En un contexto en el que Wall Street y varias plazas internacionales alcanzan nuevos máximos, la Bolsa argentina quedó, una vez más, fuera de la fiesta global de las acciones.
Mientras Wall Street continúa renovando máximos históricos, las acciones argentinas muestran una realidad muy diferente. El mercado local no logra acompañar el optimismo que predomina en la bolsa estadounidense y mantiene un desempeño considerablemente más débil.
Por qué la Bolsa argentina no logra despegar y cuáles son las acciones que empiezan a ganar consenso entre los analistas.
Sin sumarse a la fiesta
Evidentemente las acciones argentinas no fueron invitadas a la fiesta que se vive en Wall Street.
Mientras las acciones en Nueva York están en máximos históricos, la dinámica de los papeles locales dista mucho de reflejar el optimismo que si se ve en Wal Street.
De hecho, en el último mes, el S&P Merval en dólares cae 1% y se ubica como el peor mercado bursátil del mundo.
Analizando la tendencia en el resto de los mercados a nivel global, el mejor desempeño corresponde al índice bursátil de Colombia, que acumula una suba de 10,75%, seguido muy de cerca por el ETF de China, con un avance de 10,68%.
Finalmente, completa el podio el MSCI Perú, que gana 7,68% en el período.
Además de estos mercados, también sobresale Australia, con una mejora de 7,50%.
En Europa también predomina un tono positivo, aunque con ganancias más moderadas. Francia avanza 4,86%, España suma 4,70%, Latinoamérica en conjunto gana 4,36%, mientras que Italia y Chile registran alzas de 4,32% y 4,29%, respectivamente.
En el caso de nuestro país vecino, Brasil también se mantiene en terreno positivo con un incremento de 4,19%, mientras que el Euro Stoxx 50 sube 3,98%, reflejando una recuperación generalizada de las acciones europeas durante el último mes.
En contraste, los principales índices estadounidenses muestran un desempeño más moderado.
El S&P 500 acumula una suba de 2,84% en el último mes, el Dow Jones avanza 2,14% y el Nasdaq 100 (QQQ) apenas 1,15%, muy por debajo de varios mercados emergentes y desarrollados.
De esta manera, con una caída de 1% en el último mes, el índice bursátil local se ubica como el de peor desempeño a nivel global, lo cual se verifica que la bolsa domestica no fue invitada a la fiesta bursátil global.

Tal hipótesis también se verifica cuando se analiza el corto plazo.
La ultima semana fue particularmente buena para los mercados internacionales, pero en el caso de Argentina, dicha mejora no pudo ser capturada.
En la última semana el liderazgo de las bolsas globales estuvo concentrado en Asia y algunos mercados latinoamericanos.
El mejor desempeño corresponde al MSCI Taiwán, que avanzó 9,04%, impulsado por el buen momento del sector tecnológico y de semiconductores. En segundo lugar se ubicó el Nasdaq 100 (QQQ), con una suba de 4,98%, reflejando el renovado impulso de las grandes compañías tecnológicas de Estados Unidos. El tercer puesto fue para el MSCI Chile, que ganó 4,47%, consolidando una semana de fuerte recuperación para el mercado accionario chileno.
Detrás de los líderes aparecen los principales índices estadounidenses y algunos mercados desarrollados. El S&P 500 acumuló una mejora de 3,68%, mientras que el Dow Jones avanzó 3,50%, ambos respaldados por una sólida temporada de balances corporativos y un contexto macroeconómico favorable.
En contraste, algunos mercados quedaron rezagados durante la semana. México apenas avanzó 0,10%, mientras que Latinoamérica como región retrocedió 0,54%, afectada por la debilidad de algunos de sus principales componentes.
Las mayores caídas correspondieron al MSCI Brasil (-1,20%), MSCI China Large Cap (-1,53%) y, especialmente, al MSCI Argentina, que perdió 3,08%, convirtiéndose en el índice de peor desempeño de la semana.
De esta manera, mientras Wall Street y varios mercados desarrollados mantuvieron una dinámica positiva, las acciones argentinas volvieron a desacoplarse del escenario internacional, profundizando su debilidad relativa.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que el S&P Merval (CCL) viene sin tendencia clara desde fines de junio.
“El índice estuvo afectado por varios factores, dentro de los que se destacan el contexto internacional, con fuerte volatilidad impulsada por incertidumbre en la cadena de IA y cuestiones geopolíticas, y también por algunas cuestiones domésticas, entre las que podría destacarse una economía a dos velocidades, y datos de empleo y salario real privado formal que tampoco muestran una dinámica muy virtuosa”, indicó.
Hacia adelante, Franco entiende que la dinámica del índice general ira estando cada vez más dominada por cuestiones relacionadas a humor social y apoyo a distintas fuerzas políticas según encuestas diversas, que irá en aumento a medida que nos vayamos adentrando más en el ciclo electoral.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, detalló que la macro y fundamentals justificarían valuaciones mayores para las acciones, aunque advierte que el índice no rompe el lateral vigente desde octubre.
“El catalizador puede venir de los resultados, de una menor volatilidad internacional o de un mayor dinamismo cíclico que apuntale la imagen del gobierno. Los fundamentos corporativos justificarían valuaciones más altas, y el disparador de una nueva pata alcista podría llegar con la temporada de resultados que arranca la primera semana de agosto. Mientras tanto, el Merval sigue sometido a los flujos globales y rezagado de la deuda”, dijo.
Lateralización eterna
Cuando se analiza la tendencia del índice accionario local, se corrobora que el mercado argentino se mantiene en una larga lateralización, sin poder iniciar una tendencia al alza a la vez que tampoco acelera a la baja.
Dicho proceso lateral esta delimitado entre los máximos de u$s 2350 y los mínimos de u$s 2000 a u$s 1900.
La falta de tendencia se viene desarrollando desde que el Gobierno ganó las elecciones legislativas en octubre pasado, provocando un rally en los papeles accionarios locales.
Sin embargo, desde entonces la tendencia alcista se frenó.

Matias Cattaruzzi, Sr Equity Analyst de Adcap Grupo Financiero, entiende que la lateralización actual no se destraba solo con el re-rating por costo de capital, sino con mejora en la presentación de resultados.
“El sector petrolero ya viene entregando buenos números apalancados en el precio del crudo y las acciones de servicios también mejoraron sus resultados pese a haber lateralizado buena parte del año en sus cotizaciones”, sostuvo.
Sin embargo, Cattaruzzi remarca que falta el momento de los bancos.
“La caída de la mora y la aceleración del crédito, es donde se encuentra la llave para que el índice deje de lateralizar, todavía en los datos no estamos viendo mejoras”, advirtió.
En cuanto a los papeles, Cattaruzzi favorece a las acciones de BBVA Argentina (BBAR) y Banco Macro (BMA).
“Son las acciones más defensivas y las que vienen presentando mejores balances, combinación que las deja mejor posicionadas para capturar tanto el re-rating por menor costo de capital como el eventual repunte del sector”, detalló.
Fuera del sector bancario, Cattaruzzi indicó su favoritirsmo por YPF para esta temporada de resultados, junto con Pampa.
“La volatilidad del crudo de los últimos meses le otorga más vértigo a la acción, pero la trayectoria de la compañía viene mejorando notablemente. Apuntamos a que 2026 sea un año récord para la compañía, recientemente actualizamos el precio objetivo a 1 año a u$s 63 (antes era u$s 55). Pampa Energía, con su nuevo proyecto de fertilizantes (Pampa Fértil) también nos parece que es una compañía con perspectivas”, indicó.
Lisandro Meroi, Research Analyst de TSA Bursátil, remarcó que llama la atención la lateralización del índice en lo que va del año, con subas y bajas por momentos acoplándose a los movimientos internacionales, pero con una clara performance inferior respecto a referencias globales.
Además, Meroi resaltó que sigue presente la disociación respecto a la renta fija local, mucho más influenciada por la acumulación de reservas y las sucesivas operaciones de crédito que desembocaron en el programa financiero 2026 y 2027.
“Para la renta variable, el driver parece ser la recuperación sostenida de la actividad, que permita terminar la dinámica de un mes de crecimiento y uno de caída. Si bien el sector energético muestra buenas cifras, continúa pesando sobre el selectivo el momento que atraviesan los bancos principalmente con la mora, sumado a la heterogeneidad sectorial de la economía general”, sostuvo.
En esa línea, Meori remarcó que la disparidad en el crecimiento sectorial repercute sobre una imagen del gobierno que se encuentra lejos de las cifras que supo alcanzar y pareciera que lentamente genera nerviosismo pensando en 2027.
“El círculo virtuoso entre actividad y aprobación de la gestión podría permitir que las acciones locales recuperen terreno respecto a otros índices, en caso de que no haya mayores disrupciones en el contexto internacional”, anticipó.

Diferencias sectoriales
En el último mes, el desempeño de los ADR y acciones argentinas muestra un comportamiento muy dispar, con un reducido grupo de compañías concentrando las ganancias mientras la mayoría de los papeles permanece rezagada.
El gran ganador es Globant, que acumula una suba de 15,83%, impulsada por el renovado optimismo sobre el sector tecnológico.
Detrás aparecen Vista Energy (+6,93%), Telecom Argentina (+6,80%) e YPF (+6,67%), beneficiadas por la fortaleza del sector energético y las buenas perspectivas para Vaca Muerta. También registran avances Corporación América (+4,30%), Edenor (+4,24%), Cresud (+3,67%) y Pampa Energía (+3,23%).
Sin embargo, el resto del mercado continúa mostrando una dinámica mucho más débil. Transportadora de Gas del Sur apenas avanza 1,99%, mientras que Mercado Libre retrocede 1,69% y comienzan a observarse caídas más pronunciadas en empresas ligadas al ciclo doméstico, como Loma Negra (-1,86%), IRSA (-3,11%), Central Puerto (-3,16%) y Banco Macro (-3,79%). Esta dispersión refleja que los inversores continúan privilegiando compañías con catalizadores específicos por sobre una apuesta generalizada por la renta variable argentina.
Las mayores bajas del último mes se concentran en el sector financiero.
En el caso de Grupo Financiero Galicia pierde 6,18%, Grupo Supervielle cae 9,35% y BBVA Argentina retrocede 11,06%, convirtiéndose en la acción de peor desempeño del período.
La debilidad de los bancos refleja una mayor cautela del mercado frente al escenario local y a la proximidad del calendario electoral, en un contexto donde, pese a las mejoras macroeconómicas y crediticias del país, los inversores siguen mostrando una actitud selectiva y priorizan empresas con fundamentos propios antes que una exposición amplia a las acciones argentinas.
Juan Solá, jefe de research de BT Securities, agregó que la principal causa de la lateralización del índice en los últimos meses es el estancamiento de la actividad económica y la creciente incertidumbre electoral.
“Sin un rebote fuerte del crédito privado, difícilmente la economía y el ingreso privado traccionen en los meses venideros, lo que hace que persista la incertidumbre sobre el resultado electoral del año que viene. En este contexto, vemos que las acciones argentinas enfrentarán mayor volatilidad e incluso riesgos a la baja, por lo que recomendamos adoptar posiciones más defensivas en este desafiante entorno”, afirmó.
Dado este escenario, y pensando en inversiones en acciones, Solá recomienda papeles defensivos como BYMA.
“Combina el monopolio de la infraestructura de liquidación y custodia del mercado argentino con un balance libre de deuda y altamente dolarizado, la acción actúa como un ‘refugio de valor’ que preserva el capital, genera flujos continuos y ofrece cobertura cambiaria e inflacionaria en momentos de alta incertidumbre”, dijo.

Gabriel Proruk, senior equity analyst de IEB advierte que la mejora en la calificación crediticia y el ordenamiento macroeconómico permitieron sostener al S&P Merval cerca de los u$s 2000 tras el fuerte rally posterior a las elecciones de 2025.
Sin embargo, señala que el potencial de suba sigue condicionado por un contexto internacional más desafiante, marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que elevan la aversión al riesgo.
“Existe una creciente tensión geopolítica en Medio Oriente que ejerce presión sobre la inflación y el crecimiento global. Por más que Argentina ha logrado una mejora internamente con la reducción de la inflación, la acumulación de reservas y el ordenamiento fiscal, el contexto externo continúa siendo un factor importante que aumenta la exigencia para los activos de riesgo como las acciones”, dijo.
De esta manera, Proruk remarca que las continuas tensiones en el Estrecho de Ormuz han sido favorables para el sector Oil & Gas argentino.
“Tal variable incentivó aún más a una lateralización del índice ante la rotación sectorial desde sectores que vieron un deterioro de sus fundamentos, como es el sector bancario ante el incremento de la morosidad y la recuperación de la inflación”, afirmó.
Finalmente, en el plano local, Proruk agregó que el otro factor relevante que podría jugar a favor es una recuperación del crédito al sector privado y reducción de los niveles de morosidad de los bancos que recaiga sobre la economía real incentivando la recuperación del nivel de actividad.














