El zócalo del programa, uno de los más vistos por la Patria futbolera, fue elocuente: “La Selección de Scaloni, un equipo de época”. Resumió un concepto: por qué el ciclo emergido de las cenizas de Rusia 2018 será recordado como el más brillante que la Selección Argentina alguna vez haya tenido.

Marcar época. Una idea que identifica a cualquier nombre o proceso que no sólo identifica a un momento, sino que lo trasciende, lo proyecta hacia la historia. Desde ya, no aplica sólo al deporte. También a otras actividades humanas: el cine, la música... y la economía y la política, por supuesto.

El ciclo de Lionel Scaloni quedó entre los más exitosos de la historia argentina.
El ciclo de Lionel Scaloni quedó entre los más exitosos de la historia argentina.

La Argentina tuvo gobiernos que marcaron época. Para bien y para mal. Los de Rosas, Roca, Yrigoyen, Perón. También los de Menem y Kirchner fueron gobiernos de época. Cada uno, con sus características, en lo positivo y lo negativo, definió el país de los años o décadas siguientes. Con los beneficios, costos y daños que sus sucesores heredaron.

Javier Milei proclama a su gobierno como “el más reformista de la historia”. Su Coloso, Federico Sturzenegger, quiere volver a validarlo. Hace unos días, celebró haber eliminado más de 16.000 normas. Ahora, avanza en su cruzada reformadora con el proyecto más ambicioso desde la Ley Bases: 350 artículos que prometen desregular los mercados inmobiliario, farmacéutico, de capitales y del gas licuado, el comercio electrónico, del carnes y el de vinos, y la navegación de cabotaje, entre otros sectores.

El riesgo es el precio de la ambición. Milei lo sabe. “La diferencia entre un genio y un loco es el éxito”, suele decir. Lo que remite, de nuevo, a la Selección: si marcó época, fue, ante todo, por sus resultados. Y son ellos los primeros que diferencian a Scaloni de los Sampaoli de este mundo.