Donald Trump dijo que EE.UU. restablecerá el bloqueo naval a Irán y cobrará una tarifa del 20% sobre la carga que transite por el estrecho de Ormuz, en medio de la disputa entre su Gobierno y la república islámica por el control de esa vía marítima clave, mientras en los Emiratos Árabes Unidos ya se avanza en alternativas para esquivarla.

En declaraciones que llegaron horas después de la última ronda de ataques estadounidenses contra Irán, el presidente dijo que Washington esperaría un reembolso por todos los bienes transportados a través del estrecho, y agregó que EE.UU. sería su “guardián”.

“El estrecho de Ormuz está ABIERTO, y seguirá ABIERTO, con o sin Irán”, escribió Trump en su plataforma Truth Social el lunes. “Estamos restableciendo... EL BLOQUEO IRANÍ, llamado así porque solo impide que los barcos o clientes de Irán entren o salgan. Todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del estrecho”.

“Los EE.UU. serán, de ahora en más, conocidos como ‘EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ’, pero como tales, y como cuestión de JUSTICIA, recibirán un reembolso, a una tasa del 20% sobre toda la carga transportada, por todos los costos necesarios para hacer el trabajo de brindar seguridad”.

Trump agregó que este “proceso y formación” comenzaría de inmediato. Sin embargo, no precisó cómo implementaría exactamente su plan para el estrecho, que tanto Estados Unidos como Irán dicen controlar.

Se suponía que Irán reabriría gradualmente la vía marítima después de firmar el mes pasado un acuerdo provisorio con EE.UU. para extender el cese el fuego de abril.

Pero después de que EE.UU. alentara a los barcos a transitar por la costa de Omán, las fuerzas iraníes comenzaron a atacar buques a los que acusaba de usar una ruta “no autorizada” dentro de la vía marítima.

Incluso si EE.UU. logra mantener abierto el corredor a lo largo de la costa de Omán, los barcos estarán en alerta ante posibles ataques iraníes. Antes de la última escalada, las navieras habían advertido que llevaría tiempo restablecer la confianza y bajar las primas de los seguros.

A su vez, la incertidumbre sobre Ormuz ya empuja a la región a buscar salidas alternativas. DP World, la operadora portuaria de Dubai, evalúa construir un nuevo puerto multipropósito y una terminal de contenedores en la costa este de los Emiratos Árabes Unidos, en la zona de Fujairah, que le permitiría mover carga sin pasar por el estrecho.

El proyecto, que podría estar listo en apenas un año y medio, apunta a reducir la dependencia de Jebel Ali, el hub insignia del grupo, cuya actividad cayó entre 90% y 95% desde que Irán cerró la vía marítima. Aun así, funcionarios del Golfo aclararon que Jebel Ali no será reemplazado.

“Jebel Ali va a seguir siendo Jebel Ali”, dijo al Financial Times un alto directivo de la compañía, en referencia al mayor puerto de contenedores de la región. “Nunca se va a reducir”. El plan se enmarca en una iniciativa del gobierno emiratí para blindar su economía ante futuras hostilidades con Irán: DP World invertiría inicialmente cientos de millones de dólares en las nuevas instalaciones, aunque la cifra podría crecer según cuánta capacidad adicional se necesite.

Los precios del petróleo extendieron sus subas tras el posteo de Trump: el Brent, la referencia internacional, trepó más de 5% el lunes, hasta los u$s 80 el barril.

Un gravamen del 20% por parte de EE.UU. sumaría unos u$s 16 al costo de cada barril de crudo que pase por Ormuz, según los precios actuales, o unos u$s 32 millones por cada superpetrolero que use el estrecho.

Trump había sugerido antes que EE.UU. podría cobrar un peaje —y compartir lo recaudado con Irán—, pero luego se había alejado de esa idea.

Sus declaraciones llegan tras casi una semana de intercambios militares mutuos que pusieron en riesgo un regreso a la guerra a gran escala y la ruptura del frágil acuerdo de cese el fuego entre Estados Unidos y la república islámica.

“Nos estamos quedando con el estrecho”, dijo Trump a Fox News el lunes temprano. “Los vamos a golpear muy fuerte, y vamos a quedarnos con el estrecho, y probablemente lo vamos a manejar nosotros”.

Irán dijo en varias oportunidades que en el futuro cobraría tarifas adicionales a los barcos por seguros o un peaje para transitar el estrecho, citando la necesidad de cubrir costos de seguridad y ambientales.

“Los EE.UU. serán, de ahora en más, conocidos como ‘EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ’", escribió Trump en Truth Social.
“Los EE.UU. serán, de ahora en más, conocidos como ‘EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ’", escribió Trump en Truth Social.Fuente: EPA/EPA POOLSHAWN THEW / POOL

Al comienzo del conflicto había dicho que cobraría u$s 2 millones en bitcoin a los petroleros más grandes por el uso de la vía marítima. Sin embargo, como parte del memorando de entendimiento que firmó con EE.UU. en junio, Trump había levantado el bloqueo a los puertos iraníes y la república islámica había aceptado que los barcos pudieran pasar por el estrecho sin cargo durante 60 días.

El Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, el comando militar de Irán, dijo el lunes que el país de ninguna manera “permitirá que EE.UU. interfiera en la gestión” del estrecho, su principal carta de negociación.

“Las fuerzas armadas iraníes confrontarán con firmeza cualquier disrupción o inseguridad en el paso de buques comerciales y petroleros” por parte de las fuerzas militares de EE.UU. fuera de las “rutas designadas y sin autorización” de las fuerzas militares iraníes, dijo un vocero del cuartel general.

La Organización Marítima Internacional (OMI) dijo que no había “ninguna base legal para introducir peajes obligatorios por el solo hecho de transitar un estrecho”.

“Siempre fuimos consistentes... la OMI se opone firmemente al cobro de tarifas por el paso a través de estrechos usados para la navegación internacional”, señaló.

Trump se mostró cada vez más frustrado por no haber logrado reabrir el estrecho para aliviar una crisis energética global. Su imagen se vio golpeada por la guerra, mientras los votantes lidian con precios más altos de la nafta de cara a las cruciales elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

Trump dijo que durante el fin de semana se habían mantenido conversaciones con Irán durante 11 horas en las que “se acordó todo”, pero “después lo rompieron. Siempre lo rompen”.

EE.UU. había llevado a cabo el domingo su quinta ronda de ataques contra Irán en una semana, alcanzando lo que dijo que eran blancos que incluían sistemas de defensa antiaérea, sitios de misiles y drones, y otra infraestructura militar iraní.

Dijo que los ataques se produjeron después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) disparara contra un buque comercial y que las fuerzas de EE.UU. habían interceptado un misil de crucero y un dron iraníes.

En respuesta, el CGRI dijo que sus fuerzas habían llevado a cabo múltiples rondas de operaciones de represalia contra bases militares de EE.UU. y otros blancos en la región.

El tráfico marítimo por el estrecho cayó a un goteo el lunes. Ningún barco pasó por la ruta administrada por EE.UU. cerca de la costa de Omán con su señal de GPS encendida y varios barcos dieron media vuelta pese a haberse acercado al estrecho el domingo.

Analistas del sector naviero dijeron que, al parecer, un pequeño número de barcos había cruzado el estrecho con la señal de GPS apagada, aunque la cifra seguía siendo muy baja.