La decisión final de inversión del proyecto Sea Lion se tomó en diciembre del 2025. La israelí Navitas venía señalando la intención de acelerar metas de producción de este primer desarrollo petrolero a gran escala en las Malvinas.
Las reservas probadas y probables son de 315 millones de barriles lo que, a los precios actuales, representan más de u$s 30.000 millones. Navitas Petroleum opera con 65%; Rockhopper Exploration tiene el 35% restante. La primera tiene un valor de mercado en la Bolsa de Tel Aviv de alrededor de u$s 3500 millones. Ganó (EBITDA) en 2025, u$s 262 millones.
Rockhopper Exploration por su parte tiene un valor menor de u$s 800 millones y cotiza en un mercado secundario de Londres. Descubrió el yacimiento en mayo de 2010 y optó por llamarlo “Sea Lion” (por el animal emblemático de la franja costera).
La reacción oficialapunta a varios frentes, al trabar operaciones en el país a las empresas que colaboren en esa explotación en territorio y aguas argentinas. SLB (ex Schlumberger) descartó presentarse en licitaciones o prestar servicios; Baker Hughes confirmó que no intervendrá en iniciativas hidrocarburíferas en las islas y Halliburton invocó el respeto a la soberanía de la Argentina.
Pero podría haber más y no sólo ligadas a la actividad petrolera. Apuntarán a las compañías de seguros que presten cobertura en ese proyecto y, no menos importantes, a los bancos que lo financien.
Al mismo tiempo la Cancillería trabaja en una serie de contactos con diferentes países para que se alineen a los intereses argentinos y bloqueen cualquier asistencia a la concreción del Sea Lion. Quedarse quieto es retroceder. Lo mismo es dejar pasar el tiempo.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
El Gobierno impulsa a la industria a nuevos desafíos pero los aseguradores de Avira creen que hacen falta decisiones normativas y fiscales para convencer a la gente.