

La última semana de julio estará marcada por un escenario de fuerte inestabilidad en gran parte de la Argentina.
El avance de distintos frentes fríos y sistemas de baja presión favorecerá varios días consecutivos de lluvias, tormentas y un importante descenso térmico, con condiciones que podrían extenderse hasta los primeros días de agosto.
Aunque el fenómeno no afectará a todas las provincias con la misma intensidad, los pronósticos indican que habrá regiones que podrían acumular más de 30 a 50 milímetros de lluvia en pocos días, mientras que otras experimentarán nevadas en la cordillera y temperaturas propias del invierno más riguroso.
¿Qué provincias tendrán hasta cinco días de lluvias y tormentas?
Las primeras precipitaciones se concentrarán sobre el noreste argentino, donde Corrientes y el este de Entre Ríos serán las provincias con mayor actividad durante el comienzo de la semana.
Allí se espera el desarrollo de lluvias y tormentas que, en algunos sectores, podrían dejar acumulados de entre 30 y 50 milímetros.
En paralelo, la cordillera de Neuquén, Río Negro y otros sectores andinos recibirá nuevos ingresos de humedad desde el océano Pacífico. Esto favorecerá lluvias persistentes en las zonas bajas y nevadas de variada intensidad en áreas de montaña.
Mientras tanto, provincias como Córdoba, La Pampa, Santa Fe y gran parte de Buenos Aires atravesarán los primeros días de la semana con condiciones relativamente estables, aunque el panorama cambiará de manera significativa hacia el cierre de julio.

El viernes cambia todo: Buenos Aires podría quedar bajo fuertes lluvias
A partir del jueves comenzará a avanzar un nuevo frente frío desde la Patagonia hacia el centro del país. Con su desplazamiento se incrementará la inestabilidad y aumentarán las probabilidades de lluvias y tormentas sobre distintas provincias.
El viernes 31 de julio aparece como la jornada con mayor potencial para precipitaciones en la provincia de Buenos Aires, incluido el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los modelos meteorológicos proyectan la formación de un sistema de baja presión que podría generar lluvias de intensidad moderada a fuerte.
Si el escenario previsto se mantiene, algunos sectores bonaerenses podrían superar los 30 milímetros de acumulado en pocas horas. No obstante, los especialistas remarcan que la ubicación exacta de las lluvias más intensas dependerá de la evolución del sistema durante los próximos días.
¿Cómo seguirá el tiempo durante el inicio de agosto?
Las proyecciones indican que las precipitaciones podrían continuar durante el primer fin de semana de agosto, especialmente sobre el noreste, donde todavía persistirá la circulación de humedad que favorecerá nuevos episodios de lluvia.
En la provincia de Buenos Aires, en cambio, las condiciones comenzarían a mejorar de manera gradual a medida que el sistema de baja presión se desplace hacia el océano Atlántico, aunque todavía podrían registrarse lluvias aisladas durante las primeras horas del fin de semana.












