En esta noticia

El mundo atraviesa una ola de terremotos y los migrantes pugnan por vivir dignamente y en libertad, mirándose en el espejo de Europa. EE. UU. y China, las dos superpotencias que dominan la economía mundial (+42% del PBI nominal=valor total de bienes y servicios producidos), se convierten en aliados estratégicos de la llamada “4ta. revolución industrial”. La invasión de Rusia a Ucrania y la guerra en Medio Oriente parecen estar lejos del ansiado final.

Mientras todo ello sacude al planeta, en Argentina se debate sobre la crisis del fútbol local. Semejante desnivel temático resulta superfluo salvo para quienes hemos festejado al extremo el bicampeonato de la Copa de América (2021 y 2024), la Finalíssima (2022), el Mundial de Qatar (2022) y la heroica medalla de plata del Mundial 2026.

Sin embargo, esa burbuja triunfalista de la Selección Nacional de la mano de Scaloni, su capitán Leo Messi y un super cotizado plantel, no se derrama hacia los clubes identificados como “los 5 grandes”.

Nuestro fútbol es de exportación -sin retenciones- aunque el costo deportivo lo pagan las sufridas hinchadas que “hacen el aguante” en las buenas y en las malas.

Presidente de River: “Hicimos tres mercados en uno”

Días atrás, Stefano Di Carlo, convocó a conferencia de prensa para explicar el récord histórico de 6 partidos consecutivos perdidos en torneos oficiales: “Venimos en una situación compleja, no es de los últimos partidos, venimos hace bastante tiempo”. Y agregó: “Así funciona el fútbol: es un espiral, a veces positivo y negativo. Hay ejemplos de que varios equipos después de momentos híper exitosos, han tenido baches y complicado lo que vino después”. Luego, tras pedir disculpas por “las formas” en que los 12 futbolistas del plantel fueron separados para entrenar y alojados en el container del predio de Avenida Cantilo,

Y continuó: “Todo tenía que ver con generar un salto de nivel, generar y buscar jerarquía, con la velocidad que el momento requería. El mercado que hicimos es importante y balanceado, en un punto fue tres mercados de pases en uno. La ingeniería económica para traer a Thiago Almada (20 millones de euros) se utilizó el dinero de los próximos dos mercados de pases. Además, tenemos proyectadas varias ventas y nuevos contratos de patrocinio”.

Noticias Argentinas

Los nuevos refuerzos a disposición del DT Eduardo “Chacho” Coudet: Otamendi, Arambarri, González, Beltrán, Borré, Correa, Andrada, Ortega y Almada, significaron una inversión de casi U$S 70 millones.

“Han sido 13 años de un crecimiento económico y por eso podemos invertir en el plantel de River. El momento actual requería reconfigurar la plantilla. La decisión de los jugadores apartados es completamente deportiva, y para incorporar jugadores teníamos que liberar espacios en nuestro plantel” concluyó Di Carlo.

Hugo Santilli: “River se quedó en Madrid, no volvió”

El histórico dirigente, quien bajo su presidencia (1983-1989) consiguió un título nacional (1985/1986), la primera Copa Libertadores (1986), más Interamericana (1987) e Intercontinental (1986), opinó acerca del panorama actual. “Cuando uno maneja a River sabe que mínimo son 70 partidos al año, es decir, 1.3 partido por semana, y eso obliga a tener un plantel de alrededor de 25 jugadores.

Esto implica dos problemas: uno de preparación física y otro, mucho más complejo, de manejo de situaciones humanas. Pero además sabemos, los que tenemos la obligación de ganar -porque River tiene un solo puesto y es fracaso el 2-, que para afrontar 70 partidos necesito dos goles por partido para ganar, es decir, 140 goles. ¿Es difícil, no?, se preguntó Santilli durante una entrevista del diario La Nación.

Y al respecto argumentó: “Al menos me tengo que asegurar la mitad, 70, y además, dos enganches o lanzadores para romper toda la resistencia que me van a hacer la mayoría de los rivales. ¿Cómo llego a los 70 goles? El 9 tiene que hacerme 20; el otro punta, otros 12/15; y el otro 7 u 8, y los volantes y los zagueros… que me completen los 70 goles. Eso hay que pensarlo, y hacer nombres. ¿Quién tiene 20 goles en el fútbol argentino? ¿Y en River, hoy? Nadie, ninguno. ¿Los tuvo en los últimos cinco años? Tampoco. Y al que tuvieron, lo ponían los últimos 10 minutos porque no corría a los rivales. El dirigente que quiera conducir a River tiene que saber de fútbol. Si no sabe, mejor que se dedique a la física nuclear porque esto explota antes”.

Sobre los mercados de pases del Millonario, Santilli sentenció: “Nos vamos a Europa a buscar jugadores de experiencia, de 34 años que no producen ninguna renovación en el fútbol local, y vendemos a los pibes casi en edad de nonatos. Con los jugadores grandes, no hay retorno, es a pérdida, y con esos jugadores tiro el campeonato. Y al paso siguiente, debo ir a buscar a otro igual que también cuesta una fortuna y viene con un contrato caro. Hay que cortar con eso”.

Este pensamiento nos remonta al legendario DT Carlos Timoteo Griguol, (de exitoso paso por Rosario Central, Ferrocarril Oeste, River y Gimnasia y Esgrima La Plata), quien sostenía que, para “foguearse” en primera división un jugador necesitaba al menos 70 partidos. Una verdadera utopía para el fútbol de hoy.

NA

Si bien Santilli reconoce la capacidad de los últimos presidentes de la banda roja (Jorge Brito y Stefano Di Carlo), dejó una dosis de realismo: “En el fútbol, que se ha transformado en una inmensa masa de poderío económico, hay un profesionalismo avanzado en todas sus áreas. Pero el que no se profesionalizó es el dirigente, es el más amateur de todos y el que más responsabilidades tiene”.

El fracaso de los otros grandes

River Plate y Boca Juniors (último título Supercopa Argentina 2022 vs. Patronato de Paraná), si bien lucen sólidos desde lo económico padecen la insatisfacción de sus socios e hinchas debido a la sequía de buenos y regulares rendimientos, que son la base del éxito deportivo. Éste es el denominador común con los otros grandes: Independiente, San Lorenzo y Racing Club.

Rojos y azulgranas están acuciados por las inhibiciones, reclamos, embargos y conflictos salariales. Ninguno de ellos consiguió un título de liga en la última década.

Independiente de Avellaneda (CAI) continúa inmerso en una profunda crisis que ya computa tres décadas.

Gustavo Quinteros -recién despedido tras reclamar por refuerzos- se sumó a la lista de los DT desvinculados desde el regreso a la Primera División en 2014: Jorge Almirón, Mauricio Pellegrino, Julio César Falcioni, Sebastián Beccacece, Eduardo Domínguez y Ricardo Zielinski.

En tanto, la nueva Comisión Directiva de San Lorenzo (CASLA) liderada por Marcelo Culotta, estimó una deuda total de U$S 67,8 millones, con 96 juicios en curso, más U$S 5,7 millones por convenios con exfutbolistas y cuerpos técnicos, más U$S 425.000 por salarios, viviendas y primas del plantel; más inhibiciones por U$S 1,9 millones y unos U$S 4,6 millones reclamados por AIS Investment Fund SCA SICAV RAIF mediante un pedido de quiebra (recientemente desestimado por la Justicia) por la transferencia del jugador Adolfo Gaich.

Por su lado, Racing Club, con tres derrotas al hilo y un plantel desmembrado tras la salida del DT Gustavo Costas, -al igual que San Lorenzo- recibió la “tradicional” visita de barras en los entrenamientos.

Diego Milito, presidente de la Academia, es el foco de duras críticas por la gestión de los últimos años.

Quizás, este tipo de frustraciones colectivas pueda hallar alguna razón en la teoría psicoanalítica sobre “el fracaso del éxito” de Sigmund Freud, descripta en 1916 bajo el título: “Los que fracasan al triunfar” (personas que se enferman o se sabotean cuando logran la meta largamente buscada, condicionados por el sentimiento de culpa).