

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó el 30 de septiembre su informe sobre el estado del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y anticipó cómo podría influir durante los próximos meses en las condiciones meteorológicas de la Argentina.
Según el organismo, el país atravesará la primavera y el comienzo del verano bajo condiciones de El Niño de fuerte intensidad.
El fenómeno se caracteriza actualmente por un marcado calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y por cambios en la circulación atmosférica, condiciones que pueden modificar el régimen de precipitaciones y temperaturas en distintas regiones del país.
Qué anticipa el SMN para octubre, noviembre y diciembre
Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre, los modelos dinámicos y estadísticos utilizados por el organismo mantienen un escenario de continuidad de El Niño.
El informe señala que existe un 100% de probabilidad de que la fase cálida continúe durante este período. Además, hay más de un 90% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte. Ahora bien, esta fase calida hace referencia a la temperatura del agua del mar en el océano Pacífico, que registra valores más altos de lo normal.
Sin embargo, el efecto de ese océano tan caliente sobre Argentina es la generación de más humedad, abundante nubosidad y tormentas frecuentes. Al haber menos días de sol pleno y recurrente cobertura nubosa, las temperaturas en superficie tenderán a ser más moderadas o por debajo del promedio histórico para la época.

Tormentas más intensas y más lluvias en varias provincias
Las condiciones de El Niño pueden tener distintos efectos sobre el clima argentino. Según las composiciones históricas analizadas por el SMN para eventos de intensidad fuerte, una de las principales consecuencias esperadas está relacionada con las precipitaciones.
En el centro y noreste del país, especialmente en la región Pampeana, el Litoral y la Mesopotamia, se anticipa un marcado incremento de las lluvias por encima de los valores normales.
Este escenario también puede favorecer la ocurrencia de tormentas más frecuentes e intensas durante los próximos meses.
En Cuyo y el NOA, en cambio, el comportamiento esperado es más heterogéneo, con sectores que podrían registrar precipitaciones puntuales y otros donde las condiciones se mantendrían más cercanas a los valores habituales.
Menos calor de lo habitual durante la primavera y el comienzo del verano
El fenómeno también puede influir sobre las temperaturas. De acuerdo con el SMN, durante eventos de El Niño fuerte o muy fuerte, la mayor cobertura nubosa y la recurrencia de las precipitaciones tienden a favorecer temperaturas medias más moderadas.
Por este motivo, gran parte del centro y norte del territorio nacional podría presentar anomalías negativas de temperatura media, es decir, registros por debajo de los valores habituales para la época.
De esta manera, el escenario previsto por el SMN combina dos características principales para los próximos meses: mayores precipitaciones y tormentas en buena parte del centro y noreste del país, junto con temperaturas medias que podrían mantenerse más moderadas de lo habitual.

















