En esta noticia
- 1. Las tasas y el futuro de los márgenes
- 2. La competencia por los depósitos
- 3. El crecimiento del crédito
- 4. La mora y la calidad de las carteras
- 5. El conflicto con Irán y el petróleo
- 6. Capital, regulación y dividendos
- 7. Inteligencia artificial y eficiencia
- Dónde están las acciones más baratas
- Qué muestra la comparación con América Latina
Los bancos de mercados emergentes todavía ofrecen oportunidades de inversión, pero el escenario exige una selección mucho más cautelosa por parte de los inversores.
Esa es una de las principales señales que deja el último informe de Goldman Sachs, preparado para su 14° Simposio Financiero de Europa central y oriental, Medio Oriente y África, que se desarrollará el 14 y 15 de septiembre.
El documento reúne los principales temas que el banco llevará a sus conversaciones con las conducciones de 24 entidades financieras.
Además, incluye recomendaciones, precios objetivo y una comparación de valuaciones que permite identificar dónde encuentra las oportunidades más atractivas.
Goldman Sachs calcula que los bancos de la región CEEMEA ofrecen, en promedio, un potencial de suba del 8%.
El sector cotiza a 9,6 veces las ganancias proyectadas para 2027 y presenta un retorno sobre el patrimonio tangible (ROTE) estimado del 20% para ese año.
Sin embargo, las diferencias son considerables. Turquía combina las valuaciones más bajas con algunos de los mayores retornos esperados, mientras que Arabia Saudita muestra descuentos importantes frente a su propia historia.
En Europa central, en cambio, varias entidades mantienen una elevada rentabilidad, pero sus acciones ya incorporaron una parte considerable de esas buenas noticias.
Entre las acciones analizadas, Isbank aparece con el mayor recorrido potencial: Goldman le asigna una recomendación de compra y un precio objetivo de 16,50 liras, frente a una cotización de referencia de 13,05 liras. Esto implica una suba posible del 26% en un horizonte de 12 meses.
También sobresalen Qatar National Bank, con un potencial del 19%; OTP Bank y Riyad Bank, con 18%; Garanti Bank y Al-Rajhi Bank, con 16%; y Saudi National Bank y Saudi Awwal Bank, con 14%.
Detrás de estas recomendaciones, el informe identifica siete factores que pueden impulsar o frenar el desempeño de las acciones bancarias.
1. Las tasas y el futuro de los márgenes
El primer factor es la evolución de las tasas de interés y su impacto sobre el margen financiero, es decir, la diferencia entre lo que los bancos cobran por prestar dinero y lo que pagan para conseguir fondos.
El efecto no es lineal. Una tasa elevada puede sostener los ingresos generados por los préstamos, pero también encarece los depósitos y otras fuentes de financiamiento. Si los bancos centrales comienzan a recortar las tasas, el costo del fondeo podría bajar, aunque los rendimientos de los activos también perderían fuerza.
Esta tensión atraviesa prácticamente todo el informe. En Turquía, Goldman busca determinar si la normalización de la liquidez permitirá reducir el costo del fondeo y ampliar el diferencial entre préstamos y depósitos en liras. En Arabia Saudita, pregunta si una eventual demora en los recortes globales podría beneficiar los márgenes o si la competencia por captar depósitos absorberá ese efecto.
Para los bancos de Emiratos Árabes Unidos, el escenario de tasas elevadas podría sostener los márgenes durante más tiempo, pero la ventaja dependerá de que las entidades consigan preservar una estructura de fondeo estable.
2. La competencia por los depósitos
El segundo punto es la liquidez. En Arabia Saudita, la expansión de los préstamos y los grandes proyectos vinculados con el programa Vision 2030 están aumentando la demanda de financiamiento, pero los depósitos no necesariamente crecen al mismo ritmo.
Esto puede obligar a las entidades a pagar tasas más elevadas para atraer fondos, recurrir con mayor frecuencia a facilidades del banco central o moderar el ritmo de otorgamiento de créditos.

El problema también aparece en Emiratos Árabes Unidos. Goldman consulta a las conducciones bancarias si ya observan condiciones de fondeo más selectivas y una mayor competencia por los depósitos corporativos y minoristas.
Riyad Bank es una de las apuestas destacadas del informe. Goldman fija un precio objetivo de 24,50 riales, frente a un valor de referencia de 20,58 riales, lo que representa un potencial del 18%. La acción cotiza a 8,2 veces las ganancias esperadas para 2027 y a 1,1 veces su valor contable tangible.
La oportunidad, sin embargo, depende de que el banco pueda sostener el crecimiento sin que el encarecimiento de los depósitos comprima sus márgenes.
3. El crecimiento del crédito
El tercer factor será la capacidad de expandir la cartera de préstamos sin sacrificar rentabilidad ni asumir un nivel excesivo de riesgo.
En Arabia Saudita, Goldman analiza si los bancos seguirán concentrados en los grandes proyectos corporativos o buscarán crecer en segmentos de mayor rendimiento, como créditos personales e hipotecarios.
En Turquía, el crecimiento estará condicionado por los límites crediticios impuestos para controlar la demanda interna y la inflación. Por eso, el banco de Wall Street pregunta qué segmentos pueden ofrecer oportunidades en una economía que comienza a enfriarse.

En Europa central, las entidades buscan aprovechar proyectos de infraestructura, defensa y transición energética. No obstante, esa expansión puede requerir más capital y elevar la exposición a sectores sensibles al ciclo económico.
Goldman no considera que todo crecimiento sea igualmente valioso: la clave será cuánto ingreso genera cada préstamo, qué costo de fondeo exige y qué riesgo de incumplimiento incorpora.
4. La mora y la calidad de las carteras
El cuarto punto es el deterioro crediticio. Goldman presta especial atención a los préstamos clasificados como Stage 2, que todavía no están en incumplimiento, pero muestran un aumento significativo del riesgo.
La preocupación se concentra en las empresas de transporte, logística, industria y comercio exterior, expuestas al encarecimiento del petróleo y a las disrupciones de las rutas comerciales.
El informe también pregunta cuánto de la mejora reciente en el costo del riesgo se explica por recuperaciones extraordinarias de créditos previamente castigados y cuánto responde a una mejora sostenible de las carteras.
Saudi Awwal Bank, por ejemplo, registró un costo del riesgo de apenas 11 puntos básicos durante el primer semestre de 2026, por debajo de su guía anual de entre 25 y 35 puntos básicos. Pero ese resultado estuvo favorecido por la reversión de una previsión de 100 millones de riales durante el segundo trimestre.
Goldman mantiene una recomendación de compra sobre la entidad, con un precio objetivo de 39 riales y un potencial del 14%, aunque advierte que el costo del riesgo podría normalizarse a medida que se moderen las recuperaciones y crezca la cartera durante 2027.
5. El conflicto con Irán y el petróleo
La tensión geopolítica constituye el quinto factor. El informe incorpora el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, las restricciones comerciales y las interrupciones en las rutas energéticas y marítimas.
El petróleo caro puede mejorar los ingresos de los países productores del Golfo, pero al mismo tiempo elevar los costos de transporte, energía e insumos para los clientes corporativos de los bancos.
Goldman busca establecer si las entidades ya detectan señales de estrés entre empresas industriales, logísticas y manufactureras. También analiza el efecto sobre el financiamiento del comercio exterior y los ingresos por servicios vinculados con operaciones internacionales.
En Emiratos, la discusión incluye otro riesgo: las sanciones estadounidenses y la necesidad de proteger las relaciones de corresponsalía en dólares. El banco pregunta cómo las entidades están reforzando sus controles para evitar que una mayor exposición regional afecte su acceso al sistema financiero internacional.
Dentro de este mercado, Goldman prefiere a las entidades de Abu Dhabi. Recomienda comprar Abu Dhabi Commercial Bank, con un potencial del 12%, y First Abu Dhabi Bank, con un recorrido del 13%. En cambio, mantiene una recomendación neutral sobre Emirates NBD, cuya suba estimada es de 5%.
6. Capital, regulación y dividendos
El sexto factor es la administración del capital. Los bancos deben equilibrar tres objetivos: financiar el crecimiento del crédito, cumplir con exigencias regulatorias más estrictas y distribuir dividendos entre sus accionistas.
Goldman pone especial atención sobre los colchones anticíclicos de capital, conocidos como CCyB, que obligan a las entidades a reservar recursos adicionales durante períodos de expansión crediticia o aumento del riesgo.
En Arabia Saudita, esta exigencia coincide con una fuerte demanda de financiamiento para grandes proyectos. En Polonia y otros mercados de Europa central, los bancos también deben enfrentar cambios regulatorios relacionados con hipotecas y protección de consumidores.
Una mayor exigencia de capital puede limitar los dividendos, reducir el retorno para los accionistas o forzar emisiones de instrumentos adicionales. Por el contrario, una entidad con excedentes de capital puede acelerar distribuciones, recomprar acciones o financiar adquisiciones.
Por eso, Goldman no evalúa únicamente cuánto gana un banco, sino qué parte de esas ganancias puede devolver de manera sostenible a sus accionistas.
7. Inteligencia artificial y eficiencia
El séptimo factor es la capacidad de transformar la inversión tecnológica en una reducción concreta de costos.
Diversos bancos están destinando recursos a inteligencia artificial, automatización, personalización de productos y digitalización de procesos. Pero Goldman plantea una pregunta incómoda: cuándo estas iniciativas dejarán de representar una reinversión permanente y comenzarán a generar ahorros visibles.
El indicador central es la relación entre costos e ingresos. Una mejora sostenida puede ampliar la rentabilidad incluso si los márgenes financieros se comprimen. Sin embargo, los gastos en tecnología, ciberseguridad y capacitación también pueden establecer un piso más elevado para los costos operativos.
En Turquía, Goldman consulta si Akbank podrá compensar los aumentos vinculados con la inflación mediante herramientas de inteligencia artificial. En Emiratos y Europa central, el foco está en cuánto pueden mejorar la productividad y la captación de clientes las plataformas digitales.
Dónde están las acciones más baratas
Turquía presenta la combinación más agresiva de valuación y rentabilidad. Sus bancos cotizan, en promedio, a 3,1 veces las ganancias estimadas para 2027 y a 0,6 veces su valor contable tangible. Al mismo tiempo, Goldman proyecta un ROTE del 30% para ese año.
Isbank lidera por potencial, con una suba estimada del 26%. Garanti Bank también recibe recomendación de compra y podría avanzar 16%, hasta un precio objetivo de 155 liras. Akbank permanece neutral, con un recorrido calculado del 7%.
En Arabia Saudita, las entidades cotizan con un descuento promedio del 19% frente a sus múltiplos históricos de cinco años. Riyad Bank ofrece el mayor potencial dentro del grupo, con 18%, seguido por Al-Rajhi Bank, con 16%, y Saudi National Bank y Saudi Awwal Bank, con 14%.
Europa central presenta una situación diferente. Los bancos de Polonia, Hungría y República Checa cotizan con una prima de 57% frente a su promedio histórico por valor libro y de 65% respecto de los bancos incluidos en el índice MSCI Emergentes.
Aun así, Goldman recomienda comprar OTP Bank, con un recorrido potencial del 18%; PKO Bank Polski, con 8%; y Erste Group. La elevada rentabilidad continúa respaldando a estas entidades, pero el margen de error es menor porque sus valuaciones ya son más exigentes.
Qué muestra la comparación con América Latina
Según Goldman, los bancos latinoamericanos ofrecen un potencial promedio del 9%, cotizan a 9,3 veces las ganancias proyectadas para 2027 y presentan un ROTE estimado del 23%. Para ese mismo año, el rendimiento esperado por dividendos alcanza el 5,5%.
Brasil sobresale con un potencial promedio del 15%, una valuación de 7,7 veces ganancias y un ROTE proyectado del 22% para 2027. Chile se ubica en el extremo opuesto, con un potencial agregado negativo del 17%.
La señal general de Goldman Sachs es que todavía existen bancos emergentes baratos, pero ya no alcanza con buscar múltiplos bajos. Las acciones con mayor potencial deberán demostrar que pueden sostener sus márgenes, financiar el crecimiento, contener la mora y remunerar a sus accionistas en un contexto marcado por tasas elevadas, competencia por depósitos y riesgo geopolítico.

Por Santiago Escobar
Redactor
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