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En una industria que suele jubilar prematuramente a sus leyendas, Robert De Niro se erige como una anomalía biológica y profesional. A sus 82 años, el hombre que le puso cuerpo a Vito Corleone y Travis Bickle no solo no contempla el retiro, sino que atraviesa una de las etapas más prolíficas de su vida.
Su reciente nominación al Oscar por Los asesinos de la luna (su décima colaboración con Martin Scorsese) y la Palma de Oro de Honor recibida en Cannes 2025 son solo la punta del iceberg de una estructura diaria diseñada para la permanencia.
La “mística” de las 5 de la mañana: El inicio del día
Para De Niro, la jornada empieza cuando la mayoría de los mortales aún no concibe el café. Entre las 5 y las 6 de la mañana, el actor ya está de pie. No es un capricho de la edad, sino un resabio de décadas de rodaje, donde estar en la silla de maquillaje antes del amanecer es la norma.
Esas primeras horas de silencio absoluto en Nueva York son su oficina privada. Antes de que el mundo despierte, De Niro reparte su tiempo entre dos pasiones: el estudio meticuloso de guiones y la supervisión de Nobu, el gigante gastronómico y hotelero que cofundó junto al chef Nobu Matsuhisa. Lo que comenzó como una inversión en el Tribeca post-atentados del 11 de septiembre, hoy es un imperio que exige una gestión empresarial activa.

Dieta y fitness: cómo entrenar como un “pesado” de Hollywood
A diferencia de las modas de ayuno intermitente o dietas restrictivas que suelen seguir las estrellas más jóvenes, el plan alimentario de De Niro es de una sencillez clásica. Su desayuno es un homenaje a sus raíces neoyorquinas: huevos (revueltos o pasados por agua), jugo de naranja natural, café negro y, de vez en cuando, un bagel o tostadas de pan integral.
Sin embargo, el verdadero “secreto” de su vitalidad está en el gimnasio. Bajo la mirada atenta de su entrenador James Brady, el actor entrena entre tres y seis veces por semana. Su rutina no busca la estética, sino la funcionalidad:
- Cardio de resistencia: para aguantar las jornadas de rodaje que a veces superan las 12 horas.
- Entrenamiento de fuerza: clave para combatir la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y proteger las articulaciones.
Para “Bobby”, el fitness es una extensión del “Método”. Así como en 1980 subió casi 30 kilos para interpretar a Jake LaMotta en Toro salvaje, hoy entrena para que su cuerpo no sea un obstáculo en su proceso creativo.
De “Bobby Milk” a la leyenda de Little Italy
Nacido en el seno de una familia de artistas bohemios en Greenwich Village, el joven De Niro era tan pálido que lo apodaban “Bobby Milk”. Su timidez era tal que la actuación apareció como un refugio terapéutico. Formado bajo el ala de Stella Adler y Lee Strasberg, De Niro llevó el naturalismo a extremos nunca vistos:
- En “El Padrino II”: se instaló en Sicilia para dominar el dialecto local, logrando una interpretación que le valió su primer Oscar.
- En “Taxi Driver”: obtuvo una licencia de taxista real y manejó por las calles de Nueva York en turnos de 12 horas para mimetizarse con el asfalto.
Esa misma intensidad la aplica hoy en su vida personal. En 2023, sorprendió al mundo al anunciar el nacimiento de su séptima hija, Gia, fruto de su relación con Tiffany Chen. Su rol como padre, que abarca desde hijos adultos hasta una bebé, es el motor emocional que, según sus allegados, lo mantiene joven.












