Frente a un escenario de transición marcado por la volatilidad externa y la reacomodación de las variables cambiarias a nivel local, las estrategias de inversión demandan una dosis extra de prudencia.

En este contexto, el broker Bull Market presentó su cartera recomendada para agosto de 2026 bajo la premisa excluyente de adoptar un modo “Wait and See” (esperar y ver).

Así, la firma decidió mantener intactas sus posiciones respecto al mes anterior, a la espera de que madure la recuperación global de los mercados y se despejen las dudas sobre el rumbo de las tasas y el dólar.

A nivel doméstico, el equipo de Research de la compañía puso la lupa sobre la dinámica del tipo de cambio. El informe advierte sobre el manejo de la potencial “barrera” de los $ 1500 por dólar, en un mercado donde el Banco Central cortó una larga racha compradora y aceleró la venta de divisas.

Con una tasa de fondeo volátil y la cotización del BNA ya por encima de los $ 1510, los analistas no descartan un “mini shock” que lleve la cotización financiera hasta los $ 1550, aunque proyectan una senda de desinflación continua, estimando un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 1,8% para agosto y del 1,4% para septiembre.

Para sortear este escenario, el corazón de la cartera local sigue anclado en sectores estratégicos con capacidad de capturar flujo institucional y fundamentals sólidos. Las acciones de Central Puerto (CEPU), Pampa Energía (PAMP), Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Grupo Financiero Galicia (GGAL) representan en conjunto entre el 60% y el 70% de la sugerencia del bloque argentino.

Esta elección apunta a cubrir distintos frentes macroeconómicos. Es que, mientras CEPU y PAMP se mantienen como los pilares inamovibles del bloque energético, TGS ofrece una perspectiva de mediano plazo atada al potencial exportador de gas hacia la región.

Por el lado del sector bancario, Delphos sostiene a Galicia como la apuesta financiera principal, decisión respaldad por la expectativa de que el crédito privado gane mayor profundidad traccionando la actividad económica.

En el plano internacional, agosto se perfila como un mes bisagra para Wall Street. La temporada de balances de las gigantes tecnológicas y las señales que pueda emitir la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) en el simposio de Jackson Hole mantienen al mercado en alerta.

Desde Bull Market destacan que el enfriamiento del mercado laboral estadounidense, con una fuerte caída en la creación de empleo y sueldos que crecen a menor ritmo, le quita presión a la entidad monetaria para sostener el sesgo alcista de las tasas.

Para la exposición en Cedears, la Alyc sugiere surfear el panorama sosteniendo las fichas en empresas de inteligencia artificial, pero con un fuerte contrapeso defensivo.

Microsoft (MSFT) y Taiwan Semiconductor (TSM) lideran la apuesta tecnológica a largo plazo, capitalizando las billonarias inversiones en infraestructura de IA y servidores. Para amortiguar el riesgo, el diseño del portafolio mantiene posiciones en Berkshire Hathaway (BRK.B) como resguardo conservador, y Target (TGT) para capturar el pulso del consumo masivo norteamericano.

Wall Street (Imagen ilustrativa El Cronista - generada con inteligencia art
Wall Street (Imagen ilustrativa El Cronista - generada con inteligencia art

La hoja de ruta del fondo se completa con un 5% de cobertura táctica a través del ETF Inverso del Nasdaq (PSQ), un reaseguro directo frente a posibles sacudones bajistas en el panel tecnológico.

La decisión de no rotar activos durante este mes busca evitar reacciones apresuradas ante datos que los operadores aún están digiriendo. La próxima gran reevaluación general del portafolio quedará para septiembre, cuando el frente energético local y el rumbo monetario global muestren sus cartas definitivas.