

Una nueva técnica para hacer asado se volvió furor entre los argentinos. Cada vez más fanáticos están adoptando el asado al barril, una alternativa que acelera los tiempos de cocción y no requiere de mucha preparación.
A diferencia de la parrilla u otro metodo tradicional, donde hay que controlar constantemente el fuego y dar vuelta cada corte para que no se seque, esta técnica aprovecha la circulación de calor envolvente dentro de un recipiente metálico cerrado.
¿Cómo funciona el asado al barril?
La clave de este sistema es su diseño vertical:
- Calor uniforme: La carne se suspende mediante ganchos dentro del barril, mientras las brasas quedan en el fondo. El calor circula en 360 grados, logrando un efecto similar al de un horno de barro.
- Menos esfuerzo: No hace falta dar vuelta las tiras de asado ni el vacío. Una vez colgados los cortes y regulada la entrada de aire, la carne se cocina prácticamente sola.
- Toque ahumado natural: Las gotas de grasa que caen directamente sobre los carbones generan un humo denso que vuelve a subir, impregnando un sabor característico sin necesidad de agregar maderas aromáticas adicionales.

Referentes de la gastronomía urbana, como Luciano Luchetti de Locos X el Asado, destacan que este sistema logra una crocancia exterior imperdible manteniendo el centro extremadamente jugoso.
Por qué es ideal para casas chicas o balcones
Además del resultado gastronómico, el éxito del barril radica en su practicidad.
A diferencia de una parrilla de obra o un chulengo grande, su estructura vertical permite ubicarlo en espacios reducidos.
Al mantener la tapa colocada, la mayor parte de la combustión ocurre contenida en el cilindro y no genera tanto humo en el hogar.
Además, requiere menos cantidad de carbón para mantener una temperatura pareja durante varias horas.













