Ayer se completó la suba en la nota soberana de Argentina de la tercera grande calificadora de riesgo, Moody’s, quien remarcó una mejora en la perspectiva de la deuda y menos riesgo de default.
Las compras de dólares del BCRA y el ordenamiento macroeconómico juegan un rol clave. Por qué esta noticia podría activar mayores ganancias en la deuda local hacia adelante.
El tercer upgrade
Los bonos soberanos locales inician la jornada al alza luego de que la calificadora de crédito Moody´s haya elevado la nota de la Argentina.
Así, el Global 2029 y el Global 2030 avanzan 0,41% y 0,47% respectivamente.
En el caso de los bonos a 2035 y 2038, estos suben 0,66% cada uno.
Finalmente, en el tramo mas largo de la curva, los títulos a 2041 y 2046 registran ganancias de 0,79% y 0,76% respectivamente.
La reacción positiva de los bonos viene luego de que la agencia calificadora de riesgo Moody’s mejorara la nota de la deuda soberana argentina a B3, alineándose con Fitch y Standard & Poor’s, que habían subido hacia mayo y junio pasado.
A diferencia de esas dos grandes calificadoras, el panorama que le asignó Moody’s a Argentina es positivo, mientras que las otras dos quedaron en estable.
En particular, Moodys dijo que las posibilidades de default habían caído sustancialmente, y que la suba de la nota refleja la estabilización macroeconómica que está llevando a cabo el gobierno y la mejora en el frente externo.
Por otra parte, la perspectiva estable abre la posibilidad a que las reformas estructurales que están llevándose a cabo en el marco de esta estabilización macroeconómica puedan llevar a una nueva suba de la calificación en el futuro.

Los analistas de Delphos Investments resaltaron que el upgrade es la tercera mejora del crédito soberano en menos de tres meses, tras las decisiones de Fitch del 5 de mayo y de S&P del 10 de junio.
“Con este movimiento las tres principales agencias ubican a la Argentina por encima del rango de alto estrés crediticio (CCC/Caa), si bien la calificación permanece seis escalones por debajo del grado de inversión. La agencia fundamentó la suba en una reducción significativa del riesgo de default, ponderando una estabilización macroeconómica, un mejor desempeño exportador y una mayor inversión extranjera directa en energía y minería”, destacaron del informe de la calificadora.
Desde PPI agregan que el movimiento de los bonos soberanos luego de la noticia luce razonable considerando que parte de la normalización de la calificación ya estaba incorporada en los precios tras las mejoras previas de Fitch y S&P.
“Creemos que la decisión de Moody’s es relevante porque elimina el último rezago evidente entre las tres grandes agencias y fortalece el argumento para ampliar la base de inversores institucionales”, afirmaron.
Potencial alcista de los bonos
La noticia de mejora en la calificación crediticia podría provocar una suba mayor en los bonos soberanos argentinos.
Ahora, con la mejora de las tres calificadoras de crédito sobre la nota de Argentina, más fondos podrán posicionarse en títulos de deuda soberano local, ampliando la base de inversores y pudiendo elevar el precio de los bonos.
De ocurrir, esto provocaría una baja en el spread crediticia soberano argentino y ver que el riesgo país caiga a niveles inferiores.
Actualmente, el riesgo país se ubica apenas por encima de los 400 puntos básicos, pudiendo evidenciar una baja mayor hacia adelante.
Desde Delphos Investments agregaron que la convergencia de las tres agencias amplía el universo de inversores habilitados, al liberar tenencias de fondos institucionales cuyos mandatos restringen instrumentos por debajo de cierto umbral de rating de determinadas calificadoras.
“Esto podría traducirse en una compresión adicional en los Globales y habilitar eventualmente la emisión bajo ley extranjera, opción previamente descartada por el ministro Caputo, para aliviar la presión emisora sobre las curvas en pesos que había elevado los spreads por legislación, que hoy están en un sendero de compresión hacia sus niveles naturales”, dijeron desde Delphos.
Menos riesgo de default
Una de las causas para que la deuda soberana argentina tenga menos riesgo de default se debe al ciclo de compras de dólares del BCRA.
La entidad monetaria viene teniendo un saldo comprador de dólares durante todo 2026, aunque con una marcada volatilidad entre semanas.
En el acumulado del año ya suma US$12.609 millones, con abril (US$2.769 millones) y mayo (US$2.596 millones) como los meses de mayor absorción de divisas. En tanto, junio registró compras por US$1.418 millones y julio ya acumula US$1.444 millones, consolidando la continuidad del proceso de fortalecimiento de reservas.
A nivel semanal, las compras oscilaron entre poco más de US$100 millones y más de US$1.100 millones, reflejando que la oferta de divisas no fue homogénea a lo largo del año. Los mayores ingresos se observaron en las semanas 15 (US$963 millones), 21 (US$909 millones) y, especialmente, en la semana 29, cuando el BCRA adquirió US$1.154 millones, el mayor monto semanal de 2026.
Ese fuerte repunte llegó luego de varias semanas con compras más moderadas y evidencia una aceleración en la acumulación de reservas sobre el cierre del período analizado.
Observando esta dinámica, Moodys no tardó en elevar la nota a la Argentina.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, explicó que la secuencia de upgrades de nota crediticia de las distintas agencias de calificación se reflejó en la compresión de los Globales.
Según detalló Tessio, el GD35 comprimió 49 pb tras el upgrade de Fitch y 71 pb tras el de S&P, con una suba de 2,9 dólares hasta una paridad de 79,4.
“La curva argentina ya superó a Camerún en todos sus tramos y a Angola en el tramo corto, aunque persiste upside remanente, con los escenarios más optimistas convergiendo hacia Nigeria y Ghana, con un potencial de 4,8% en el tramo corto y 16% en el tramo largo”, dijo.
Hacia adelante, Tessio indicó que esperamos que la recalificación de Moody’s refuerce la compresión, aunque con menor intensidad que la de S&P, dado que el mercado ya venía incorporando esta mejora.
Los analistas de Max Capital reconocen que es una buena noticia, aunque con limitado potencial alcista para los bonos.
“Si bien se trata de una señal positiva para Argentina, esperamos un impacto más acotado en el mercado que el observado cuando Fitch y S&P realizaron sus mejoras de calificación, dado que este cambio probablemente ya estaba descontado por el mercado, considerando que ambas agencias ya ubicaban al país en la categoría B-“, afirmaron.
Los bonos soberanos se encuentran operando en zona de máximos históricos mientras que las tasas de interés de los títulos se encuentran en mínimos, lo cual coincide con un riesgo país también en mínimos.
El Global 2029 rinde 6,9%, mientras que el Global 2030 opera con tasas de 7,35%.
En el tramo medio y largo, toda la curva se mantiene debajo del 9%, con una tasa promedio del 8,7%.
Esto coincide con un valor del riesgo país el cual se encuentra en mínimos de 420 puntos y en las puertas de perforar tal barrera psicológica.

Sobre la calificación de Moody’s, desde el equipo de Research de PUENTE indicaron que no esperan grandes cambios para los bonos hacia adelante.
“En principio, los bonos no reaccionaron mucho a esta noticia, dado que el mercado en su mayor parte ya estaba cerrado. No obstante, tampoco esperamos mucho ajuste tras esta noticia, dado que el repricing de la deuda a un nivel de B- ya se había hecho en su mayor parte luego de las primeras dos acciones de las calificadoras”, afirmaron.
Finalmente, desde Inviu consideraron que la mejora de Moody’s refuerza la posibilidad de una compresión adicional del riesgo país, favoreciendo tanto el acceso al financiamiento soberano como corporativo.
“La agencia destacó la continuidad del superávit fiscal, la acumulación de reservas y el fortalecimiento del marco macroeconómico como factores centrales de la decisión, aunque advirtió que persisten desafíos vinculados al levantamiento definitivo de los controles cambiarios, la acumulación sostenida de reservas y la consolidación del crecimiento económico. En conjunto, la actualización acerca a Argentina al objetivo oficial de recuperar el grado de inversión en el mediano plazo”, detallaron desde Inviu.

















