

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó al 90 por ciento la posibilidad de que el fenómeno de “El Niño” se desarrolle en Sudamérica durante el invierno. Esta anomalía suele producirse cada dos a siete años y dura entre nueve y 12 meses.
En medio de la expectativa que causa la llegada de este fenómeno a la Argentina, la titular del organismo advirtió sobre tres fenómenos extremos que puede traer al país y los riesgos que eso conlleva.
Se aproxima el Super Niño: cuáles son los tres fenómenos extremos que golpearían a Argentina
Celeste Saulo, titular de la OMM, advirtió que los países deben prepararse para un fenómeno “potente”, que agravará las sequías y las lluvias intensas, según cada región.
El impacto de El Niño no será igual en toda Sudamérica. La experta en clima fue contundente sobre la manera en que afectará a las distintas naciones y fue así que dio detalles sobre la zona donde se encuentra Argentina.

“Tenemos el sudeste de Sudamérica, lo que sería el sur de Brasil, Paraguay, el norte de Argentina, el noreste de Argentina y Uruguay”, mencionó. E inmediatamente sostuvo que pueden esperarse lluvias por encima de lo normal, con tres consecuencias extremas:
- riesgo de inundaciones,
- tormentas severas,
- deslizamientos de tierra.
¿Qué implica el fenómeno de El Niño?
Para poder entender estos hallazgos, es importante recordar en qué consiste el fenómeno de El Niño. La explicación más corta y sencilla indica que se trata de un evento climático caracterizado principalmente por el calentamiento inusual y anómalo en las aguas superficiales en el océano Pacífico.
Esto puede provocar sequías extremas en unas regiones e inundaciones, lluvias torrenciales y temperaturas más templadas en zonas como Argentina y el sur de América.
¿Por qué se espera un Súper Niño?
La denominación de “Súper Niño” no es casual. El pronóstico de probabilidad de intensidad de este fenómeno es de “fuerte a muy fuerte” y aumentó en comparación con abril.
Sin embargo, hay que aclarar que esto no implica automáticamente impactos proporcionalmente mayores en el tiempo y el clima, como especifican desde el sitio web especializado Meteored.
En general, los eventos intensos aumentan la probabilidad de que se produzcan patrones clásicos asociados con El Niño, pero los efectos regionales dependen de varios factores atmosféricos.
















