

El sostenido aumento de la mora en el pago de tarjetas de crédito, préstamos personales y servicios públicos se fijó como uno de los temas de discusión más candentes de la agenda pública. Sin embargo, mientras los bancos y las consultoras advierten sobre el estrés financiero de las familias de clase media, desde el oficialismo optaron por desestimar la gravedad del fenómeno.
En este contexto, el diputado nacional por La Libertad Avanza, Alberto “Bertie” Benegas Lynch, generó una fuerte polémica al atribuir el atraso en los pagos a la irresponsabilidad en el consumo y no a la caída del poder adquisitivo.
Durante una entrevista radial, el legislador libertario criticó duramente a quienes advierten sobre la “vulnerabilidad” de los usuarios financieros, asegurando que se trata de un “guion para llorar deudas de la gente que no puede y se está muriendo de hambre”, algo que, apuntó, “no tiene absolutamente ningún gollete”.
Al enumerar los motivos por los cuales la gente se endeuda, pidió no generalizar y prestar atención a los casos particulares: “Ahí entran las motos, los electrodomésticos, el tipo que compró la televisión para el Mundial y ahora que Argentina no salió campeón entonces no quiere pagar la deuda”. Además, sumó a la lista el dinero perdido en los sitios de apuestas online, minimizando así el impacto del ajuste en los gastos corrientes..
El argumento central de Benegas Lynch apuntó contra los sectores políticos que exigen medidas de alivio para los deudores.
Según su particular visión, quienes dicen defender a los ciudadanos asfixiados por las cuentas en realidad “están defendiendo el bailout (salvataje) de los bancos”. Para el diputado, cualquier intervención estatal en favor de los morosos sería, en el fondo, una forma indirecta de subsidiar al sistema financiero tradicional.

Las declaraciones del legislador chocan de frente con la realidad que reflejan los informes del sector privado. De hecho, los reportes bancarios muestran que cada vez más usuarios recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito o la utilizan para financiar compras básicas de supermercado, un comportamiento de supervivencia que el propio diputado reconoció como válido en su intervención, pero que desvinculó de la crisis.
Pese a las luces de alerta que enciende la economía real, el Gobierno nacional mantiene su foco puesto en la macroeconomía y considera que la morosidad es un efecto secundario y transitorio del plan de estabilización.
Días atrás, durante una intervención en la Bolsa de Comercio de Rosario, el Presidente fue categórico al comparar la situación argentina con la de otros países: “No son distintos a los que tiene Estados Unidos en morosidad, ni siquiera como Chile o nuestros vecinos de Brasil”, afirmó, y agregó: “¿Por qué tanto ruido?”.
Para Milei, detrás de esa preocupación hay una estrategia política para generar ruido y desestabilizarla expansión económica. Sostuvo que se busca hacer subir el riesgo país y frenar el crecimiento, en un año que calificó como electoral pese a que los comicios son en 2027.
El mandatario también fue textual al explicar el origen del problema: “La mora que ustedes están viendo hoy no es por préstamos del año 2025”, aclaró. “Es mora vinculada a los préstamos del 2024”, precisó ante el auditorio.
Y remató la explicación con una frase directa sobre el contexto de esos créditos: “Es fruto del ataque de la política de intentar hacer un golpe de Estado. Ese es el tema”, sentenció, vinculando la mora a la corrida cambiaria de 2024.












