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Cuando el precio del oro gana terreno, muchos inversores argentinos buscan trasladar ese movimiento a su cartera mediante instrumentos que puedan comprar en pesos desde una cuenta local.

Al ingresar en la plataforma de su banco o sociedad de Bolsa, encuentran varias alternativas asociadas al metal, entre ellas GLD, GDX y Barrick, y pueden asumir que las tres ofrecen una exposición semejante.

Pero lo que no está tan a la vista es que, durante una misma rueda, uno de esos Cedears puede acompañar de cerca la variación del oro, otro puede subir o bajar con mayor intensidad y el tercero puede apartarse del comportamiento general por una noticia vinculada con una mina, un aumento de costos o una decisión empresarial.

La referencia común al oro, por sí sola, dice poco acerca de lo que el inversor está incorporando a su cartera

La diferencia entre estos certificados surge del activo que existe detrás de cada uno. Algunos instrumentos se vinculan con el valor del metal almacenado, mientras que otros representan empresas dedicadas a extraerlo y venderlo.

Oro y Cedears: qué tener en cuenta al momento de invertir, punto por punto

Antes de elegir entre estas alternativas, el inversor necesita identificar si busca seguir el precio del oro con la mayor cercanía posible o asumir la volatilidad de un negocio minero, cuya rentabilidad puede reaccionar con más fuerza ante los movimientos del metal.

GLD, GDX y Barrick permiten explicar esas exposiciones y entender por qué tres Cedears relacionados con el oro pueden producir resultados radicalmente distintos.

Cedear de GLD: cómo sigue el precio del oro físico

SPDR Gold Shares, identificado con el ticker GLD, es un fondo cotizado cuyo objetivo consiste en reflejar el desempeño del precio del oro en lingotes, descontados sus gastos de funcionamiento. Las participaciones representan intereses proporcionales en un fideicomiso cuyos activos están compuestos principalmente por barras de oro físico y, ocasionalmente, efectivo.

La documentación de SPDR Gold Shares establece que el valor de las participaciones mantiene una relación directa con el oro conservado por el fideicomiso. Esta estructura convierte a GLD en la alternativa más cercana al comportamiento del metal entre los tres instrumentos analizados.

Si el oro subiera 10% y el resto de las variables permaneciera estable, GLD tendería a acompañar ese movimiento con una variación similar. La diferencia puede surgir de los gastos del vehículo, de las condiciones de negociación y de eventuales desvíos entre el precio bursátil de la participación y el valor del oro que representa.

El inversor minorista adquiere una participación vinculada al patrimonio del fideicomiso, mientras que la entrega y el retiro de oro físico quedan dentro del mecanismo utilizado por los participantes autorizados que crean o rescatan grandes bloques de títulos. Por lo tanto, el Cedear brinda exposición financiera al precio del metal, aunque su compra equivale a incorporar un título negociable y no a recibir lingotes.

De acuerdo con el listado vigente de Bolsas y Mercados Argentinos, el Cedear de GLD tiene un ratio de conversión de 50 a 1, lo que significa que 50 certificados representan una participación de GLD en su mercado de origen.

Cedear de GDX: por qué las mineras amplifican el movimiento del oro

VanEck Gold Miners ETF, cuyo ticker es GDX, posee una estructura completamente diferente. En lugar de mantener lingotes, invierte en acciones de compañías relacionadas con la producción de oro.

El fondo busca replicar, antes de comisiones y gastos, el desempeño del MarketVector Global Gold Miners Index. Su cartera reúne decenas de empresas internacionales, entre ellas grandes productoras y compañías dedicadas a las regalías y al financiamiento vinculado con metales preciosos. Las posiciones y sus ponderaciones pueden cambiar de acuerdo con las reglas del índice y la evolución del mercado.

VanEck presenta a GDX como una cartera de líderes globales de la industria y señala que las acciones mineras históricamente ofrecieron una exposición de mayor sensibilidad frente al precio del oro. Esta relación surge de la forma en que una variación del metal modifica los ingresos y los márgenes de las empresas.

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GDX incorpora diversificación dentro del sector, pero su comportamiento continúa ligado a la rentabilidad esperada de las compañías que integran la cartera. Por eso, puede avanzar más que el oro durante determinados períodos y también sufrir caídas más profundas cuando el precio del metal retrocede o cuando aumentan los costos de producción.

El Cedear de GDX posee un ratio de conversión de 10 a 1, de modo que diez certificados representan una participación del ETF. BYMA informó esa relación al incorporar el instrumento al mercado local y la mantiene en el listado vigente.

Apalancamiento operativo: la cuenta que explica la reacción de las mineras

Una empresa minera debe afrontar gastos de personal, energía, mantenimiento, transporte, procesamiento e infraestructura. Una parte de esos costos permanece relativamente estable durante el período de producción, mientras que los ingresos varían con el precio obtenido por cada onza vendida.

Esa estructura provoca que una variación del oro pueda traducirse en un cambio porcentualmente mayor del margen operativo. El efecto recibe el nombre de apalancamiento operativo y funciona tanto cuando el precio del metal sube como cuando retrocede.

El cálculo del World Gold Council

El World Gold Council utiliza el costo total sostenible por onza, conocido como AISC por su denominación en inglés, para estimar cuánto cuesta producir oro y sostener las operaciones existentes.

Sus datos sobre costos de producción muestran que el precio del metal y los costos mineros pueden seguir trayectorias diferentes. Cuanto mayor sea la distancia entre ambos, mayor puede ser el margen, mientras que un aumento de costos puede absorber parte del beneficio generado por una suba del oro.

Cedear de Barrick: qué cambia al invertir en una minera individual

Barrick Mining Corporation representa una tercera forma de exposición. La compañía produce principalmente oro, aunque también desarrolla un negocio relevante de cobre, por lo que su cotización combina la evolución de ambos metales con los resultados particulares de sus operaciones.

A diferencia de GDX, que distribuye la inversión entre numerosas compañías, Barrick concentra la exposición en una sola organización. La empresa opera distintos yacimientos y proyectos, pero el resultado para el accionista depende de una misma administración, una estructura financiera común y un conjunto específico de decisiones corporativas.

La cotización responde al precio del oro y del cobre, al volumen producido, a los costos por onza, a la calidad del mineral, a las reservas disponibles y a las inversiones necesarias para mantener o desarrollar cada operación. También influyen las condiciones regulatorias de los países donde trabaja, el cumplimiento de los planes de producción y cualquier acontecimiento que afecte a un yacimiento relevante.

El informe anual de Barrick define a los precios del oro y del cobre como factores centrales para su rentabilidad y su capacidad de generar flujo de fondos y el efecto de esos precios puede quedar reforzado o compensado por los volúmenes vendidos y por la evolución de los costos.

GDX distribuye el impacto de un inconveniente operativo entre decenas de posiciones. En Barrick, una interrupción, un aumento de costos o una revisión de las reservas puede tener una incidencia más directa sobre la cotización. El mismo principio funciona ante una mejora de la producción o de la eficiencia, que puede impulsar la acción incluso durante un período de estabilidad para el oro.

Cambio de denominación

Barrick Gold Corporation pasó a llamarse Barrick Mining Corporation y actualmente cotiza con el símbolo B en la Bolsa de Nueva York, mientras que conserva ABX en la Bolsa de Toronto. El Cedear local utiliza el símbolo B y presenta un ratio de conversión de 2 a 1, por lo que dos certificados representan una acción extranjera.

GLD, GDX y Barrick: ejemplo de una suba y una baja del oro

Para comparar los tres comportamientos puede asignarse a cada instrumento un valor inicial de 100 y mantener estable el tipo de cambio implícito. El ejercicio utiliza sensibilidades supuestas con el único propósito de representar la diferencia entre seguir al metal y estar expuesto al negocio de producirlo.

Si el oro subiera 10%, GLD podría avanzar aproximadamente hasta 110, dado que su valor se encuentra ligado a los lingotes mantenidos por el fideicomiso. Bajo una sensibilidad hipotética mayor, GDX podría subir hasta 118 si el mercado anticipara una mejora de los márgenes del conjunto de las mineras, mientras que Barrick podría llegar a 122 si, además del aumento del oro, sus costos, volúmenes y perspectivas operativas acompañaran el movimiento.

¿Qué pasa ante una caída?

Ante una caída de 10% en el metal, el mismo ejercicio llevaría a GLD cerca de 90, a GDX hasta 82 y a Barrick hasta 78. Los porcentajes asignados a GDX y Barrick constituyen supuestos pedagógicos, ya que sus movimientos reales pueden ser mayores o menores según las variables que intervengan en cada período.

El ejemplo tampoco muestra que Barrick deba moverse siempre más que GDX. Una minera individual puede mostrar una sensibilidad superior o inferior al promedio del sector según sus resultados y las noticias que afecten a sus operaciones. GDX refleja la respuesta conjunta de una cartera, mientras que Barrick concentra el comportamiento de una sola compañía.

Ratio de conversión: cómo se forma el precio de los Cedears de oro

El ratio de conversión indica cuántos Cedears representan una unidad del activo extranjero. Las relaciones vigentes son de 50 a 1 para GLD, 10 a 1 para GDX y 2 a 1 para Barrick. Su función consiste en fraccionar el valor del instrumento original y facilitar la negociación en el mercado local.

El ratio modifica el precio unitario y el monto necesario para adquirir un certificado, pero mantiene la exposición porcentual al activo subyacente. Si la participación extranjera sube 10%, cada fracción representada por los Cedears levanta, en condiciones normales, una variación semejante.

El precio en pesos también incorpora el movimiento del contado con liquidación, junto con la oferta y la demanda local, la liquidez y las diferencias horarias entre los mercados. Un Cedear puede subir por la apreciación del activo extranjero, por el aumento del tipo de cambio implícito o por la combinación de ambos factores.

Si llegaste hasta acá, tené en cuenta que la comparación entre las tres alternativas comienza, entonces, por aquello que representa cada certificado. GLD ofrece la exposición más cercana al oro físico, GDX traslada los cambios del metal a una cartera de compañías mineras y Barrick agrega la evolución particular de una empresa productora de oro y cobre.

Los tres están vinculados con el oro, aunque sus fuentes de rendimiento, su volatilidad y sus riesgos responden a estructuras diferentes.