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Ver un activo acumular subas de dos o tres dígitos en pocos meses genera un magnetismo difícil de ignorar. Para el inversor que recién empieza a armar su portafolio en la bolsa local o explora los Cedears para cubrirse y buscar retorno, la tentación de volcar capital en las acciones de mejor desempeño reciente parece la decisión más lógica.

Sin embargo, la evidencia en el mercado de capitales demuestra que guiarse exclusivamente por el rendimiento histórico es uno de los errores sistemáticos más caros para los inversores minoristas.

¿Qué significa perseguir rendimiento pasado?

En la jerga financiera, perseguir el rendimiento (o performance chasing) consiste en seleccionar activos financieros basándose casi exclusivamente en sus retornos históricos recientes, sea el último trimestre, semestre o año, bajo la premisa implícita de que esa tendencia se mantendrá en el futuro.

Esta práctica se contrapone a la valuación por fundamentos, donde la decisión de compra responde al análisis de los flujos de fondos futuros, la ventaja competitiva de la empresa, la estructura de capital y el precio al que cotiza respecto de su valor intrínseco.

Al perseguir retornos pasados, el inversor no analiza qué compra ni a qué precio, sino únicamente a qué velocidad subió en el pasado inmediato.

La trampa de las modas: recency bias y el fenómeno FOMO

El origen de este comportamiento no radica en la falta de información, sino en el diseño de la psicología humana aplicado a entornos de incertidumbre.

Sesgo de reciente (recency bias)

Es la tendencia cognitiva a otorgar un peso desproporcionado a los acontecimientos más cercanos en el tiempo al proyectar el futuro. Si un Cedear subió un 80% en los últimos seis meses, el cerebro tiende a extrapolar esa tasa de crecimiento linealmente hacia adelante, ignorando los ciclos económicos previos.

Miedo a quedarse afuera (FOMO - Fear Of Missing Out)

Ver a otros inversores o a la prensa reportar ganancias extraordinarias en un activo particular activa la aversión a la pérdida social. El impulso de compra nace así de la incomodidad de no participar del rally y no de una tesis de inversión elaborada.

El impacto directo en el universo de acciones y Cedears

En el mercado local, este fenómeno adquiere matices específicos a través del instrumento estrella de la bolsa argentina: los Certificados de Depósito Argentinos.

Al combinar la variación del activo subyacente en el exterior con la dinámica del tipo de cambio financiero (CCL), los Cedears ofrecen rentabilidades nominales que muchas veces parecen deslumbrantes.

El ciclo típico del inversor novato se desarrolla en cuatro momentos:

  1. Suba inicial: un sector (por ejemplo, empresas de tecnología vinculadas a inteligencia artificial o compañías energéticas) inicia un movimiento alcista por mejoras estructurales.
  2. Atención mediática y volumen: la suba se vuelve visible; aumentan el volumen operado y la conversación en redes y foros de inversión.
  3. Ingreso en máximos: el inversor novato, atraído por las tablas de “los activos más ganadores del mes”, liquida posiciones estables e ingresa al activo cuando la cotización ya incorporó las expectativas favorables.
  4. Corrección o reversión a la media: los inversores institucionales toman ganancias. El precio sufre una contracción y el minorista queda posicionado a precios altos (buying the top).

Qué dice la teoría financiera

La literatura económica ha documentado de forma exhaustiva los efectos negativos de perseguir rendimientos pasados:

1. Reversión a la media (mean reversion)

Esta teoría demuestra que las acciones con rendimientos extremadamente altos tienden a tener un desempeño inferior al del mercado en los períodos subsiguientes, mientras que las rezagadas suelen recuperarse, debido a la corrección en las expectativas de los inversores.

Gemini

2. La brecha entre el retorno del activo y el retorno del inversor

Estudios clásicos e informes financieros muestran que el rendimiento medio obtenido por los inversores es menor al rendimiento reportado por los propios fondos o activos en los que invierten. ¿La razón? Los inversores suelen inyectar dinero después de grandes subas y retirarlo tras las correcciones, destruyendo valor en el camino.

3. La hipótesis de los mercados eficientes (EMH)

Desarrollada por el Premio Nobel Eugene Fama, plantea que los precios de cotización actuales ya reflejan toda la información pública disponible, incluidos los retornos pasados. Por ende, los rendimientos históricos no contienen capacidad predictiva sobre la trayectoria futura del precio.

Estrategias para blindar el portafolio frente al sesgo de rendimiento

Para construir un proceso de inversión disciplinado y alejado de las emociones del momento, la teoría y la práctica financiera sugieren consolidar los siguientes pilares:

Definición de un plan de asignación de activos (Asset Allocation)

Determinar de antemano qué porcentaje del portafolio se destinará a renta fija, acciones globales de bajo riesgo, o sectores más volátiles, ajustado al perfil de riesgo personal y no a las tendencias del día.

Rebalanceo periódico

En lugar de comprar lo que más subió, el rebalanceo implica vender proporcionalmente los activos que se revalorizaron en exceso para comprar aquellos que quedaron rezagados pero mantienen fundamentos sólidos, restableciendo la ponderación inicial objetivo.

Enfoque en fundamentos

Evaluar variables clave como métricas de valuación (Ratio P/E, EV/EBITDA), generación de flujo de caja libre, niveles de endeudamiento y perspectivas de la industria antes de tomar una posición.

Horizonte temporal adecuado

Entender que la renta variable exige plazos de permanencia de mediano y largo plazo para permitir que el interés compuesto y el crecimiento operativo de las compañías se traduzcan en retorno real.

De la reacción al método

Salir de la trampa del rendimiento pasado requiere cambiar la pregunta fundamental. En lugar de preguntarse “¿cuánto subió este Cedear en los últimos meses?“, el análisis riguroso exige plantearse ”¿qué valor justifica el precio actual y qué rol cumple este activo dentro de mi arquitectura de riesgo?“.

Sustituir el vértigo de las tablas de los activos más ganadores por la disciplina del rebalanceo y la diversificación es la única frontera real entre pagar costos de aprendizaje elevados o consolidar un patrimonio en el tiempo.