Netflix estrenó serie sobre comida callejera: quiénes son las argentinas de Street Food Latinoamérica

Por esta tortilla, Netflix eligió a dos puesteras del Mercado Central para su nueva serie

El estreno en Netflix de la serie 'Street Food Latinoamérica' tuvo a la Argentina como protagonista del primer capítulo. Quiénes son Las Chicas de la 3, que preparan una tortilla de papas española rellena con extra queso en el Mercado Central de Buenos Aires

De los creadores de la exitosa serie 'Chef’s Table', el 21 de julio desembarcó en Netflix la esperada 'Street Food: Latinoamérica', una serie que explora la riqueza cultural de la comida callejera en algunas de las ciudades donde mejor se come en la región. Se trata de 6 episodios sobre la gastronomía al paso en la Argentina, Brasil, México, Perú, Colombia y Bolivia.

 

 

El primer episodio está dedicado a la Argentina, con foco en Buenos Aires. A lo largo de la media hora que dura el capítulo aparecen distintos personajes que arman el rompecabezas gastronómico porteño:  Silvina Reusmann, periodista gastronómica, es quien guía a la audiencia para conocer los secretos mejor guardados de la ciudad; aparece la inmortal fugazzeta de la pizzería La Mezzetta, hecha con un kilo y medio de queso mozzarella; la Feria de Mataderos, un rincón federal donde se venden las tradicionales empanadas tucumanas y el infaltable choripán de los estadios de fútbol. 

Pero la historia que funciona como hilo conductor es la de 'Las Chicas de la 3', un local en el Mercado Central de Buenos Aires donde la especialidad es la tortilla española rellena con jamón y queso... Y mucho más queso.  Patricia Rodríguez y Romina Moore (Pato y Romi, como las conocen todos) son quienes preparan esa tortilla española, que también tiene su versión vegetariana, junto con otros platos hogareños pero con un toque gourmet que alegran a trabajadores y visitantes del Mercado Central. 

 

"Cuando era adolescente, ser cocinero no era una buena carrera para el futuro, no era algo 'cool'. Así que continué con mi carrera universitaria, hasta que mi papá tomó la triste decisión de vender este local porque las cosas no iban bien. Entonces, me propuse que no se vendiera", cuenta Pato Rodríguez en la serie, acerca de cómo tomó el timón del local familiar y reinventó los clásicos que siempre hicieron su padre y su hermano en la cocina.

Fue con la llegada de Romi, su pareja y socia, que el proceso de transformación terminó de completarse, no sin obstáculos. Y eso las posicionó como uno de los lugares destacados del Mercado cuya historia ahora está disponible en netflix.com/streetfoodlatinamerica.

 

 

En tiempos previos al Covid-19 , probablemente el estreno de la serie se hubiese festejado en el mismo Mercado Central y las entrevistas hubiesen sido sentados a la barra del local de 'Las Chicas de las 3', tortilla española de por medio... pero las circunstancias hacen que la entrevista con Clase Ejecutiva tenga que ser telefónica.  Sin embargo, la calidez y la emoción de Pato y Romi por el momento que están viviendo llega a través del celular y se convierte en una charla con risas de por medio. 

 

 

"¡Eloquecidas estamos!" responden ante la pregunta de qué sienten al ver el trabajo de tantos años inmortalizados en la plataforma de streaming más popular del mundo. Admiten que sus celulares están explotados de mensajes sin leer a los que quieren responder con tiempo y que el cariño y las felicitaciones les llegan de todas partes. "El año pasado veíamos en casa la primera edición de 'Street Food' y nos preguntábamos dónde filmarían la siguiente. Pero ni en nuestros sueños más locos nos imáginamos que íbamos a formar parte", relatan.

Hacía un tiempo ya que su puesto de cocina al paso en el Mercado Central había llamado la atención de reconocidos chefs como Narda Lepes y Leo Lanussol, quienes no paraban de recomendarlo. Fue así como la periodista gastronómica Sorrel Moseley-Williams las visitó y les propuso participar en la edición latinoamericana de la serie.

 

 

"Hubo un ida y vuelta de muchas charlas hasta que un día de octubre nos encontramos con el equipo de Netflix en el Mercado. Era algo extraño para nuestra comunidad, no fue fácil filmar ahí pero sobre todo por nosotras, que no queríamos que se sintieran invadidos... Y después teníamos que lidiar con los celos de los clientes, que querían nuestra atención", cuentan entre risas mientras se refieren a una escena en particular en la que Pato le dice a un cliente "Esto es un caos, disculpá" visiblemente enojada. "Nada es actuado: el chabón me hacía hombritos porque no le daba su porción de tortilla y yo tenía al lado al camarógrafo que me decía 'meté la tortilla de nuevo en el horno, sacala, metela de nuevo', entonces no se la podía dar", relata entre carcajadas.

 

 

¿Cuánto pudieron participar en la elección de qué mostrar y contar? ¿Ya habían visto el episodio antes del estreno?

Siempre nos dieron la posibilidad de elegir, nunca nos obligaron a ir a ningún lugar, nos dieron a elegir los lugares, siempre con libertad, la verdad es que nos sentimos muy cómodas.  No vimos el episodio antes: sí habíamos visto imágenes sueltas pero ahora poder verlo en pantalla es increíble, la calidad de la imagen es otro nivel.

En el episodio, además de mostrar el local, cuentan un poco su historia y hasta conflictos que surgieron. ¿Cómo vivieron esa exposición?

Al principio son sensaciones encontradas. Una no toma dimesion cuando está ahí, no entiende adónde está yendo, que le vas a contar tu vida a todo el mundo de manera literal. Pero, por otro lado, en el local estás todo el día expuesta, hablás de algo y te escuchan mínimo 10 personas. Es como que ya tenemos nuestro propio reality diario (risas).

 

 

¿Qué sienten al haber sido elegidas como representantes de la comida callejera argentina?

Es tremendo, es fuerte, hasta te da un poco de vergüenza. Pero también es fruto de un trabajo día a día, de ser fieles a nuestros principios y promover lo que está bueno, como comer verduras, vernir al Mercado. Y que cuando se trabaja con esfuerzo, amor y pasión, eso te lleva lejos, aunque suene como un frase hecha. Esto nos hace darnos cuenta que nada es imposible. 

El Mercado es un lugar maravilloso, y creemos lo que llamó la atención de nosotras es todo el cariño, el compromiso, el laburo y el no bajar los brazos nunca. Hace 26 años (Pato) y 10 años (Romi) que estamos acá, es mucho tiempo. No es de un día para el otro, no es fácil y nadie nos regaló nada pero nos ayudaron mucho. Y creemos que esto debería servir para que todo el mundo pueda sentirse capaz.

Una no puede evitar sentir nostalgia al ver el episodio, porque estamos en un momento muy difícil por la cuarentena. ¿Cómo lo viven ustedes? ¿Cómo está el Mercado hoy?

Hoy el Mercado sigue operando y nosotras seguimos trabajando, pero está totalmente diferente: tenemos un vidrio entre nosotras y los clientes, no hay más banquetas en la barra. No está bueno, pero agradecemos seguir trabajando porque así la gente que sigue trabajando en el Mercado no está sola, no está desprovista. ¡Los tenemos bien atendidos!

 

 

¿Qué impacto tiene que el episodio se haya estrenado en este contexto de pandemia?

La comida es emoción, estás todo el tiempo afectando la emoción. Y en este caso creemos que nos pone en órbita de lo que está bueno y de lo que vamos a volver a compartir. Nos preguntamos qué hubiese pasado si hubiese sido otro momento: seguro mucha gente nos hubiese querido venir a conocer... Pero lo bueno es que nos va a dar un tiempo para prepararnos y así poder recibir más gente sin perder nuestra política de vida, que es atender a todos por igual.   

¿Creen que esto va a ayudar a visibilizar al Mercado Central?

Lo que se tiene que visibilizar es la evolución del Mercado, que es hermoso. Es una recontra oportunidad para que se lo conozca: hay un mundo adentro y todos los que trabajamos ahí nos sentimos familia. Para mí (Pato) es como mi casa: estoy ahí desde los 10 años, es donde crecí, donde aprendí a trabajar, donde comparto mi vida de pareja, de familia. Es un lugar que te puede dar una gran sorpresa y espero que, cuando se pueda, la gente se acerque más. Es un lugar donde van a aprender y entender el sacrificio de cómo llega a la verdulería esa manzana que se están comiendo.

 

 

De qué se trata la serie Street Food 

 

Los vendedores de comida callejera son una parte integral de la cultura de un país. Ellos dan vida a la riqueza de una ciudad, preservan las tradiciones mientras alegran a las personas y comunidades que los rodean. Durante estos días sin precedentes, nuestros vendedores se enfrentan a desafíos que nunca antes habían tenido, con los cierres temporales, incertidumbre sobre el futuro y miedo a lo que está por venir. Esperamos que al compartir sus historias y celebrar su trabajo, los fans alrededor del mundo puedan ver el inmensurable valor que estas inspiradoras personas le aportan a sus comunidades", explicó Brian McGinn, productor Ejecutivo de 'Street Food'.

 

 

Cada episodio de la serie muestra de 3 a 5 platos e historias. En su mayoría son relatos sobre mujeres que, por lo general, son quienes transmiten los conocimientos entre las generaciones. “La razón es que las mujeres son la base de nuestras historias. Conservan estas tradiciones increíblemente y apoyan a sus familias. Tomando la historia de sus propios países y las personales, es que crean estos platillos que son tan deliciosos. Las mujeres que encontramos en América latina son increíbles, y trabajan y hacen comida deliciosa”, afirma David Gelb, también productor Ejecutivo de la serie.

"La perseverancia está en su sangre y estamos seguros de que superarán los obstáculos de hoy. Esperamos que después de ver Street Food, nuestra audiencia considere la oportunidad de apoyar a los vendedores de comida callejera en sus comunidades, para que todos podamos seguir disfrutando esta increíble tradición culinaria que estos hombres y mujeres preservan todos los días”, concluyé McGinn.

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