Cuando el 18 de marzo La Anónima anunció la compra de 12 supermercados del Grupo Libertad no solo comunicaba una operación financiera; era mucho más que eso. Era abrir la puerta de entrada al norte del país y dejar de ser la cadena de supermercados de la Patagonia argentina para pasar a ser una cadena nacional. Eso sí, por decisión propia, sin presencia en la Ciudad y el Gran Buenos Aires.
No es la primera vez que la cadena de la familia Braun creada en 1908 con el nombre de Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia hacía un movimiento de estas características. El último había sido en 2015 cuando compraron Topsy, una empresa neuquina con 30 sucursales y 1000 empleados.
Sin embargo, esa adquisición no significaba la llegada de La Anónima a Neuquén, aunque la reforzaba y mucho. La firma de los Braun, líder indiscutida en la región solo tenía tres sucursales en esa provincia que ofrecía como valor agregado su cercanía con Vaca Muerta, plaza que ya en ese entonces vivía un boom de inversiones.
Hoy, la compra del fondo de comercio de Libertad implica duplicar la cantidad de población atendida, de 5 millones a 10 millones, entrar en cinco nuevas provincias, entre ellas Córdoba, Misiones y San Juan y seguramente crecer en facturación: número que en 2025 (cierra balance en junio) alcanzó los $ 2,6 billones.
Con estas novedades, Federico y Nicolás Braun, padre e hijo, presidente y gerente general de la empresa familiar dedicada hace más de 100 años al supermercadismo reciben a APERTURA y cuenta los planes de la nueva etapa, una etapa sin fronteras, una etapa donde ya no hay norte ni sur. La Anónima ya no es la “cadena líder en ciudades pequeñas y medianas, especialmente de la Patagonia”, como lo dice su misión, sino la compañía que compite de igual a igual con los gigantes del retail nacional.
La semana anterior a la entrevista, que se realizó en las oficinas de La Anónima en Ituzaingó, padre e hijo estuvieron visitando cada una de las sucursales adquiridas en lo que se llama el proceso de onboard. “Les contamos a los empleados de cada una de las sucursales, qué es La Anónima, cómo vamos a trabajar. También escuchamos sus inquietudes, sus expectativas, y la recepción fue muy buena. Hay mucha expectativa y vamos a tener que estar a la altura de las circunstancias, obviamente, pero creo que va a salir muy bien”, relata con entusiasmo Braun hijo.
Y unos días antes de eso, ambos habían participado en el Foro Llao Llao, un “activo que tiene la Argentina”, según lo definió Federico, miembro del Consejo de la Fundación del foro, sin dar detalles de lo conversado esos días en Bariloche.
Lejos del retiro, Braun padre, que cuenta que no duerme pensando en la reforma impositiva, aunque asegura que ya se podría ir tranquilo. “Esta operación la cerró Nicolás y lo hizo fantásticamente bien. Con lo cual es una señal al mercado que me puedo retirar tranquilo”, asegura el empresario, que antes de concluir la entrevista tira un último título: “Espero que se recupere el mercado de capitales y podamos hacer lo que hicimos en el año 97 que fue para La Anónima un salto enorme. La empresa, que abrió 15% de su capital, se valuó en u$s 200 millones y seis meses después valía u$s 700 millones. Yo ya me estaba imaginando la campanita -se ríe-. Si el mercado vuelve a estar podemos, el día de mañana, cotizar en Nueva York”, dispara. Y se suma el hoy gerente general de la empresa: “Eso para el crecimiento de las empresas argentina sería espectacular, porque el que tiene un buen proyecto para vender y consigue inversores va a poder hacer cosas increíbles”.
-¿Qué significa este nuevo crecimiento con la compra de Libertad?
Federico: La Anónima ha venido creciendo sistemáticamente desde la década del ’80. Mucho vía adquisiciones. Eso que fue ininterrumpido hasta el año que es el en la época de Macri en el 2016 al 2019. En 2017, teníamos preparado un plan de crecimiento que abarcaba prácticamente todo el interior del país y que, por problemas macroeconómicos, tuvimos que dejarla stand by.
Hace dos, tres años retomamos la idea de expandirnos, abrimos algunos locales y llegamos a la decisión de crecer con alguna adquisición. Y como le contamos a todo el mundo igual que lo estamos haciendo con vos es que el panorama de los supermercados en la Argentina obviamente es muy difícil. De hecho Walmart se fue hace 5 años y Carrefour estuve meses intentado salir. ¿Y por qué ocurro eso? Entendemos que es básicamente por que para las empresas que trabajan en blanco, por lo menos en el rubro comercial, se les hace muy difícil dado la importancia de los impuestos y, al mismo tiempo, la informalidad que son causas y efectos de una de la otra, pero cuando ambas cosas coexisten, se hace muy difícil para las empresas como nosotros sobrevivir o seguir ganando plata.
Entonces, ¿por qué lo de Libertad? Tiene varias ventajas para nosotros, es una gran oportunidad. ¿Por qué? Primero, se complementa exactamente desde el punto de vista geográfico con lo que nosotros somos ahora. O sea, estamos yendo a cinco provincias nuevas, una cantidad de mercados nuevos donde no estaba La Anónima.
Segundo, porque nosotros hemos crecido mucho y entonces hoy con ese crecimiento más el que le agregaría Libertad estamos en condiciones de generar una cantidad de ahorros o eficiencias por el volumen de la compra, básicamente porque en este proceso nosotros no estamos comprando la compañía, sino que es una transferencia parcial del fondo de comercio, con lo cual no tenemos que incurrir en el costo de una administración.
Entonces, eso que es más volumen para los frigoríficos, nos genera eficiencias tales que podemos asumir el tema de esta compra con expectativas de que sea un buen negocio.
Y que, si además se hacen las reformas, básicamente la reforma impositiva, creemos que puede ser una muy buena decisión que nos va a posicionar como uno de los líderes del negocio de los supermercados en la Argentina.

-¿Qué significa transferencia parcial?
Federico: Nosotros no compramos la sociedad, no estamos comprando las acciones de esa sociedad. Lo que estamos haciendo es operar con un contrato de alquiler de largo plazo, no todas las unidades, estamos tomando 12 de las 14 unidades.
-¿Eso fue una elección suya?
Federico: Sí, claro. Como la gente de Libertad tenía que irse porque estaban perdiendo dinero, en el caso de ellos bastante, ellos nos vinieron a buscar a nosotros.
-¿Ustedes en su momento miraron Carrefour?
Federico: Lo miramos, pero poco, al principio. Sinceramente, la analizamos muy al principio y yo no la hubiese comprado, aunque estuviera regalada.
Y cuando el Grupo Libertad nos vino a ver, empezamos a analizar todas las ventajas que tenían valorando el hecho de estar funcionando dentro de los shoppings que ellos van a mantener y seguramente mejorar gracias a esta muy virtuosa relación comercial.
-¿Esta relación es por cuántos años?
Federico: 30 años. Te agrego un hecho muy puntual. Grupo Libertad, además, tiene un depósito muy importante en Córdoba, que nos va a permitir no solamente alimentar a los locales que estamos tomando, sino a muchas otras sucursales que ya están tan programadas en esa etapa del plan de crecimiento que tenemos.
Nicolás: En el ADN de la compañía nos gusta crecer, es parte de lo que sentimos ‘los anónimos,’ por llamarnos de alguna manera. Obviamente, que ese crecimiento tiene que ser sano y, como dice mi padre, acá se sumaron una serie de factores: la operación no nos implica hacer una fuerte inversión en el momento cero.
Entonces, desde lo financiero el negocio es muy conveniente y también para cumplir nuestro objetivo de ser la cadena líder del interior. Eso en otras partes del país lo habíamos logrado y esta es la puerta de entrada al norte argentino. Y ya no solamente en ciudades pequeñas y medianas, sino que ya vamos a ciudades grandes del interior. Vamos a estar en 16 provincias, 15 capitales de provincias.
Y el depósito está ubicado en un lugar estratégico; desde ahí podemos seguir llegando al norte, esa es nuestra idea: llegar con Libertad que se van a llamar La Anónima y después llegar con más Anónimas a otras ciudades y a localidades satélites de esas provincias.
“Con la compra de Libertad y si se da la reforma impositiva vamos a estar preparados para posicionarnos como líderes del negocio de los supermercados en la Argentina”.
-¿Ya tienen un plan de aperturas?
Nicolás: Además de la compra de Libertad, la compañía tenía y sigue adelante con el plan de crecimiento que va a ser Bell Ville, San Nicolás, San Francisco y Neuquén; una nueva sucursal en Neuquén porque está creciendo. Estas aperturas están previstas para 2026 o principios de 2027 y hay un par de proyectito más, pero somos cautos y los vamos a mencionar cuando tengamos más certeza. Son un par de sucursales más que abren como La Anónima tradicionalmente. Esto también implica darle a nuestra red de proveedores la posibilidad de llegar ahora a 100 ciudades del interior, 15 de ellas capitales de provincia.
Estamos hablando de terminar con todo este ciclo con 190 sucursales; a los 125.00 empleados de La Anónima se suman 1600 de Libertad y vamos a ser más de 14.000 personas en sucursales y el depósito. Esto nos da un impulso fuerte, con el desafío que dice mi padre, por un lado, entrar a ciudades más grandes, un formato un poquito más grande aunque no hipermercados. Nosotros vamos a hacer supermercados grandes o hipermercados compactos, vamos a achicar las sucursales de Libertad y llevarlas a un tamaño parecido a las sucursales más grandes que hoy ya operamos dentro de La Anónima.
-¿De cuántos metros?
Nicolás: Entre 3500 y 4500 o 5000 metros. Más que eso no queremos.
Obviamente, también vamos a llegar ahí con nuestro canal de venta online que agrega, además, más surtido. Y otro desafío es el nivel de informalidad. En el norte, en términos relativos, hay más informalidad que en las plazas donde operamos nosotros. Entonces tenemos que ir realmente a hacer un muy buen trabajo.
-¿Por qué hay más informalidad en el norte?
Federico: Nosotros estamos creciendo desde hace 50 años, nuestra estrategia fue siempre ser líderes en pequeñas y ciudades de preferentemente en la Patagonia. Eso nos da una fortaleza frente a la informalidad por las distancias y por el porcentaje del mercado que ya tenemos.
Entonces, no es tan fácil competirle a La Anónima con la informalidad. Porque tenés otros atributos, una logística que no tienen todos estos. Ahora, en las grandes ciudades es distinto. Nos pasó en Buenos Aires, tuvimos un proyecto, Best, con el cual tuvimos 14 locales y no podíamos ganar plata. Ganábamos plata en el sur, no ganábamos plata acá. ¿Por qué? Por la informalidad. Caso extremo es el de Tierra del Fuego, como no hay impuestos no hay informalidad.
El concepto es que, por nuestra historia, nuestra logística y todo lo que tenemos armado somos muy eficientes. Eso que vale en toda esa zona, vale menos acá. Coto acá tiene una logística que, para atender a Buenos Aires, es igual o más eficiente que la nuestra. Para ir al sur, a 3000 kilómetros de distancia, nosotros le ganamos.
-¿Y eso lo van a poder replicar en el norte?
Federico: Sí, vamos a poder con ese volumen y ese depósito.
Nicolás: La idea es usarlo en forma estratégica, lograr que los proveedores en muchos casos entreguen directamente en Córdoba y buscar la logística más eficiente para llegar a cada provincia. Córdoba va a ser un nodo muy importante.
-A dos sucursales dejaron afuera de la operación...
Nicolás: Hicimos un recorrido los primeros días de enero, fuimos a visitar todas las sucursales. Las vimos, vimos los mercados, vimos la competencia y optamos por no meternos en Mendoza, la ubicación más el nivel de competencia, veíamos muy difícil poder tener ahí un negocio ganador. Y en Resistencia acabamos de inaugurar una sucursal y por la cercanía con nuestra tienda no tenía mucho sentido. El Grupo Libertad, además, cerró hace poco un local que tenían en el DOT. O sea, que compramos algo que, a priori, encaja perfecto con nuestro negocio.
Justamente, la semana pasada hicimos lo que se llama un onboard: fuimos y le contamos a todos los empleados de cada una de las sucursales, qué es La Anónima, cómo vamos a trabajar, también escuchamos sus inquietudes, sus expectativas, y la verdad que fue muy buena la recepción. Hay mucha expectativa, vamos a tener que estar a la altura de las circunstancias, obviamente, pero creo que va a salir muy bien.
Federico: Y eso va a ser mi speech en las inauguraciones. Una empresa para tener éxito tiene que tener una buena estrategia, una buena gestión y buen clima laboral. Y mi speech va a ser esto último: “Sé que ustedes y si así no fuese, me lo podrán decir, van a vivir en ese buen clima laboral”.
Nicolás: Una cosa muy linda de Libertad es que hay gente que está hace más de 30 años, desde la época del dueño original. Muchos de los gerentes, de los cuadros intermedios, de los cajeros son de esa época y había un espíritu muy lindo dentro de Libertad que, en los últimos por la incertidumbre años se perdió, pero vemos tierra muy fértil para llevar todas las cosas buenas que tiene La Anónima tomando lo bueno de Libertad. Nuestra cultura no es la de ir e imponer nuestra cultura, porque, en este caso, nos perderíamos 40 años que lleva Libertad operando y conociendo esos mercados.
-¿Qué significa que Carrefour haya decidido quedarse?
Federico: La verdad, para mí un error. Yo que ellos hubiera aceptado la cifra que les ofrecieron.
-¿Y como competencia?
Federico: Casi mejor, porque yo creo que les va a costar. Imaginate el después de una organización que fue la primera que llegar a la Argentina, en el año 81. Y la gastó, le fue bárbaro. Le iba tan bien que eso atrajo a Walmart, a Promodés, a Casino. Entonces, para mí es muy demostrativo de los problemas estructurales que tiene nuestro país.
-¿Cómo queda el mercado? ¿Ven mayor concentración?
Nicolás: No. Por el crecimiento de la informalidad, en la década de los ‘90 los supermercados teníamos más del 50 por ciento del mercado de consumo masivo. Llegó un momento que tuvimos el 30 por ciento y ahora estamos cerca del 40, pero más que concentrarse se atomizó.
Y cuando mirás el canal supermercados, tampoco es que fue una fusión tan grande, Libertad tiene un punto y medio, no llega a dos puntos de cuota de mercado. A nosotros nos viene bárbaro, porque nos complementa, pero no creo que vaya a tener ningún problema con la mirada de defensa de la competencia.
Federico: La pregunta es por qué se van estas empresas que son una potencia o porqué se achican, como es el caso de otro gran supermercado que cerró varios locales. La respuesta es que están en una desventaja competitiva fenomenal frente a la informalidad y también competencia desleal de las cooperativas que no pagan, me consta no pagan ingreso a puntos. El peor de los impuestos.
Nicolás: Te diría que estamos lejos de estar muy concentrada la industria. Si pagamos todos esos impuestos te lleva a un lugar donde el negocio no te cierra.
Federico: ¿Sabés cómo fue el fenómeno de Argentina comparado con el de Chile? En la década del ‘80 había bajísima participación del consumo masivo en el comercio, tanto en Argentina como en Chile. En la década del ‘90 creció muchísimo la Argentina por la llegada de grandes cadenas. Nosotros crecimos y crecíamos más que Chile. A partir de 2001 o 2002 empezamos a caer y en Chile llegó a ser 65% del mercado. Así que hoy Chile tiene el doble de participación de mercado de consumo masivo que en Argentina. Me da mucha tristeza esto.
-Pero siguen invirtiendo…
Federico: Mucha gente me pregunta que sigo haciendo acá con 78 años. Pero creo que la Argentina tiene una oportunidad, quizá sea fallida, pero tiene una oportunidad.
Nicolás: Además, creemos que el negocio de Libertad en el sistema de La Anónima lo podemos hacer andar y fue una adquisición que no implicó una operación financiera importante porque también uno tiene que cuidar la salud financiera de la compañía.
-Nicolás, vos justamente dijiste que ser rentable en esta industria es muy difícil
Nicolás: Sí, no imposible, por eso seguimos creciendo.
Federico: ¿Por qué estamos tomando esta decisión? En parte por ese apetito a crecer en un negocio que conocemos. Pero también, y es lo que les explicamos a los accionistas que quizá prefieren esperar, creemos que hay una oportunidad. No le doy el 100 por ciento de probabilidad, pero le doy un porcentaje de más del 50 por ciento a que la Argentina cambie. Si la Argentina cambia, La Anónima, gracias a las operaciones que hicimos, va a ser una gran compañía.
-Hay factores que ustedes pueden controlar y otros que no. ¿Se depende de la política?
Federico: Va a depender de los argentinos, de si realmente hay un cambio cultural. Por eso a mí me gusta hablar de cambio cultural. Hay cosas que te puedo enumerar que son aberraciones. Por ejemplo, la Ley de grandes superficies en la provincia de Santa Fe. Dos años para conseguir que nos diera permiso para construir un supermercado con 70 u 80 nuevos puestos de trabajo. Eso no pasa ni en Rusia.
-¿Había intereses detrás?
Nicolás: Sí, pero también una ley que avalaba.
Federico: Y no fue la primera vez que nos pasó. Cuando abrimos una sucursal en Santa Rosa, La Pampa, año ‘90, Hubo un cambio en las normas para que tuviéramos que abrir un local más chiquitito. Tuvimos que achicar nuestra sucursal, pero abrimos. Un tiempo después, compramos una cadena local y seguimos creciendo, con ese vinieron nuevos locales como Castex y General Pico.
-¿Esto habla de la poca generosidad de los argentinos, peleamos cada uno por su parte?
Federico: No, yo no lo veo de esa manera. El problema creo que es deterioro mental que tenemos los argentinos, especialmente los políticos. La ley de góndolas, algo más contrario a la libertad que obligar a los supermercados a definir en qué lugar de la góndola puedo poner y si no me multan.
Nicolás: Y la votó todo el espectro.
Federico: La Ley de desabastecimiento que es de la época de Perón, de la primera época de Perón... Cómo no me voy a poner contento cuando Milei dijo ‘afuera’.
Nicolás: Lo de la carne, que podamos estar exportando carne, fíjate lo que está generando en los productores. Va a ser espectacular.
-¿Creen que van a salir en la reforma tributaria?
Federico: No depende en absoluto de nosotros. Y eso que estoy trabajando, sueño de noche, me despierto con pesadillas. Nos va la vida. Y como le decimos a los accionistas, en el peor de los casos, no vamos a perder plata por todas las cosas que estamos haciendo.
-¿Si la Ley sale, podrían volver otros jugadores internacionales?
Federico: Yo te digo el que se quema con leche... Acá en este caso no ve una vaca, ve un rebaño de vacas. Y dice: “Yo no vuelvo nunca más”.
-¿El supermercadismo siempre tuvo márgenes chicos?
Nicolás: Sí, pero términos relativos contra nuestros competidores de Sudamérica tienen Ebidtas mucho mejores, muchísimo mejores que los nuestros. Con el mismo negocio.
Federico: Una vez pedí especialmente en un grupo donde hay varios empresarios latinoamericanos que mostráramos todas las cifras y comparemos: Costo laboral, Ecuador era menos del seis, cinco y algo. Brasil 8%, Chile 8%, Perú menos. En la Argentina, en ese momento, era 18 por ciento.
Impuestos, ingresos brutos. Los franceses ni lo entienden. No existe en ningún lugar del mundo. Lógica, una ONG en la cual colaboro, hizo un trabajo que arroja que la Argentina es, por lejos, campeona mundial impositiva. Y si no entendemos eso, esto va a fracasar.
Nicolás: Pero te digo, nuestros colegas en todas América latina tienen Ebitdas que van del 7 hasta el 10, 12 por ciento. Acá uno que le va bien, tiene una evita como porcentaje en la venta el 3 por ciento. Y muchos están por debajo. Y esto no es de este año, sino que viene de varios años. Ahí está impactando esa competencia informal, que juega muy muy en contra.
-¿La Argentina necesita una continuidad?
Federico: Para mí, que sea Milei o Pirulo me da lo mismo, si conseguís que la Argentina respete las leyes básicas que tienen todos estos países. Hay problema cultural que hace que sea muy difícil ganar dinero si jugas en blanco. Nosotros tuvimos dos veces al punto de la quiebra. Fin de la convertibilidad, una deuda impagable. Pasamos de 15 días de deuda a 60 días de deuda. Ninguna posibilidad. Debíamos dólares contantes y sonantes. Tardamos 3 años en pagar. Los bancos nos esperaron.
-¿El hecho de ser una cadena nacional, te da un valor agregado?
Federico: Te diría, sinceramente, no. Tampoco le da tanto valor a las cadenas globales. Ese es un cambio. Cuando Walmart vino a la Argentina pusieron un local en Neuquén, los 5000 productos 15, 20, 30% más barato. No teníamos ninguna posibilidad. Pero era Walmart, la cadena más grande del mundo que llegaba a la Argentina y tenía un poder fenomenal. Eso cambió. Los hipermercados globales tienen hoy una desventaja frente a la cercanía, frente a la virtualidad.
Nicolás: Creo que más que ser nacional o no, es estar operando en el país hace mucho tiempo, entendiendo las reglas de juego, estando encima del negocio; eso nos juega claramente a favor.
-¿Y, en cuanto a la innovación que concepto tiene las empresas nacionales?
Nicolás: En nuestro caso muy buena. Como compañía nunca dejamos de invertir en innovación, Todos estos años seguimos con mucho foco en el cliente, armamos un programa de fidelización que se llama Plus que funciona bárbaro. Hoy, el 95 por ciento de lo que pasa por la línea de caja sabemos quién lo compró, cuándo lo compró y en función de eso le hacemos una propuesta más personalizada. A través de una app o de La Anónima online pueden comprar cosas que no encuentran en el local.
Vamos a tener una billetera digital en breve para facilitarle todavía más el pago de la tarjeta y distintas cosas que creemos que hoy pueden hacer con su visitante digital. Nunca paramos de invertir en esto, en dar un mejor servicio, en parte para poder competir porque es la forma que nos gusta trabajar.
Federico: Por el hecho de ser domésticos, nada nos impide tener las tecnologías que están en el mundo y copiar y siempre lo hemos hecho. Fuimos los primeros en usar código de barras, hemos hecho una cantidad de cosas para estar a la altura de los mejores criterios del mundo.
-¿Qué significa ser una Empresa B?
Federico: El valor agregado de ser Empresas B primero lo da el cliente. El cliente lo ve como algo bueno. La empresa tuvo que cambiar el estatuto, entonces, primero y principal ganar plata, porque si no no somos sustentables; segundo el tema social y tercero la ecología. Y digo tercero porque es en ese orden, realmente. Hoy el mundo se da cuenta que con la ecología también se pueden hacer muchas macanas.
Nicolás: Que la gente entienda que es ser Empresa B lleva tiempo, pero ya ve las cosas que estamos haciendo como, por ejemplo, el reciclado en sucursales. Tenemos un programa que se llaman Nutriendo Futuro, de ayuda con módulos alimentarios en toda la ciudad donde estamos. Y eso permea a nuestros empleados. Otro ejemplo, antes nosotros retirábamos la mercadería de la góndola unos días antes de su fecha de vencimiento. Esa mercadería normalmente iba a la basura. Con la cabeza de Empresas B lo que hicimos fue ponerla a disposición de distintas ONGs en cada una de las ciudades que vienen y retiran esos productos antes de su fecha de vencimiento.
Eso está andando bárbaro y nuestros empleados lo que dicen “qué bueno que no tiramos comida.”
Federico: Te doy datos duros, Rabobank nos bonifica la tasa. Y es bastante plata. Por otro lado, fuimos los primeros en sacar las bolsas de plástico, en 2008, y nos ahorramos un 0,5% del valor de la bolsa en ese momento. Porque somos Empresa B pero seguimos siendo un negocio. Tercero, desarrollo de proveedores local, damos trabajo local y ahorramos mucho dinero en flete.
-Cuando definiste las Empresas B dijiste, “primero ganar plata”. ¿Cambió ese prejuicio que existía contra los empresarios?
Federico: Creo que, por suerte, con el fenómeno Milei que no es solamente Milei, hay una toma de conciencia que lo que hemos vivido los últimos 25 años es un disparate. Yo creo que hay un cambio en la sociedad. Ahora, si va a aguantar la paciencia de la gente para que dé lugar a la reforma, no lo sé. Por ejemplo, en el caso de la reforma laboral, no se hizo todo lo lindo que me hubiera gustado, pero tiene impactos concretos.
-Hace poco los dos estuvieron en el Foro Llao Llao. ¿Estos espacios ayudan a pensar en la Argentina que queremos?
Federico: El Foro es una ONG de la cual formo parte. Es una copia de Davos. Y sí, se ven estas cosas, tiene todo un espíritu no te diría liberal, donde hay mucho emprendedor, jóvenes, es decir, alimenta una cultura muy positiva. Es un activo que tiene la Argentina, que exista este foro y que se haga todos los años. Que un activo que sea un espacio que atraiga, que se discuta y donde se cree valor.
-¿Y de ahí salen acciones concretas?
Federico: No tanto como eso. Pero lo que buscamos es que en ese lugar haya inteligencia a servicio de buenas causas desde punto de vista empresarial económico.
-No hablamos del consumo, ¿les preocupan el tema impositivo que la caída que se está viviendo?
Federico: Las dos cosas nos preocupan, obviamente. Por suerte, mayo, después de 10 meses de caída se nota una mejoría.
-¿Creen que el consumo va a repuntar?
Federico: Como dice todo el mundo, va a ser muy heterogéneo. Hay cosas que ya las estamos viendo. En Neuquén vas a ver La Anónima como en Añelo, por ejemplo, donde fuimos los primeros. En el medio del desierto, 1800 habitante y pusimos una sucursal. Y nos va muy bien. Y así te puedes decir en Rincón de los Sauces y otros lugares.
Nicolás: Hay zonas del país que están con una tendencia al consumo positiva.
Federico: Pero en nuestro caso, es el resultado de haber hecho lo que hicimos hace 10 años cuando invertimos fuertemente en Vaca Muerta. Y hoy es un activo que tenemos nosotros y no tiene otros. Es parte del hecho de que ganamos muy poquito, pero otros pierden. Ahí tenemos dos, tres, cuatro puntitos que no es menor.
En cambio, en Bella Vista, Corrientes y se vende poco y hay una marea de autoservicios. Pero con el tiempo vamos a conquistarlo. Es más trabajoso.
Nicolás: El consumo, en los últimos 10 años sufrió mucho y estamos en los niveles más bajos. El año pasado creció apenitas, un 2%, el 2024 se había caído casi un 14 por ciento.
-¿Ustedes van con el mercado?
Nicolás: Hubo momentos que estábamos por debajo, pero te diría que los últimos 16-18 meses estamos por arriba del mercado y por eso ganamos cuota de mercado. Pero, para mí, está en el piso y está empezando a mostrar algún tipo de mejoría si bien, según Scentia, el primer trimestre cayó un 3 por ciento contra el año pasado. El tema es que los primeros meses del año pasado fueron buenos. Entonces, a partir de mayo empieza a mostrarte algún tipo de mejoría con respecto a 2025. Yo creo que eso probablemente lo veamos este año, aunque va a depender de qué pase con el crédito al consumo que hace muchos meses está muy limitado.
-¿Por eso el salto que tuvieron en la mora en el primer trimestre?
Federico: El año pasado si aparecía el crédito, la gente tenía más plata; ahora es al revés, la gente no puede pagar, tiene menos plata. Pero lo veo como algo coyuntural si logran mantener la tasa de interés baja que, pareciera, van a lograr hacerlo. Nosotros somos los que mejores planes damos, porque además son clientes nuestros. Entonces, nuestros clientes nos lo agradecen.
Nicolás: Cuidamos mucho la relación con el cliente que nos interesa que perdure en el tiempo. Y eso fue lo que nos generó el salto en el cargo de incobrabilidad -NdR: pasó de $ 2.830 millones a $ 19.255 millones interanual- que nos pega fuerte fuertísimo.
-¿Cuáles son sus principales los desafíos?
Nicolás: El más inminente la integración con Hipermercados Libertad que creo que lo vamos a hacer muy bien. Conocer estas nuevas plazas y aprender a operar y, a la vez, mantener el plan de crecimiento.
-¿Las nuevas sucursales van a pasar a llamarse La Anónima?
Nicolás: Sí. Podrían seguir siendo Libertad, pero creemos que lo mejor es tomar lo mejor de Libertad, que eso permanezca, pero comunicar la marca sea La Anónima. De hecho, la marca va a ser La Anónima en Paseo Libertad porque ancla geográficamente. De esta manera, la gente en estas grandes ciudades va a saber dónde queda La Anónima ya que los paseos son muy conocidos.
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