

La airfryer se convirtió en uno de los electrodomésticos más utilizados en la cocina, pero su limpieza es fundamental para evitar que la grasa y los restos de comida se acumulen y terminen provocando humo, olores desagradables o residuos quemados.
Aunque la cubeta suele limpiarse después de utilizarla, hay otras zonas del aparato que también necesitan atención. En este sentido, la cuenta de Instagram @homes.styles compartió un método para realizar una limpieza más profunda y recomendó cada cuanto hacerlo.
Cada cuánto hay que limpiar la airfryer
La frecuencia depende del uso que se le dé al electrodoméstico y del tipo de alimentos que se cocinen. Sin embargo, para realizar una limpieza profunda, desde @homes.styles recomiendan hacerlo cada 15 días.
Esto permite retirar la grasa que puede quedar acumulada en lugares que no siempre se limpian después de cada uso, especialmente alrededor de la resistencia.
Además, si la freidora se utiliza con mucha frecuencia o se preparan alimentos con alto contenido de grasa, puede ser necesario limpiarla más seguido.

El truco para limpiar la airfryer en solo 3 minutos
Para realizar esta limpieza profunda, el método compartido por @homes.styles utiliza tres elementos: bicarbonato de sodio, jabón para platos y un litro de agua hirviendo.
El procedimiento comienza colocando la mezcla dentro de un recipiente apto para la airfryer. Luego, se enciende el aparato a 200 °C durante tres minutos.
El calor permite aflojar parte de la grasa acumulada y facilita la limpieza posterior, evitando tener que frotar durante largos minutos.
Una vez transcurridos los tres minutos, se retira el recipiente y se lava con jabón para platos. Después, se pasa una bayeta o paño húmedo por la cubeta para eliminar los restos de suciedad.

La parte de la airfryer que muchos olvidan
Más allá de la cubeta, hay una zona que suele quedar fuera de la limpieza: la resistencia.
Según el método compartido por @homes.styles, allí también puede acumularse grasa con el paso del tiempo. Esos restos pueden generar humo, olores desagradables y residuos quemados durante la cocción.
Para limpiarla, primero hay que desenchufar la airfryer. Una vez que el aparato esté frío, se puede girar con cuidado para acceder a la zona de la resistencia y pasar un paño húmedo.
Después, es importante secar la superficie con papel absorbente antes de volver a utilizar el electrodoméstico.
Por qué es importante mantenerla limpia
Una airfryer con restos de grasa y comida acumulados no solo puede generar malos olores. Durante la cocción, esos residuos pueden calentarse y producir humo o afectar el sabor de los alimentos.
Por eso, además de limpiar la cubeta después de utilizarla, realizar periódicamente una limpieza más profunda permite mantener el aparato en mejores condiciones y evitar que la suciedad se acumule en zonas menos accesibles.
Importante: antes de limpiar la resistencia o cualquier componente interno, la airfryer debe estar desenchufada y completamente fría. También es recomendable consultar las instrucciones del fabricante, ya que no todos los modelos tienen los mismos componentes ni admiten los mismos métodos de limpieza.













