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En los últimos dos años invertir en la Argentina fue para muchos inversores, una apuesta relativamente sencilla. La fuerte recuperación de los bonos soberanos, la suba de las acciones y la compresión del riesgo país impulsaron un rally que permitió obtener importantes ganancias sin necesidad de una selección demasiado fina de activos.
Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar. Esa es la principal conclusión del Informe de la Independencia, elaborado por Gastón Lentini para sus clientes y quien es fundador de Doctor de tus Finanzas, quien sostiene que el mercado argentino dejó atrás la etapa de las valuaciones deprimidas y entró en un ciclo mucho más selectivo.
“Argentina ya no presenta las oportunidades del 2023 o 2024”, resume el informe. Según Lentini, buena parte de las buenas noticias ya fueron incorporadas por los precios, por lo que el desempeño futuro dependerá cada vez más de la capacidad del Gobierno para consolidar la recuperación económica y de la evolución de las ganancias de las empresas.
El mercado ya no premia cualquier activo
El cambio de escenario implica, según el documento, que los inversores deberán abandonar la lógica que predominó durante buena parte del rally.
Y es que mientras que en los primeros años del nuevo ciclo económico prácticamente cualquier activo argentino se beneficiaba de la mejora de las expectativas, ahora la selección vuelve a ocupar un lugar central.

“Habrá que elegir mejor”, es el mensaje que atraviesa el informe.
Lentini sostiene que la etapa de mayores retornos ya quedó atrás y que el potencial de los distintos instrumentos comienza a diferenciarse de manera mucho más marcada.
Los bonos ya no ofrecen el mismo recorrido
Uno de los activos donde ese cambio resulta más evidente es la deuda soberana.
El informe señala que, luego de la fuerte compresión de rendimientos registrada desde fines de 2023, la relación riesgo-retorno se volvió menos atractiva.
Incluso plantea un escenario asimétrico para los próximos años: si el oficialismo mantiene el rumbo político y económico, el recorrido adicional de los bonos rondaría el 10%, mientras que un escenario adverso podría provocar correcciones significativamente mayores.

Por ese motivo, el documento explica que durante los últimos meses el equipo de Lentini redujo la exposición a algunos títulos soberanos de menor plazo y en determinados Bopreal cuyos rendimientos dejaron de resultar atractivos frente a otras alternativas.
La apuesta pasa por la calidad
Frente a ese contexto, Lentini propone volver a un criterio clásico de inversión: privilegiar empresas de calidad antes que apostar únicamente al contexto macroeconómico.
A lo largo del informe sostiene que las compañías capaces de mantener ventajas competitivas, generar caja de manera consistente y ocupar posiciones dominantes dentro de sus sectores estarán mejor preparadas para atravesar una etapa en la que las valuaciones son mucho más exigentes.
El documento retoma el concepto de “moat”, popularizado por Warren Buffett, para explicar que el foco debe estar puesto en negocios difíciles de replicar por sus competidores y con capacidad de sostener rentabilidades elevadas durante muchos años.
También cambia la estrategia en Wall Street
Ese criterio no se limita a la Argentina.
Lentini sostiene que el mismo proceso de selección comienza a observarse en Estados Unidos, donde la inteligencia artificial dejó de ser simplemente una historia de crecimiento para convertirse en una cuestión de ejecución.
Según explica el estratega, Microsoft, Amazon, Google y Meta están destinando enormes recursos a infraestructura para inteligencia artificial, un proceso que reducirá márgenes en el corto plazo con la expectativa de capturar nuevos negocios en los próximos años.
En ese contexto, el informe considera que el mercado empezará a diferenciar cada vez más entre las compañías capaces de monetizar esas inversiones y aquellas cuyo precio ya descuenta escenarios demasiado optimistas.
¿Qué activos siguen teniendo potencial?
Aunque el informe sostiene que la Argentina dejó de estar “barata”, no concluye que hayan desaparecido las oportunidades.
Por el contrario, plantea que todavía existen activos con potencial, pero que el criterio para seleccionarlos debe ser mucho más riguroso que durante los primeros años del rally.
En bonos, la recomendación pasa por evitar aquellos cuyo recorrido ya luce limitado luego de la fuerte recuperación de precios.
En acciones, el foco se traslada hacia empresas con fundamentos sólidos, ventajas competitivas duraderas y capacidad para generar ganancias sostenibles, dejando atrás la lógica de comprar cualquier activo simplemente por estar expuesto al riesgo argentino.
La del experto es que el mercado ingresó en una nueva etapa. Si durante los últimos dos años el principal desafío era no quedarse afuera del rally, ahora la diferencia volverá a estar en identificar correctamente qué compañías y qué bonos todavía ofrecen una relación atractiva entre riesgo y retorno.
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