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Sumergir los pies en una palangana con agua y sal es una práctica que en los últimos años ha adquirido notoria popularidad por sus beneficios corporales y económicos en materia de cuidado personal.

Aunque no reemplaza ningún tratamiento médico, distintos expertos señalan que este baño de pies puede aportar beneficios cuando se realiza correctamente y con la frecuencia adecuada. La clave, aseguran, está en no abusar del método y conocer en qué casos conviene evitarlo.

La clave, aseguran, está en no abusar del método y conocer en qué casos conviene evitarlo. (Imagen ilustrativa creada con IA)
La clave, aseguran, está en no abusar del método y conocer en qué casos conviene evitarlo. (Imagen ilustrativa creada con IA)ChatGPT

Para qué sirve poner los pies en agua con sal una vez por semana

Los especialistas explican que este tipo de baño ayuda a mejorar la higiene de los pies y puede aliviar molestias leves provocadas por las transpiración o el uso prolongado de calzado cerrado.

Cuando la preparación incluye vinagre blanco o de manzana, el ácido acético aporta propiedades antimicrobianas que pueden dificultar el crecimiento de algunas bacterias y hongos presentes en la superficie de la piel, aunque la evidencia científica todavía es limitada.

Entre los beneficios más mencionados se encuentran:

  • Ayudar a reducir el mal olor.
  • Favorecer la limpieza de la piel.
  • Aliviar picazón o ardor leves.
  • Mantener la piel más suave.

Paso a paso: cómo es el truco de los pies en agua, sal y vinagre

  1. Los especialistas indican utilizar un recipiente amplio con aproximadamente un litro de agua tibia, media taza de vinagre blanco o de manzana y dos cucharadas de sal gruesa.
  2. Mezclar bien los ingredientes.
  3. Dejar los pies sumergidos entre 15 y 20 minutos, evitando prolongar el tiempo de exposición.
  4. Enjuagar con agua limpia.
  5. Secar cuidadosamente —especialmente entre los dedos— y aplicar una crema hidratante para proteger la piel.

Según entidades como Cleveland Clinic, Medical News Today y la American Podiatric Medical Association, este hábito puede formar parte del cuidado semanal de personas sanas, pero no reemplaza los tratamientos médicos frente a infecciones o enfermedades en los pies.

Quiénes no deben realizar este baño de pies

Los especialistas aclaran que este remedio casero no es recomendable para todas las personas y nunca debe ser sustituir un tratamiento indicado por un profesional.

Las personas que se encuentren en las siguientes condiciones no deberían seguir esta prácticas:

  • Personas con diabetes.
  • Quienes tengan heridas abiertas o grietas profundas.
  • Pacientes con neuropatía periférica.
  • Personas con piel muy sensible o irritada.

En caso de que aparezca enrojecimiento, dolor o ardor persistente después del baño, lo aconsejable es suspender su uso y consultar con un profesional de la salud.