En Wall Street, no hay alarma por el eventual freno a la actividad de las empresas ligadas a la IA. No hubo lunes ni martes negro. Preocupa a operadores más la suba de la tasa a 10 años en Estados Unidos que la propuesta lanzada el sábado por Dario Amodei, el fundador de Anthropic para controlar el crecimiento de IA.

Que ven: que la flecha ya salió del arco en lo que respecta a la carrera tecnológica que enfrenta a Estados Unidos con China. Ya es tarde. Las inversiones y desarrollos se mantendrán firmes.

En Wall Street, no hay alarma por el eventual freno a la actividad de las empresas ligadas a la IA.
En Wall Street, no hay alarma por el eventual freno a la actividad de las empresas ligadas a la IA.Shutterstock

La noticia ayer relevante en esta carrera pasó por lo que destacara el Financial Times respecto al ajuste del gobierno de China a los controles de los viajes al exterior con vigencia a partir de ayer, para los ejecutivos medios y altos que trabajen en sectores sensibles.

Los controles alcanzan desde ya a funcionarios, a cuadros del Partido Comunista y empleados de las empresas estatales. El objetivo de Xi Jinping pasa por asegurarse los secretos de Estado, la tecnología de avanzada y los trabajadores altamente calificados.

Los cerebros cotizan en alza. El SCMP (South China Morning Post) destacó en abril y mayo que se aceleró el regreso a su país de científicos chinos especializados en IA y semiconductores.

El medio menciona los casos del investigador Da Bo, que volvió a China luego de su paso por la planta de TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company) en Japón y el de Song Yuhang, investigador de chips de IA formado en Oxford, que se sumó a la Escuela de Inteligencia Artificial de la Universidad de Nanjing.

Todo huele mucho a la guerra fría entre EE.UU. y la Unión Soviética. La carrera está lanzada. Veremos donde termina la flecha.