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El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) exige un ingreso mínimo distinto al oficial. El espacio calculó que, en julio, un trabajador necesitó $3.116.298 para vivir dignamente. Esa cifra multiplica por ocho el actual Salario Mínimo, Vital y Móvil, que hoy es el más bajo de la historia argentina.
El FreSU no toma como referencia la canasta básica que mide el INDEC. El frente construye su propio cálculo a partir de nueve necesidades vitales que exige la Constitución Nacional: alimentación, vivienda, educación, salud, transporte y previsión social.
“Sin medidas de fuerza no lo vamos a lograr”: las voces del gremio
La federación presentó el número en una conferencia de prensa en la Unión Obrera Molinera, en Balvanera, en medio del debate por un nuevo piso salarial. Allí, Daniel Yofra remarcó: “Sabemos que sin medidas de fuerza no lo vamos a lograr”.
Pablo Biró, secretario general de Pilotos, fue más allá: “El gobierno dice que el salario mínimo es de 380 mil pesos y nosotros decimos que con 3,1 millones alcanza”. La distancia se repite incluso en las paritarias más recientes, que cierran muy por debajo de ese piso.

Biró aclaró además los límites del reclamo: “Acá no está la capacidad de ahorro ni un crédito hipotecario. Esto es solo lo que dice la ley, pero tenemos que ir por más”. El número no contempla bienestar extra, solo el piso legal.
El reclamo no es solo discursivo. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los salarios reales cayeron 9% en el sector público y 22% en el privado, respecto de noviembre de 2023.
La pobreza también avanzó. Pasó de 13,4 millones a más de 15 millones de personas durante el segundo semestre de 2025, un salto del 30% al 31% de la población.
Cada trabajador privado perdió en promedio $3.011.131 durante esta gestión, y cada empleado estatal, $15.465.594. La deuda de las familias creció 46 billones de pesos desde diciembre de 2023, y la morosidad se multiplicó por cuatro en el último año.
Cómo arma la FreSU la cuenta del salario digno
El cálculo del FreSU no parte de una estimación general de precios. El frente toma como base legal el artículo 14 bis de la Constitución y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Esas normas exigen que el salario cubra nueve necesidades vitales: alimentación, vivienda, educación, vestuario, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión social. El frente suma el costo de cada rubro para llegar al número final.

El desglose de julio incluyó $664.499 para alimentación adecuada, $624.473 para vivienda digna, $145.682 para educación y cultura, $381.127 para salud, $676.295 para transporte, vacaciones y esparcimiento, y $342.793 para previsión social. La suma de esos rubros llega a $3.116.298.
Esa metodología retoma el criterio histórico de la Federación Aceitera, uno de los gremios más influyentes dentro del espacio. El objetivo declarado es volver transparente la discusión salarial, rubro por rubro, en lugar de discutir porcentajes sueltos de aumento.
El FreSU reúne a organizaciones como UOM, ATE, la Federación Aceitera y Desmotadora, Conadu, Conadu Histórica, Fesprosa, Aeronáuticos, Marítimos, Fluviales, Molineros, Papeleros y Viales. El espacio agrupa a las tres centrales obreras del país.
En mayo pasado, el frente aprobó en su Primer Plenario de Delegadas y Delegados el Programa Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria. El programa reivindica el derecho a un salario acorde a esas nueve necesidades básicas.

















