

La heladera funciona de manera ininterrumpida durante todo el año, por lo que representa una parte importante del gasto eléctrico de una vivienda. Sin embargo, técnicos especializados aseguran que muchas veces el consumo aumenta por pequeños descuidos que pueden corregirse sin realizar grandes inversiones.
Entre las recomendaciones más repetidas por los especialistas sobresale una revisión sencilla: comprobar el estado del burlete de la puerta. Cuando el sellado deja de ser eficiente, el aire frío se escapa y el motor debe trabajar con mayor frecuencia para mantener la temperatura adecuada, incrementando el uso de electricidad.
El truco para saber si la heladera está perdiendo frío
Detectar un problema en el burlete de la heladera es más fácil de lo que parece. Una prueba casera permite comprobar si la puerta continúa cerrando correctamente o si llegó el momento de reparar o reemplazar la goma de sellado para evitar pérdidas de frío.

Para verificar el estado del cierre, los especialistas aconsejan:
- Colocar una hoja de papel entre la puerta y el marco.
- Cerrar la heladera normalmente.
- Intentar retirar la hoja sin abrir la puerta.
- Si el papel sale con facilidad, el burlete podría no estar sellando correctamente.
- Revisar periódicamente si la goma presenta grietas, deformaciones o resequedad.
Otros hábitos que ayudan a reducir el consumo eléctrico
Además del mantenimiento del burlete, existen otras prácticas que permiten mejorar la eficiencia del electrodoméstico y disminuir el esfuerzo del compresor. También influye el lugar donde está instalada la heladera y el estado de limpieza de sus componentes traseros.
Los técnicos recomiendan incorporar estos hábitos para optimizar el funcionamiento:
- No introducir alimentos calientes.
- Evitar llenar completamente los estantes para favorecer la circulación del aire.
- Regular el termostato según la temperatura ambiente.
- Descongelar el freezer cuando se acumule demasiado hielo, si el equipo no es No Frost.
- Instalar la heladera lejos de hornos, estufas o ventanas con sol directo.
- Dejar espacio libre detrás y a los costados para mejorar la ventilación.
- Limpiar periódicamente el condensador con el equipo desenchufado para eliminar el polvo acumulado.
Estas acciones ayudan a que el motor trabaje con menor exigencia y contribuyen a mantener un consumo eléctrico más eficiente a lo largo del tiempo.















