En esta noticia
La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos decidió mantener su tasa de referencia en un rango de entre 3,75% y 4%, una medida que ya era esperada por el mercado. Sin embargo, el tono de la autoridad monetaria y las expectativas sobre los próximos movimientos volvieron a poner el foco en el costo del dinero y su impacto sobre las inversiones.
La pausa no necesariamente representa un alivio para los mercados. Con tasas todavía elevadas, los inversores deben evaluar con mayor atención qué empresas pueden sostener sus ganancias y cuáles podrían enfrentar dificultades para financiar su crecimiento.
Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma, explicó que el escenario actual obliga a prestar mayor atención a los resultados de las compañías. “No alcanza con elegir empresas de calidad: también importa cuánto estamos pagando por ellas y qué rendimiento podemos esperar bajo distintos escenarios de tasas”, señaló en diálogo con El Cronista.
Qué implica la decisión de la Fed para los mercados
La Reserva Federal mantuvo su tasa de interés, una decisión que el mercado ya esperaba. Sin embargo, la intención de posibles votos a favor en una nueva reunión que defina una nueva suba en diciembre y por las expectativas sobre futuros movimientos, hacen que todavía exista una incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria.
Según Parreira, la búsqueda de una suba de las tasas ya tuvo “dos votos a favor de una nueva suba de 25 puntos básicos y las expectativas siguen apuntando a un posible incremento en diciembre”.

Aunque las tasas altas suelen generar preocupación entre los inversores, Parreira advierte que su impacto sobre las acciones no es automático. “Las tasas elevadas aumentan el rendimiento que los inversores pueden obtener en renta fija y, por lo tanto, también el retorno que exigen para invertir en acciones”, explicó.
Sin embargo, el especialista remarcó que la historia muestra que tasas más altas no necesariamente implican caídas bursátiles. De hecho, recordó que hubo períodos en los que los rendimientos de los bonos del Tesoro aumentaron y, aun así, el S&P 500 registró resultados positivos.
Según Parreira, la clave está en la capacidad de las empresas para incrementar sus ganancias. “Si las ganancias empresariales crecen lo suficiente, pueden compensar el efecto de un mayor costo del dinero”, señaló.
Por ese motivo, recomendó prestar especial atención a los balances corporativos y a las revisiones de beneficios esperados para 2027. Una compañía puede sostener o incluso aumentar su valor en bolsa aun en un contexto de tasas elevadas si continúa mostrando crecimiento en sus resultados.
El impacto sobre los Cedears
En el caso de los inversores argentinos, el análisis presenta una complejidad adicional.
Parreira destacó que los Cedears no solo reflejan la evolución de las acciones en Wall Street, sino también la dinámica del dólar financiero.
“Una acción puede caer en Wall Street y su Cedear subir en pesos si el tipo de cambio implícito aumenta lo suficiente”, explicó.

Por esa razón, consideró fundamental evaluar el rendimiento tanto en pesos como en dólares. Una suba nominal en moneda local no siempre implica una mejora real del patrimonio cuando se lo mide en moneda estadounidense.
Qué sectores sufren más con tasas elevadas
Las tasas altas no afectan a todas las compañías por igual. Los sectores más vulnerables suelen ser aquellos que dependen en mayor medida del financiamiento o presentan elevados niveles de endeudamiento.
Parreira indica que en este grupo aparecen algunas empresas del sector inmobiliario, firmas vinculadas al consumo discrecional y compañías de crecimiento que todavía no generan suficiente flujo de caja.
El especialista también alertó sobre las empresas que cotizan a valuaciones muy exigentes. En esos casos, una tasa de descuento más elevada puede provocar correcciones en los precios incluso cuando los resultados continúan creciendo.
Las empresas que pueden resistir mejor las tasas elevadas
Frente a un escenario de tasas altas, Parreira considera conveniente priorizar compañías con balances sólidos y capacidad de generación de efectivo.
“Priorizaría empresas con caja neta, ingresos recurrentes, márgenes sostenibles y capacidad de fijación de precios”, indicó. Se trata de compañías que cuentan con mayor margen para atravesar períodos de incertidumbre sin depender tanto del financiamiento externo.

Como ejemplo, destacó a Berkshire Hathaway (BRKB), debido a su diversificación de negocios, elevada liquidez y capacidad para aprovechar oportunidades de inversión.
Para quienes buscan reducir la exposición a sectores más sensibles al ciclo económico, señaló que el Cedear del ETF XLP permite acceder a compañías de consumo básico cuyos productos mantienen una demanda relativamente estable incluso durante períodos de desaceleración económica.
De todos modos, aclaró que una empresa defensiva no está exenta de riesgos ni necesariamente representa una oportunidad de inversión atractiva si cotiza a precios demasiado elevados.
Respecto de los bancos, el análisis es más complejo. Si bien las tasas elevadas pueden mejorar algunos márgenes financieros, también encarecen el crédito y aumentan el riesgo de mora. Por eso, recomendó analizar cada entidad de forma individual en función de su calidad crediticia, rentabilidad y estructura de financiamiento.
Qué mirar antes de elegir un Cedear
Para Parreira, hoy existen tres variables fundamentales que los inversores deberían analizar antes de incorporar un Cedear a su cartera.
“Hoy pondría el foco principalmente en tres cuestiones: la valuación de la compañía, su capacidad de generar caja y cuánto crecimiento futuro ya está incorporado en el precio de la acción”, afirmó.
Entre los indicadores que considera más relevantes mencionó el PER proyectado, EV/EBITDA, flujo de caja libre y retorno sobre el capital invertido.

Además, recomendó prestar atención al endeudamiento y a las necesidades futuras de inversión de cada empresa, ya que una elevada generación de efectivo puede verse reducida si la compañía necesita destinar crecientes recursos a infraestructura, adquisiciones o refinanciaciones de deuda.
Entre las alternativas que considera interesantes para analizar mencionó nuevamente a Berkshire Hathaway (BRKB), el ETF XLP y, para perfiles con mayor tolerancia al riesgo, el ETF COPX.
El experto también señaló que los inversores argentinos deberían prestar especial atención a la liquidez del Cedear en el mercado local y al impacto que tiene el dólar financiero sobre su cotización en pesos. Según explicó, una ganancia en moneda local no necesariamente significa que el patrimonio haya aumentado en dólares.
Por eso, consideró que la clave pasa por evaluar el potencial de retorno de cada inversión en relación con el riesgo asumido, en lugar de limitarse a seguir las acciones de mejor desempeño reciente o aquellas que el mercado considera favorecidas por las decisiones de la Reserva Federal.
Inteligencia artificial: qué mirar antes de invertir en tecnológicas
Las compañías tecnológicas continúan siendo uno de los segmentos más observados por los inversores. Sin embargo, Parreira considera que el mercado está entrando en una nueva etapa.
“Durante los últimos años el mercado premió principalmente las expectativas de crecimiento y las inversiones en infraestructura. Ahora empieza a exigir resultados concretos sobre ese capital invertido, especialmente en un contexto de tasas de interés elevadas”, explicó.

Como ejemplo mencionó el caso de Alphabet, que durante el tercer trimestre destinó aproximadamente u$s 51.400 millones a inversiones de capital, frente a u$s 42.300 millones de flujo operativo. Esto dejó un flujo de caja libre negativo cercano a u$s 9.100 millones y contribuyó a una fuerte corrección de sus acciones.
Microsoft, en cambio, consiguió generar aproximadamente u$s 18.600 millones de flujo de caja libre trimestral, pese a las inversiones que realiza en inteligencia artificial. Al mismo tiempo, recurrió al mercado de deuda para financiar parte de su expansión.
Para evaluar este tipo de compañías, el especialista recomienda observar cuatro variables centrales: el crecimiento de los ingresos asociados a inteligencia artificial, la proporción del flujo operativo destinada a inversiones de capital (CAPEX), la evolución del endeudamiento neto y el retorno sobre el capital invertido.
También subrayó la importancia de analizar las valuaciones con cautela. “Un PER aparentemente bajo no significa necesariamente que una acción esté barata”, advirtió.
En su visión, no necesariamente existe una burbuja generalizada en el sector, pero sí una creciente diferenciación entre aquellas empresas capaces de financiar su expansión con recursos propios y las que necesitan comprometer cada vez más capital para sostener las expectativas de crecimiento.

Por Rosario Sabato
Redactora de Audiencias Members
¡No te pierdas mi próxima nota! Unite a Members
- Accedé a todos los análisis sin límite de lectura
- Lectura sin publicidad
- App + edición impresa incluidas
- Acceso al foro de la comunidad
Desde $1000 / mes Menos de un café por semana
Más Videos














