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La reforma laboral ya comenzó a impactar en acuerdos concretos entre empresas y sindicatos. En los últimos meses, dos compañías del sector automotriz y autopartista formalizaron convenios de “banco de horas”, una de las novedades que trajo.
Se trata del mecanismo que la nueva normativa habilitó para dar flexibilidad a la organización de las jornadas de trabajo.
Banco de horas: la UOM firmó un convenio con Foton
Casi tres meses después del primer convenio, la conducción de la UOM (a cargo de una intervención judicial que desplazó al titular del gremio, Abel Furlán) firmó otro acuerdo de banco de horas, esta vez con FTN Motors, la razón social de la automotriz china Foton en la Argentina, que opera en Campana. La compañía está en proceso de montar una fábrica en Campana en sociedad con el local Grupo Corven.
El entendimiento fue presentado por la gestión del abogado Alberto Biglieri, designado por la Cámara laboral para reencauzar el proceso electoral de los trabajadores metalúrgicos, proceso que, según se informó, lleva casi 120 de los 180 días previstos sin haberse iniciado.

El convenio con Foton habilita un banco de horas por 36 meses, con un máximo de 200 horas. El texto establece que los saldos a favor del trabajador deben compensarse o abonarse, mientras que los saldos a favor de la empresa se extinguen al vencer el período o al finalizar el contrato, y en ningún caso pueden descontarse de salarios o indemnizaciones. Antes del desplazamiento de su conducción nacional, la UOM había rechazado varios planteos empresarios para instaurar este tipo de esquemas.
El primer acuerdo de banco de horas
El 9 de junio, la autopartista Mirgor se convirtió en la primera empresa del sector privado en firmar un convenio de banco de horas con el gremio SMATA. El acuerdo rige desde julio en dos plantas bonaerenses, ubicadas en Garín (partido de Escobar) y en Baradero, donde la compañía produce componentes para la industria automotriz.
La empresa también prevé extender el esquema a su planta de Zárate, aunque las negociaciones no avanzaron todavía en los establecimientos de Tierra del Fuego, donde la representación gremial corresponde a la UOM.
El convenio establece un cupo de 200 horas para un período de 12 meses, con la posibilidad de extender su vigencia si las condiciones económicas lo requieren. La medida apunta a amortiguar la crisis que atraviesa la actividad: en los últimos ocho meses se perdieron unos 8000 puestos de trabajo en el rubro.
Cabe señalar que el mecanismo no modifica el convenio colectivo vigente ni reemplaza el pago de horas extras, que continuarán abonándose en las jornadas de fin de semana.

Cómo funciona el banco de horas
El sistema, incorporado por la reforma laboral, permite estirar la jornada más allá de su límite legal y fija mecanismos de compensación distintos de las horas extra tradicionales. Cuando la actividad productiva baja y los trabajadores cumplen una jornada menor a la habitual, perciben igual el salario completo, pero las horas no trabajadas quedan registradas a favor de la empresa.
Cuando la demanda repunta, los operarios deben compensar ese tiempo mediante jornadas de lunes a viernes: por cada hora restituida se descuenta una hora y media del saldo acumulado.
El objetivo declarado por las empresas es evitar despidos y suspensiones mientras se espera una recuperación de la actividad económica.














