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Donald Trump y Xi Jinping se sentarán a negociar este jueves en la Casa Blanca con uno de los principales conflictos entre Estados Unidos y China ya despejado: horas antes, ambos países extendieron hasta el 10 de enero la tregua comercial que vencía en noviembre.

Lo anunció el secretario del Tesoro, Scott Bessent, casi en simultáneo con el aterrizaje de Xi el miércoles por la noche en la base aérea Andrews, en el estado de Maryland. Con alfombra roja, Trump y Melania Trump esperaron al pie del avión al líder chino y a su esposa, Peng Liyuan, un gesto que ningún presidente estadounidense tuvo en esa base con un líder político extranjero en seis décadas.

Se trata de la primera visita de Xi a Washington desde 2015 y el tercer encuentro entre ambos desde el regreso del republicano al poder. Pero la prórroga de la tregua apenas compra tiempo: las tensiones de fondo entre las dos mayores economías del mundo siguen abiertas.

Pero, ¿cuáles son los temas clave que se espera que lleguen a la mesa de negociación?

Comercio: tierras raras, aranceles y compras de soja y aviones

La tregua, pactada en Busan, Corea del Sur, en octubre de 2025, suspendió nuevos aranceles de Estados Unidos y nuevas restricciones chinas a la exportación de tierras raras. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, planteaba extenderla de tres a seis meses y el gobierno chino, durante todo el mandato de Trump, según reportes de Bloomberg.

Sin embargo, las negociaciones de fondo se tratarán en las cumbres previstas en Shenzhen, en noviembre, y Miami, en diciembre.

China lleva cerca de la mitad de su compromiso de comprar 25 millones de toneladas de soja estadounidense por año.
China lleva cerca de la mitad de su compromiso de comprar 25 millones de toneladas de soja estadounidense por año.

Las tierras raras son el punto débil de Trump. Su gobierno acusa a China de no cumplir con el suministro prometido y, según datos de la consultora Benchmark Mineral Intelligence citados por Reuters, la producción estadounidense más que se triplicó, pero solo cubre el 42% de la demanda. Además, algunos proveedores chinos empezaron a retener envíos por temor a molestar a su gobierno, según reportó el mismo medio.

Desde mayo, Trump impuso aranceles del 12,5% a 60 países, entre ellos China, por importaciones hechas con trabajo forzoso. A su vez, China lleva cerca de la mitad de su compromiso de comprar 25 millones de toneladas de soja estadounidense por año, pero está lejos de los u$s 17.000 millones anuales en otros productos agrícolas que, según la Casa Blanca, prometió en mayo: entre enero y julio compró apenas u$s 3.900 millones, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura.

En China, Xi también se había comprometido a comprar aviones Boeing.

Inteligencia artificial: un canal de emergencia, chips y “destilación”

La IA será uno de los ejes de la reunión y de la cena de Estado de este jueves, a la que además asistirán los empresarios del sector: Jensen Huang, de Nvidia; Sam Altman, de OpenAI; Tim Cook, de Apple e Elon Musk, de SpaceX.

Antes del encuentro, Trump publicó en Truth Social: “Un gran día con el presidente Xi de China. La Superinteligencia (SI) será un gran tema de discusión, pero quiero dejarla exactamente donde está. Esa es también la posición de China. ¡Nuestra barrera de protección es el DOJ [Departamento de Justicia]!”.

El martes, ante la Asamblea General de la ONU, el estadounidense rechazó cualquier intento de controlar la tecnología: “Quien gane en IA, recuerden esto, y ahora digo quien gane en superinteligencia, gana”.

Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia), que estarán en la cena de Estado de este jueves, ya habían acompañado a Trump en la cumbre de mayo en Beijing, junto a otros empresarios estadounidenses.
Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia), que estarán en la cena de Estado de este jueves, ya habían acompañado a Trump en la cumbre de mayo en Beijing, junto a otros empresarios estadounidenses.Fuente: EPA/REUTERSGO NAKAMURA / POOL

El acuerdo más probable es un mecanismo para que ambos países se avisen ante incidentes de IA que amenacen la seguridad nacional, tras casos como el de un modelo de OpenAI que accedió sin autorización a la plataforma Hugging Face. Un pacto para frenar el desarrollo de la tecnología, en cambio, es improbable.

Los roces persisten. Estados Unidos restringe la venta a China de los chips más avanzados de Nvidia, y aunque el representante comercial, Jamieson Greer, aseguró que esos controles no estuvieron en la agenda de las reuniones previas, analistas anticipan que el gobierno chino presionará para flexibilizarlos.

Taiwán, el punto más sensible

Se espera que Xi presione a Trump para limitar la venta de armas a la isla, cuya soberanía reclama China y cuya anexión por la fuerza no descarta. El Ministerio de Defensa chino calificó a Taiwán como el asunto más importante de la relación bilateral.

En diciembre, Estados Unidos aprobó una venta de armas a Taiwán por u$s 11.000 millones. Un segundo paquete, de u$s 14.000 millones, el mayor de la historia para la isla, está frenado desde mayo. Trump lo llamó una “muy buena ficha negociadora” frente a China.

Se espera que Xi presione a Trump para limitar la venta de armas a la isla, cuya soberanía reclama China y cuya anexión por la fuerza no descarta.
Se espera que Xi presione a Trump para limitar la venta de armas a la isla, cuya soberanía reclama China y cuya anexión por la fuerza no descarta.

El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo el miércoles que cualquier venta de armas a Taiwán debe equilibrarse con las necesidades defensivas de Estados Unidos.

La guerra de Irán

Trump llega a la cumbre en una posición más frágil que en mayo, con la guerra con Irán estancada y el riesgo de que afecte a los republicanos en las elecciones de medio término de noviembre.

China es el principal comprador de petróleo iraní y defiende su derecho a comerciar con ese país. Trump sostiene que no necesita la ayuda china para destrabar el conflicto.

La semana pasada, Trump firmó una ley de sanciones a Rusia e Irán que le permite imponer aranceles de hasta el 100% a los mayores compradores de petróleo y gas ruso, entre ellos China. Hasta ahora, sin embargo, no la usó contra el gobierno chino, en medio de la preparación de la cumbre.