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La persistencia en la guerra en Medio Oriente provoca una continuidad en el rally del crudo. Crece la preocupación por la inflación en EEUU y la atención se centra en el futuro de la política monetaria en EEUU. Siguen subiendo las tasas en EEUU y esto golpea a la deuda local, mientras que los inversores se vuelven más selectivos con las acciones argentinas.

Sigue subiendo el crudo

Los precios del petróleo vuelven a subir un 4% el jueves y las bolsas se tensionan. Los futuros del crudo Brent suben 4%, hasta los u$s 105,26 por barril, mientras que el petróleo estadounidense superó los u$s 100 por barril por primera vez desde mayo, ya que los futuros del crudo West Texas Intermediate avanzan 4,15%, hasta los 100,04

Los precios del Brent han repuntado más de un 30% desde los mínimos registrados a principios de agosto, dado que nunca llegó a materializarse un acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán para cesar las hostilidades y los combates se reanudaron.

La tensión en Medio Oriente sigue siendo el foco principal. Los hutíes, aliados de Irán, tomaron el control del puerto yemení de Mocha el jueves, lo que supone una nueva amenaza para el tráfico en el mar Rojo, mientras que la circulación en el Golfo sigue restringida a través del estrecho de Ormuz debido a la intensificación de los ataques a petroleros en la región durante los últimos días.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país podría atacar la montaña Pickaxe de Irán —situada cerca de la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz, que sufrió graves daños— y afirmó que es probable que la guerra se prolongue más allá de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

Irán declaró haber atacado 10 buques cerca del estrecho de Ormuz el miércoles, después de que Estados Unidos atacara cinco petroleros iraníes.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció que intensificaría su respuesta ante cualquier nuevo ataque.

Dependerá de China

Si bien el temor a interrupciones del suministro más prolongadas y graves en el Golfo ha impulsado al Brent por encima de los 100 dólares, los analistas sostienen que la persistencia de esta tendencia alcista dependerá de China.

El jueves, la OPEP redujo su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026 a 380.000 barriles diarios —según se desprende de su informe mensual—, lo que supone la quinta revisión a la baja consecutiva.

La producción de petróleo de la OPEP cayó en 640.000 barriles diarios en agosto, según un sondeo de Reuters, debido a que las exportaciones saudíes sufrieron nuevas interrupciones a causa de la guerra en Irán y a que un bloqueo estadounidense redujo los envíos iraníes.

Cae Wall Street

Los mercados globales operan este jueves con sesgo negativo y mayor aversión al riesgo, con las acciones tecnológicas liderando las bajas.

En Wall Street, los futuros del Nasdaq 100 retroceden 1,24%, mientras que los del S&P 500 pierden 0,51% y los del Dow Jones ceden 0,19%.

El tono negativo también se extiende a Europa y América Latina.

Los futuros del Stoxx 600 caen 0,48%, el DAX alemán 0,45%, el FTSE británico 0,36% y el CAC 40 francés 0,39%. En la región, el futuro del Bovespa brasileño retrocede 0,72% y el índice canadiense TSX cede 0,48%.

La presión se intensificó tras conocerse que la inflación mayorista de agosto (PPI) alcanzó 5,4% interanual, levemente por encima del 5,3% esperado, mientras que avanzó 0,4% mensual.

Con el petróleo operando por encima de los u$s 100 se alimentan los temores de que el shock energético vuelva a presionar sobre la inflación y obligue a la Reserva Federal a mantener una política monetaria más restrictiva.

Al mismo tiempo, el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años se mueve alrededor de 4,86%, aumentando la presión sobre las valuaciones de las acciones, especialmente las tecnológicas.

Así, la combinación de inflación elevada, petróleo por encima de US$100 y tasas largas en ascenso vuelve a condicionar a los activos de riesgo.

El foco del mercado pasa ahora al IPC de Estados Unidos que se conocerá mañana, dato que será clave para recalibrar las expectativas sobre la decisión de tasas de la Fed de la próxima semana.

Confirmando la tendencia al alza de los costes, un informe del Departamento de Trabajo reveló que el Índice de Precios al Productor (IPP) aumentó un 5,4% interanual en agosto, una cifra ligeramente superior al 5,3% previsto por los economistas encuestados por Reuters.

Aunque el informe del IPP suele recibir menos atención que el Índice de Precios al Consumo (IPC) —que se publicará el viernes—, todos los indicadores económicos están siendo objeto de un mayor escrutinio desde que el banco central dejó de ofrecer orientaciones sobre su política monetaria.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años (US2YT=RR), que evoluciona en paralelo a las expectativas sobre los tipos de interés, se disparó hasta el 4,490%, su nivel más alto desde 2024.

El foco esta puesto sobre el futuro de la política monetaria de la Fed y en ese sentido, los operadores estiman ahora en un 70% la probabilidad de que la Reserva Federal suba los tipos de interés al menos 25 puntos básicos la próxima semana, frente al 64% previo al informe de este jueves.

Caen los bonos

Acompañando el malhumor globla, los bonos soberanos argentinos operan hoy con mayoría de bajas, con una mayor presión sobre los títulos Globales y especialmente sobre algunos Bonares.

El movimiento se da en un contexto internacional menos favorable para la renta fija, con las tasas de los Treasuries estadounidenses todavía elevadas.

Entre los Globales, el GD29 retrocede 0,13%, el GD30 cae 0,17%, mientras que los bonos más largos muestran pérdidas de alrededor de 0,4%/0,5%: GD35 -0,46%, GD38 -0,43%, GD41 -0,46% y GD46 -0,42%.

Es decir, la debilidad es relativamente más marcada en el tramo largo de la curva.

Entre los Bonares, el comportamiento es más dispar, aunque aparecen bajas importantes: el AL38 pierde 1,13%, mientras que AL30 y AL35 se mantienen prácticamente neutros

Las tasas continúan en niveles elevados: los Globales rinden aproximadamente entre 7,9% y 9,8%, mientras que los Bonares muestran yields de 9,8% a casi 11%, reflejando el descuento que todavía mantienen los títulos bajo legislación local.

Pese a la rueda negativa, el contexto de las últimas semanas muestra una mejora ya que el riesgo país se mantiene en la zona de los 490 puntos básicos, luego de haber superado los 500 puntos durante agosto.

Los últimos datos ubican al indicador argentino alrededor de 490 puntos, todavía unos 70 puntos por encima de los niveles de comienzos de agosto.

La divergencia resulta relevante porque indica que el deterioro reciente responde principalmente a factores propios de la Argentina y no a un aumento generalizado de la aversión al riesgo emergente.

Los analistas de Research Mariva advierten que la deuda local continúa operando en gran medida desvinculada del resto de los mercados emergentes.

“En agosto, el riesgo país se amplió en aproximadamente 100 pb, hasta situarse en torno a los 515 pb, lo que refleja un claro desempeño inferior al de la región. A pesar de esta reciente mejora, los diferenciales se mantienen muy por encima de los niveles de aproximadamente 400 pb observados a principios de julio, lo que pone de manifiesto que aún existe una importante prima de riesgo idiosincrásica inherente a los activos argentinos”, dijeron.

Sigue alto el spread por legislación

La volatilidad en el mercado de bonos a nivel internacional, combinado con los temores por factores locales, hace que se mantenga alto el spread por legislacon en la deuda local.

El mercado continúa mostrando una prima significativa a favor de los bonos argentinos bajo legislación de Nueva York frente a sus pares de ley local.

El spread de precios entre el GD41 y el AL41 se ubica actualmente en 4,72%, más del doble del promedio acumulado en el año, de 2,2%. Una dinámica similar se observa entre el GD35 y el AL35, cuya brecha alcanza el 4,87%, frente a una media de 3,1% en 2026.

La ampliación de estos diferenciales se aceleró especialmente desde fines de julio y llegó a alcanzar niveles superiores al 6% durante agosto, antes de mostrar cierta compresión en las últimas ruedas. Aun después de esa corrección, los spreads permanecen claramente por encima de sus promedios del año.

La señal es relevante porque refleja que los inversores continúan asignándole un valor adicional a la protección jurídica de Nueva York.

En otras palabras, están dispuestos a pagar un precio mayor por los Globales que por Bonares de características comparables. De acuerdo con el análisis de mercado, parte de esta ampliación estuvo asociada a una mayor incorporación de riesgos locales y electorales.

Alejo Costa, economista jefe de Max Capital, explicó que el mercado empezó a incorporar gradualmente mayores riesgos electorales.

Entre las causas de esta dinámica, Costa detalló que el mercado arranca de una visión optimista sobre las posibilidades de relación del presidente Milei, viéndolo como el claro favorito, aunque las encuestas recientes sugieren cierto deterioro de la imagen y potencialmente una elección más pareja de lo esperado.

Bajo este contexto de incertidumbre, desde Max Capital recomienda tener mayor cautela.

“En ese contexto, no nos sorprendería que pueda haber una baja adicional en el margen, por lo cual venimos recomendando reducir posiciones. Creemos que el presidente sigue siendo el favorito, pero esa percepción va a cambiar en el tiempo, y puede deteriorarse algo más”, dijo Costa.

La curva soberana argentina continúa ofreciendo rendimientos elevados en dólares, aunque con fuertes diferencias según legislación y duration.

Los Globales bajo ley de Nueva York rinden desde alrededor de 5,5% en el tramo corto hasta la zona de 9%-9,5% en los vencimientos largos.

Los Bonares, en cambio, incorporan una prima adicional: el AL29 y AL30 ofrecen tasas cercanas al 8% y 8,5%, respectivamente, mientras que en el tramo largo las TIR se ubican alrededor del 10% y llegan a superar el 10,5% en el AE38.

La brecha refleja el mayor rendimiento que exige el mercado por mantener títulos bajo legislación local.”

Como referencia, las cotizaciones más recientes siguen mostrando esta diferencia de legislación ya que el Bonar 2029 (AL29) ronda 7,3% frente a 5,7% del Global 2029 (GD29).

Lo mismo ocurre en los bonos a 2030, con el AL30 rindiendo 8,3% frente a 6,3% del GD30; y Bonar 2035 (AL35) rinde 10,2% frente a 9,3% del Global 2035 (GD35).

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, señaló que el actual spread por legislación es inexplicablemente alto para el momento que atraviesa la curva hard dollar.

“En la historia reciente, cuando se vieron niveles como los actuales para el spread por legislación en los 35’s, el riesgo país superaba los 1.000pbs, en algunos casos cómodamente”, dijo.

Por lo tanto, ante este escenario, Yarde Buller sostuvo que ve atractivo en rotar de GD35 a AL35.

“En los momentos de mayor estrés previo a la elección legislativa de octubre del año pasado, el spread por legislación en los 35’s nunca superó los 180pbs, motivo por el cual vemos poco espacio para que continué ampliándose. El trade permite ganar casi 120pbs de rendimiento y quedar invertido a una paridad 4,6pp más baja, sin perder liquidez y solamente sacrificando la mejor protección legal de los Globales”, comentó Yarde Buller.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía., también entiende que el spread de la legislación actual luce excesivo en estos niveles, en especial para los bonos más cortos, por lo que ve valor en la deuda de ley local.

“La diferencia de rendimientos resulta elevada en perspectiva histórica dado el nivel del riesgo país, y en relación al valor aparente de la protección adicional que brinda la legislación extranjera. Para mantener exposición a deuda soberana hard dollar preferimos los instrumentos Ley Argentina”, comentó.

Acciones mixtas

Las acciones argentinas arrancan la rueda en Wall Street con un comportamiento mixto, aunque con una mayor presencia de subas entre los papeles vinculados a energía y real estate.

La apertura se produce, además, en un contexto externo adverso, con los principales índices estadounidenses bajo presión.

Entre las mayores subas de la pantalla se destaca Cresud, con un avance de 1,17%, seguida por Vista Energy (+1,13%), IRSA (+0,84%) e YPF (+0,72%). También operan en terreno positivo Telecom Argentina (+0,58%), Pampa Energía (+0,37%), Banco Macro (+0,27%) y Globant (+0,24%). Los movimientos iniciales son todavía acotados y pueden ampliarse durante la rueda.

Del lado negativo, MercadoLibre encabeza las pérdidas con una caída de 1,46%, mientras que BBVA Argentina y Corporación América retroceden 1,02% cada una. Grupo Financiero Galicia pierde 0,45% y Central Puerto cede 0,35%. Supervielle, Edenor, TGS y Loma Negra se muestran prácticamente sin cambios en los primeros negocios.

En síntesis, los ADR argentinos muestran una apertura selectiva, con una mejor performance relativa de las compañías energéticas, en particular YPF y Vista, mientras los bancos presentan señales dispares y MercadoLibre concentra la mayor presión vendedora.

La volatilidad externa sigue siendo un condicionante para los activos argentinos en el comienzo de la jornada.

Con el rally del crudo y las dudas sobre el futuro electoral y su impacto en la renta variable, el mercado concentra su posicionamiento en acciones del sector de Oil & Gas.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, favorece el posicionamiento en acciones del sector energético.

“Mantenemos la visión positiva de largo plazo sobre YPF y Vista, pero sugerimos moderar la exposición de corto plazo: la relación riesgo-retorno empeoró con el Brent en estos niveles. Preferimos PAMP como vehículo para seguir jugando la historia no convencional”, dijo.

Además, agregó que la reescalada bélica en Medio Oriente llevó al Brent a subir 23% en el último mes, hasta la zona de los u$s 96 por barril, de modo que YPF y VIST son las dos acciones más correlacionadas con el crudo y encabezan el podio de retornos de las últimas 20 ruedas.

“Con el petróleo sostenido arriba de los 80 USD, los balances del sector van a seguir mostrando buenos números por más trimestres. Por su parte, las acciones de Pampa (PAMP), quedaron rezagada. Permite exponerse a Vaca Muerta con bastante menos sensibilidad al commodity, y por lo tanto con menos para devolver si la prima de riesgo se desarma”, dijo Tessio.

Los analistas de IEB advierten que los factores idiosincrásicos continúan predominando sobre las valuaciones de las acciones argentinas, aunque de materializarse una política más restrictiva sobre la economía global, podríamos ver una mayor volatilidad para los activos locales ante el mayor beta asociado.

Con base en ello, optamos por mantener una estrategia defensiva en el portafolio de acciones.

La cartera de acciones argentinas recomendada por IEB mantiene un marcado sesgo hacia el sector energético, que concentra la mayor parte de la estrategia. Oil & Gas representa el 46% del portafolio, distribuido entre YPF y Pampa Energía, con una participación del 15% cada una; Vista Energy, con el 10%; y Transportadora de Gas del Sur (TGSU2), con el 6%.

Finalmente, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destacó que se muestra selectivo en acciones locales, con un foco mayor en el sector energético.

“La producción de petróleo del país nos mantiene optimistas con el sector Oil & Gas, que se mantiene como el top pick en acciones, priorizando Vista, YPF, Pampa y TGS. El precio internacional del Brent, altamente volátil durante este año, será una variable que determine qué tanto viento de cola tendrá una producción al alza”, dijo Franco.