

El economista Miguel Kiguel cuestionó la política cambiaria del gobierno de Javier Milei y afirmó que el Gobierno usó el tipo de cambio para frenar la inflación.
“Hubiera sido mejor que estuviera un poco más alto”, señaló en una entrevista con Radio Rivadavia. “Te quedaste con un tipo de cambio que empezó a forzar al peso a fortalecerse”, agregó.
Kiguel, especialista en macroeconomía y mercados financieros, explicó que un dólar más alto habría servido “para de alguna forma amortiguar a toda la competencia externa y esa nueva realidad”. Según su análisis, eso habría permitido “darle más tiempo en la transición”.
A la vez, el economista describió que el peso comenzó a fortalecerse de manera sostenida y cuestionó la respuesta oficial ante ese proceso.
“El Gobierno, en vez de decir ‘bueno, tratemos de ir más despacio’, dijo: ‘no, mejor que se fortalezca, porque eso nos ayuda a bajar la inflación’”, sostuvo.
El economista ubicó a este factor como motivo del estancamiento, junto con la reducción del gasto público y la normalización de las tarifas.

Un dólar “que no se mueve”
Kiguel advirtió que el Banco Central (BCRA) mantiene el tipo de cambio frenado. “Vemos un tipo de cambio que no se mueve y que el Central lo mantiene bastante frenado de distintas maneras”, describió.
Como ejemplo, mencionó el último episodio de depreciación de la moneda brasileña. “El día que Brasil se depreció, el peso prácticamente no se movió, se depreció ese día, al día siguiente volvió”, señaló.
En esa línea, Kiguel sostuvo que el presidente Milei fijó las prioridades del Gobierno: bajar la inflación, mantener el equilibrio fiscal “a toda costa” y lograr “que el tipo de cambio no se mueva mucho, es más, que casi no se mueva”.
Según el economista, esas restricciones dejan pocos instrumentos para estimular la economía. “Cuando vos mirás las limitaciones que se autoimpone el gobierno, decís ‘no, no hay muchos instrumentos para hacer’”, explicó.
Más flexibilidad, sin devaluación
Consultado sobre posibles cambios en el régimen cambiario, Kiguel planteó que podría haber un poco más de flexibilidad. Aclaró, sin embargo, que no reclama una devaluación. “Yo creo que nadie está pidiendo una devaluación”, afirmó.
“Pero sí que el dólar se mueva un poquito más libremente y que no haya una obsesión porque el dólar no se mueva, [...] porque se mueve en todos los países del mundo”, agregó el economista.
Kiguel argumentó además que hoy el traspaso del dólar a precios es menor. “Creo que hoy Argentina no tiene el traspaso de tipo de cambio a precios que hubo durante gran parte de la historia”, sostuvo.

Una economía “empantanada”
Kiguel advirtió que, tras un buen comienzo, la economía está “medio empantanada”. Destacó los logros iniciales en inflación, déficit, brecha cambiaria y cuentas externas, pero advirtió una desaceleración desde las elecciones del año pasado.
“La economía está prácticamente no creciendo o entrando con dos trimestres seguidos de caída, lo que técnicamente se llama recesión”, describió. Sobre la inflación, señaló que lleva más de un año y medio entre 1,7% y 2% mensual.
En contrapartida, el economista destacó como dato positivo el crecimiento récord de las exportaciones, sobre todo ligado al petróleo y el agro. “Hay muchos más dólares que los que había”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que el petróleo, el gas, la minería y el agro representan “aproximadamente 15%” de la economía y “bastante menos del empleo”, por lo que no alcanzan para traccionar al resto de la actividad.














