Zoom Editorial

Liderazgo y consenso pueden ayudar a superar la asfixiante guerra del Covid

Por alguna razón, hace un par de semanas el Presidente perdió la oportunidad de hacer buena política. Los cruces verbales entre funcionarios del oficialismo, tanto nacional como bonaerense, y el discurso fundamentalista de muchos dirigentes opositores, hicieron imposible que algo parecido a la sensatez reapareciera en el escenario de la crisis sanitaria cuando más necesario era.

Los frases hirientes y desencajadas que se pronunciaron alimentaron la grieta más de la cuenta, y con la suspensión de las clases presenciales como leit motiv, muchos padres que padecieron los déficit inevitables de la educación virtual en los últimos doce meses, se abrazaron a las escuelas como si fueran un bastión de resistencia intocable, como si no se pudiese discutir puntos intermedios entre ir todos o quedarse todos en casa.

Pero algo pasó. Y más allá de las peleas legales que desató el DNU que vence este viernes, hay una posibilidad de que se retome un sendero de diálogo , apelando al mecanismo en el que se asentó la toma decisiones en 2020: la mesa grande de gobernadores y del jefe de Gobierno porteño.

Esa directiva ya partió de Alberto Fernández y tiene el visto bueno de Horacio Rodríguez Larreta. Los va a unir el espanto de una segunda ola que podría hacer estragos mientras lo único que hacen los responsables de tomar políticas públicas es pelearse.

El escritor Leopoldo Marechal dejó para la historia una frase que la política cada tanto recoge cuando lo que importa no es doblegar a un rival sino encontrar una respuesta que sirva a propios y ajenos: "De los laberintos se sale por arriba", dijo el poeta. El presente puede traer una oportunidad como esas.

Alberto Fernández y su equipo no han conseguido sacar a la gestión de los microproblemas. Hay una fatiga que se nota y un liderazgo que no debería pedir permisos para ser ejercido.

El Covid ni por asomo es el único problema de Alberto, que ve cómo se desmorona la ilusión de tener una economía en recuperación que le permita dejar atrás el 42% de pobreza y pavimentar con mejores herramientas la carrera electoral.

La Casa Rosada armó un Consejo Económico y Social con el que parece no saber qué hacer. Alberto tuvo (tal vez la tenga) la oportunidad de levantar el teléfono y buscar consensos que no empiece y terminen en qué hacer con las escuelas o con las camas de terapia intensiva del AMBA. Los empresarios aborrecen ser llamados solo para cuestionar sus precios. Hay muchos más interlocutores y temas para discutir. No todo pasa por Sergio Berni o Patricia Bullrich. Hay una oportunidad de hacer política de la buena. Hay que usarla, comunicarla, hacerla viable. Pero sobre todo, hay que liderarla.

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Comentarios

  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    27/04/21

    Legistadores convoquen a ENMENDAR la CONSTITUCIÓN para mudar la Capital Federal al Interior del país y crear la RABA (AMBA con 1 Jefe e intendentes por distrito, CABA incluida) # ¡ANULEN LAS PASO ¡País unido y federal sin grieta origen de odios y atraso
    Papa Francisco ya como lo hiciera Juan Pablo II en 1987, venite a Viedma / Carmen de Patagones para desde allí unir a todos los argentinos,y que la gente más valiosa se vea favorecida para trasladarse desde el SOBREPOBLADO Y EPIDÉMICO AMBA a la IMPOLUTA y PROMISORIA PATAGONIA
    Y sino, observá lo que algunos compatriotas ya están perfilando: https://www.perfil.com/noticias/politica/alfredo-cornejo-cada-vez-tiene-mas-sentido-la-idea-de-mendoza-y-cordoba-de-separarse-del-pais.phtml (¿Resultaría utópico avizorar que entonces la Patagonia llegara también a querer también separarse, acaso adoptando Puerto Stanley como su capital federal??.)
    Ya perdimos en tiempos de [Rivadaviia] > Dorrego vs Lavalle > [Rosas] la Banda Oriental cuando Artigas no consiguió ese traslado a otro lugar de las Provincias Unidas (¿ Paraná, Entre Ríos?); por su fracaso debió exiliarse a Paraguay y sus rivales crearon luego el actual Uruguay

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