

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que el fenómeno climático El Niño comenzó oficialmente. En su último informe, los científicos de la NOAA señalaron que “durante el último mes se desarrollaron condiciones propias de El Niño”, al ver las temperaturas de la superficie del mar por encima del promedio en el Pacífico.
El Niño, que dura entre nueve meses y un año, provoca cambios a escala mundial en los vientos y los patrones de lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Por qué El Niño será el más fuerte de los últimos 77 años
El informe de la NOAA también menciona un aspecto que causa preocupación: “Existe un 63% de probabilidades de que se produzca un fenómeno muy intenso entre noviembre y enero, el cual se situaría entre los episodios más fuertes registrados desde 1950”.
Más allá de esto, los especialistas recuerdan que, aunque se trata de un mismo fenómeno oceánico-atmosférico, sus efectos pueden variar considerablemente entre países e incluso entre distintas regiones.

Llega el Súper Niño: qué impacto tendrá en Argentina
Natalia Gattinoni, meteoróloga del Instituto de Clima y Agua del INTA, anticipó que, “para el trimestre junio-julio-agosto, se prevé una mayor probabilidad de que las precipitaciones acumuladas se ubiquen dentro del rango medio o normal para la época, incluso con chances de superar los valores históricos en las provincias del centro y norte del país”.
Por el contrario, existen áreas del norte de la región Pampeana y Cuyo, donde son mayores las probabilidades de transitar un trimestre con precipitaciones normales a inferiores al promedio.
Respecto a las situaciones de riesgo hídrico, en el caso de las grandes cuencas como la de los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay, y sus arroyos y ríos subsidiarios, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN), indicó que podrían presentar situaciones de riesgo a todas las producciones y poblaciones rurales de zonas aledañas y planos fluviales dada la suba en altura y el aumento del caudal de estos cursos de agua.
En ese sentido, agregó: “Una consolidación temprana, durante el invierno de El Niño, podría también generar lluvias por encima de lo normal en el centro-este de Buenos Aires, incluyendo todo el ámbito de la cuenca del río Salado”.
¿Qué implica el fenómeno de El Niño?
Para poder entender estos hallazgos, es importante recordar en qué consiste el fenómeno de El Niño. La explicación más corta y sencilla indica que se trata de un evento climático caracterizado principalmente por el calentamiento inusual y anómalo en las aguas superficiales en el océano Pacífico.
Esto puede provocar sequías extremas en unas regiones e inundaciones, lluvias torrenciales y temperaturas más templadas en zonas como Argentina y el sur de América.
¿Por qué se espera un Súper Niño?
La denominación de “Súper Niño” no es casual. El pronóstico de probabilidad de intensidad de este fenómeno es de “fuerte a muy fuerte” y aumentó en comparación con abril.
Sin embargo, hay que aclarar que esto no implica automáticamente impactos proporcionalmente mayores en el tiempo y el clima, como especifican desde el sitio web especializado Meteored.
En general, los eventos intensos aumentan la probabilidad de que se produzcan patrones clásicos asociados con El Niño, pero los efectos regionales dependen de varios factores atmosféricos.















