correctamente caracterizadas en el Sistema Registral de ARCA.

También podrán acceder determinadas entidades sin fines de lucro que no estén habilitadas para obtener el Certificado MiPyME, siempre que cumplan con los requisitos previstos por la normativa y obtengan la correspondiente validación de la Secretaría de Industria y Comercio.

Qué inversiones están alcanzadas por el régimen

El RIMI contempla una amplia variedad de inversiones productivas:

  • Bienes de capital.
  • Bienes de informática y telecomunicaciones.
  • Obras.
  • Equipos de riego agrícola.
  • Equipos de alta eficiencia energética.
  • Bienes semovientes.
  • Mallas antigranizo.
  • Minas, canteras y bosques.

Al momento de cargarlas en el SGI, cada inversión deberá clasificarse dentro de una de estas categorías para su correcta registración y seguimiento.

Quedan excluidas las inversiones vinculadas a activos financieros o de portfolio y los automóviles, independientemente de su valor o del uso que les asigne la empresa.

Qué beneficios fiscales ofrece el RIMI

Las empresas que cumplen con las condiciones del régimen pueden acceder a dos beneficios fiscales principales, que no son excluyentes entre sí.

Amortización acelerada en Ganancias

El régimen permite computar las inversiones en plazos más reducidos que los previstos por el régimen general.

Los plazos establecidos son:

  • Dos cuotas anuales para bienes muebles.
  • Reducción al 60% de la vida útil estimada para obras.
  • Una única cuota para sistemas de riego, equipos de alta eficiencia energética, semovientes y mallas antigranizo.

Para acceder al beneficio, la empresa deberá seleccionarlo al momento de registrar el proyecto en el SGI e informar la inversión antes del vencimiento de la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias en la cual se practique la amortización.

Además, los bienes declarados y los montos amortizados deberán coincidir con la información previamente informada en el sistema.

Devolución anticipada de IVA

La normativa establece que las empresas podrán obtener la devolución de créditos fiscales en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) generados en las inversiones productivas de manera anticipada, al cumplirse tres meses de su realización.

Aum racha

En este caso, el SGI funciona como el punto de partida del trámite. La empresa debe realizar una presolicitud y participar del proceso de asignación del cupo fiscal.

La presolicitud se habilita cuatro veces al año: durante los primeros diez días de febrero, mayo, agosto y noviembre. Entre los días 11 y 15 de estos mismos meses, el sistema permite consultar el cupo fiscal asignado.

Una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde aquel en el que resultó procedente el cómputo del crédito fiscal en la declaración jurada de IVA, los comprobantes con cupo asignado quedan disponibles en el Sistema Integral de Recupero (SIR) para formalizar el pedido de devolución.

Cuáles son los montos mínimos de inversión

Para acceder a los beneficios generales del régimen se debe superar un monto mínimo de inversión dentro de un plazo de dos años.

Los valores exigidos son:

  • u$s 150.000 para microempresas.
  • u$s 600.000 para pequeñas empresas.
  • u$s 3,5 millones para medianas empresas tramo 1.
  • u$s 9 millones para medianas empresas tramo 2.

Estos valores deben computarse “netos del Impuesto al Valor Agregado (IVA)” y ejecutarse en un plazo máximo de dos años.

Por su parte, las inversiones en sistemas de riego agrícola, mallas antigranizo, equipos de alta eficiencia energética y bienes semovientes pueden acceder a los beneficios sin necesidad de alcanzar estos montos mínimos.

Paso a paso: cómo inscribirse al RIMI desde ARCA

Todo el procedimiento deberá realizarse de manera digital a través del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI). Según explicó ARCA, el sistema fue diseñado para brindar una gestión “ágil, sin papeles y simplificada”, permitiendo además controles automáticos sobre la información presentada.

Para comenzar, las empresas deberán verificar previamente que cumplen con los requisitos formales exigidos por ARCA:

  • Tener CUIT con estado activo.
  • Contar con alta en los impuestos correspondientes.
  • Mantener actualizado el domicilio fiscal sin inconsistencias.
  • Tener actualizado el código de actividad económica según el Clasificador de Actividades Económicas (CLAE).
  • Poseer Domicilio Fiscal Electrónico constituido.

Una vez habilitado el acceso al sistema con Clave Fiscal, el procedimiento será el siguiente:

  1. Ingresar al Sistema de Gestión de Inversiones (SGI): las empresas deberán acceder al servicio web “Sistema de Gestión de Inversiones (SGI)” dentro de ARCA para iniciar la registración.
  2. Registrar el proyecto de inversión: será necesario informar la fecha de inicio de la primera inversión productiva, que no podrá ser anterior al 6 de marzo de 2026.
  3. Clasificar cada inversión: cada bien, obra o explotación deberá ser identificado según el tipo de inversión correspondiente. El sistema contempla ocho categorías.
  4. Cargar los comprobantes: el contribuyente deberá registrar o vincular los comprobantes que acrediten las inversiones. La empresa deberá incorporar los comprobantes cuya fecha de emisión sea anterior o igual al 19 de mayo de 2028.
  5. Seleccionar los beneficios fiscales: Al registrar cada proyecto, la empresa deberá indicar qué beneficios pretende utilizar. La selección puede incluir tanto la amortización acelerada en Ganancias como la devolución de créditos fiscales de IVA.
  6. Realizar el seguimiento desde el sistema: el SGI permitirá monitorear el avance de cada proyecto y verificar si se alcanza el monto mínimo de inversión requerido para cada categoría de empresa.