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Wall Street vuelve a encontrar oportunidades en la Argentina, aunque ya no parece dispuesto a apostar a todos los activos por igual.

Los informes más recientes de JP Morgan, Barclays y Jefferies con fecha al 10 de septiembre muestran que la mirada de los grandes bancos internacionales se tornó más selectiva: reconocen una mejora del crédito soberano, destacan el potencial de las compañías energéticas y observan mejores perspectivas de resultados, pero también marcan los límites que todavía enfrenta el país.

La imagen que se puede concluir de los análisis es la de una Argentina a dos velocidades.

Y es que por un lado, algunas empresas pueden acceder a financiamiento internacional en condiciones favorables y varias acciones muestran revisiones positivas de ganancias.

Por otro, el país continúa fuera del mercado voluntario de deuda desde la reestructuración de 2020 y enfrenta un escenario global marcado por tasas estadounidenses elevadas y una competencia creciente por el capital, dicen los bancos.

Los tres bancos no analizan exactamente los mismos activos. Barclays pone el foco en los bonos soberanos emergentes; JP Morgan estudia las revisiones de ganancias y el comportamiento de las acciones latinoamericanas; y Jefferies combina una mirada regional con recomendaciones sobre compañías.

Al cruzarlos, aparecen cuatro señales centrales para la Argentina.

Primera señal: los bonos argentinos mejoraron, pero falta la prueba final

Barclays reconoce que el crédito argentino mostró una evolución positiva en lo que va de 2026. Según el banco británico, los bonos soberanos acumulan un retorno cercano al 6% y la Argentina fue el país que más contribuyó al rendimiento del índice de deuda emergente, con un aporte de 23 puntos básicos.

El informe también incluye al país entre los soberanos que recibieron mejoras de calificación, junto con Pakistán, Ecuador, Ghana, Kenia, Nigeria y Sudáfrica.

Para Barclays, el acceso a financiamiento y el respaldo de organismos multilaterales ayudaron a fortalecer las posiciones externas y la capacidad de pago de varios países emergentes.

En el caso argentino, el banco destaca particularmente el financiamiento movilizado mediante garantías del Banco Mundial. Este respaldo permitió mejorar el acceso al crédito y funcionó como una señal favorable para los inversores.

Sin embargo, Barclays marca el límite del proceso: “La Argentina todavía no volvió al mercado internacional de capitales desde la reestructuración de deuda de 2020″.

Ese es el examen que continúa pendiente. Una colocación soberana voluntaria permitiría establecer cuál es la tasa que los inversores realmente le exigen al país sin garantías extraordinarias y si la mejora del riesgo crediticio es suficiente para financiar vencimientos a un costo sostenible.

La cautela de Barclays también aparece en sus recomendaciones. Pese al avance de los bonos argentinos, el país no figura entre las nueve operaciones sugeridas por el banco.

Sus preferencias se concentran en instrumentos de Angola, Turquía, Hungría, Costa de Marfil, Sri Lanka, Pakistán, Indonesia, Bolivia y El Salvador.

Segunda señal: las empresas ya consiguen los dólares que el soberano todavía busca

La diferencia entre el acceso corporativo y el soberano queda expuesta en la operación de Mercado Libre destacada por Jefferies. La compañía emitió bonos por u$s 1.000 millones a diez años, con un cupón de 5,85% y un rendimiento de 6,139%.

La colocación se realizó con un spread de apenas 130 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro estadounidense. Los fondos serán destinados a fines corporativos generales.

La operación demuestra que una compañía nacida en la Argentina, pero convertida en una plataforma regional y global, puede conseguir financiamiento de largo plazo en dólares a un costo competitivo. El contraste con el Estado es evidente: mientras Mercado Libre coloca deuda a diez años, el soberano todavía no pudo regresar al mercado voluntario desde 2020.

La emisión también ocurre en un momento de fuerte expansión del negocio financiero de la empresa. Jefferies estima que Mercado Libre registrará un flujo de caja libre negativo de aproximadamente u$s 400 millones en 2026 y u$s 100 millones en 2027, debido principalmente al crecimiento de su cartera crediticia.

El banco calcula salidas de caja vinculadas con esa expansión por u$s 9.800 millones en 2026 y u$s 12.600 millones en 2027. Para 2028, sin embargo, proyecta una reversión: el flujo de caja libre se volvería positivo y alcanzaría los u$s 2.600 millones.

La lectura de Jefferies es que el mercado está dispuesto a financiar ese crecimiento. Mercado Libre puede tomar deuda hoy porque los inversores confían en su escala, su capacidad de generación futura y la diversificación regional de sus ingresos.

Para la Argentina, la operación funciona como una señal doble. Muestra que existe demanda internacional por riesgo corporativo vinculado con el país, pero también evidencia que el principal obstáculo no es una falta generalizada de liquidez, sino el riesgo específico que todavía arrastra el soberano.

Tercera señal: la energía concentra las principales oportunidades

El sector energético aparece como el punto más fuerte de las acciones argentinas. JP Morgan y Jefferies coinciden en mantener una visión favorable sobre YPF y Vista, aunque muestran diferencias respecto de Pampa Energía.

JP Morgan considera que la energía es uno de los sectores líderes de América Latina. Desde el 18 de agosto, las estimaciones de resultados operativos y ganancias mejoraron al mismo tiempo que subieron las cotizaciones.

Para el banco, esto indica que el avance de las acciones se encuentra respaldado por los fundamentos y no responde únicamente a una expansión de valuaciones.

Dentro de este grupo, YPF presenta la revisión de ganancias más agresiva. Desde el 18 de agosto, la estimación de ingresos aumentó 1,4%, la proyección de resultados operativos avanzó 3,9% y el cálculo de ganancias por acción saltó 69,1%.

En horizontes más largos, el cambio es todavía mayor: las estimaciones de ganancias por acción aumentaron 936,6% en tres meses y 1635,7% en seis meses.

Estos porcentajes reflejan la magnitud de la revisión desde una base muy baja y no deben confundirse con el potencial de suba de la acción.

JP Morgan mantiene a YPF con recomendación de “sobreponderar” y proyecta un crecimiento de sus ganancias de 444% en 2026. Para 2027, sin embargo, espera una contracción de 33%, una señal de que buena parte del salto inicial no sería repetible.

Vista también recibe una calificación de “sobreponderar”. En su caso, la principal fortaleza está en la revisión de ingresos, que subió 8,2% desde el 18 de agosto, el mayor avance entre las tres energéticas argentinas analizadas.

Las previsiones de resultados operativos permanecieron prácticamente estables y las de ganancias por acción retrocedieron 2,4% en el período más corto. No obstante, estas últimas todavía se encuentran 89,2% por encima de seis meses atrás.

Además, JP Morgan espera que las ganancias de Vista crezcan 36% en 2026 y otro 13% en 2027. Es la única de las tres compañías argentinas estudiadas para la que el banco proyecta una expansión de resultados durante ambos años.

Pampa Energía también presenta revisiones positivas. Desde el 18 de agosto, las estimaciones de ingresos mejoraron 2,7%, las de resultados operativos aumentaron 3% y las de ganancias por acción avanzaron 21%.

JP Morgan proyecta un crecimiento de las ganancias de 63% en 2026, aunque espera una desaceleración hasta apenas 4% en 2027. Su recomendación sobre Pampa es “neutral”, frente a la calificación de “sobreponderar” asignada a YPF y Vista.

Jefferies es más optimista respecto de Pampa: mantiene recomendación de compra sobre las tres energéticas. El banco asigna esa misma calificación a YPF, Vista y Pampa, cuyas capitalizaciones de mercado estima en u$s 21.000 millones, u$s 7.800 millones y u$s 4.600 millones, respectivamente.

Cuarta señal: el contexto global puede limitar la recuperación

La mejora argentina se produce en un escenario internacional menos benigno. Barclays advierte que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 y 30 años regresaron a niveles de 2007, justamente la última vez que los spreads de la deuda emergente estuvieron tan comprimidos como ahora.

Esto significa que los países emergentes enfrentan una combinación más que adversa. Sus primas de riesgo pueden reducirse, pero el costo total de endeudamiento continúa elevado debido al aumento de la tasa libre de riesgo.

Barclays identifica tres factores principales detrás de esa presión.

  • El primero es el aumento del petróleo, que superó los u$s 100 por barril y acumula una suba mayor al 60% en el año por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
  • El segundo es el boom de inversión en inteligencia artificial. Las emisiones destinadas a financiar infraestructura tecnológica alcanzaron casi u$s 340.000 millones en 2026, 89% más que todo el volumen registrado durante 2025.
  • El tercero son las dudas fiscales en las economías desarrolladas, que elevaron la prima exigida por los inversores para mantener bonos de largo plazo.

Este escenario genera una competencia mucho más intensa por el capital internacional. La Argentina no solo debe convencer a los inversores de que redujo su propio riesgo: también tiene que ofrecer una relación entre rendimiento y riesgo suficientemente atractiva frente a bonos estadounidenses, deuda corporativa tecnológica y otros soberanos emergentes.

Las acciones argentinas que quedan mejor posicionadas

Al combinar las recomendaciones de JP Morgan y Jefferies, YPF y Vista son las compañías con el respaldo más contundente. Ambas reciben una visión equivalente a compra por parte de los dos bancos.

YPF ofrece la mayor recuperación esperada de ganancias durante 2026, pero también enfrenta una probable normalización en 2027. Es una alternativa más sensible al cambio macroeconómico, a las decisiones regulatorias y a la transformación operativa de la empresa.

Vista presenta una trayectoria menos explosiva, aunque más estable. JP Morgan espera crecimiento durante dos años consecutivos y registra una fuerte mejora de las estimaciones de ingresos.

Pampa queda en una posición intermedia. Sus previsiones operativas mejoraron y Jefferies recomienda comprarla, pero JPMorgan considera que su desempeño será similar al promedio de las compañías bajo cobertura.

Mercado Libre representa otra clase de oportunidad. Jefferies mantiene su recomendación de compra y la emisión de u$s 1.000 millones confirma su capacidad de acceder al mercado internacional en condiciones que hoy están fuera del alcance del soberano.