

El nuevo TramBus de Buenos Aires avanza hacia su puesta en funcionamiento con la mayor parte de sus obras ya en ejecución. El proyecto busca incorporar una alternativa de transporte eléctrico que conecte el sur y el norte de la Ciudad mediante un recorrido con prioridad de circulación y mayor eficiencia.
Mientras continúan los trabajos sobre el corredor, el Gobierno porteño confirmó que ya se construyen la mayoría de los paradores previstos para la primera línea. La iniciativa también contempla carriles exclusivos y tecnología de semáforos inteligentes para agilizar el desplazamiento de las unidades.
Cuándo comenzará a funcionar el TramBus y cuál será su recorrido
De acuerdo con el cronograma oficial, la línea T1 entrará en servicio hacia fines de 2026, una vez concluidas las obras y finalizadas las pruebas operativas que ya se realizan sobre parte del recorrido. El objetivo es garantizar que el sistema esté completamente preparado antes de recibir pasajeros.

El ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad, Pablo Bereciartua, destacó el avance del proyecto a través de sus redes sociales y aseguró: “Ya están listos los primeros TramBus de la T1. A fin de año te vas a ahorrar un 40% de tiempo de viaje yendo de Nueva Pompeya a Aeroparque”. También señaló que la construcción de paradores, los carriles exclusivos y los semáforos con prioridad forman parte de la etapa final de la obra.
El trayecto inicial tendrá una extensión cercana a los 20 kilómetros y unirá Nueva Pompeya con Aeroparque Jorge Newbery. Además, atravesará barrios como Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo, con conexiones a varias líneas de subte y estaciones ferroviarias.
Cómo será el nuevo sistema de transporte eléctrico
El TramBus fue diseñado como un complemento de la red de subterráneos. A diferencia de un tranvía convencional, circulará sobre neumáticos y no necesitará vías férreas, una característica que reduce la complejidad de las obras y brinda mayor flexibilidad para adaptar futuros recorridos.

Las unidades serán completamente eléctricas, contarán con piso bajo para facilitar el acceso, aire acondicionado, conexión WiFi, puertos USB, pantallas informativas y un sistema multipago. Según el Gobierno de la Ciudad, la incorporación de este servicio apunta a disminuir las emisiones contaminantes y el ruido urbano.
La infraestructura también incluirá carriles exclusivos y sectores preferenciales, mientras que los semáforos inteligentes detectarán la llegada de los vehículos para otorgarles prioridad en las intersecciones. Con la mayor parte de los paradores ya en construcción, el proyecto entra en su recta final antes de la inauguración prevista para los próximos meses.













