La tregua en la guerra en Medio Oriente es parte del pasado y la persistencia del conflicto llevó a que el crudo se dispare por encima de los u$s 100.
Esto genera renovados temores sobre la inflación y mayores presiones para que la Fed suba la tasa. El mercado se anticipa y caen las acciones en Wall Street.
Persiste la tensión en medio Oriente
Las acciones en Wall Street bajan y el petróleo Brent se dispara nuevamente, ganando 7% y operando en los u$s 100 el barril debido a que el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa sin señales de distensión.
En Wall Street, la combinación de mayores riesgos geopolíticos y el encarecimiento del petróleo golpeó tanto a las acciones como a los bonos.
El Brent llegó a cotizar en torno a los u$s 100 por barril, llevando los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a máximos del año.
En ese contexto, el Dow Jones retrocede 1,06%, mientras que el S&P 500 cae 1,00%.
El índice tecnológico Nasdaq 100 baja 1,34%, siendo este último el más afectado.

Impacto argentino
El contexto adverso está influyendo en pérdidas de los bonos argentinos en torno del 1%, por efecto global que podría impactar en la tasa de interés de la FED para frenar el golpe inflacionario de la situación.
Del mismo modo, el riesgo país, que había retrocedido hasta 410 puntos luego de la recalificación de la deuda soberana por parte de Moody’s a la categoría B3, esta mañana trepaba a 429 puntos básicos, según el EMBI Arg.

En Wall Street el resto de los activos argentinos también reflejaban el sell off, que también estaba alimentado por una visión negativa de lo que fue el balance de Alphabet presentado ayer con suculentas ganancias y además temores acerca de la evolución de la IA luego del “acciddente” informado por OpenIA en el entrenamiento de sus productos.
Quedaban fuera de esta pérdida los ADR de las empresas del sector energético que sí reflejaban nuevamente el aumento del precio del petróleo.

La guerra
Las preocupaciones sobre la guerra en Medio Oriente están en el centro de análisis por parte de los inversores en Wall Street.
Ninguna de las partes ha mostrado disposición a retomar negociaciones, mientras las amenazas cruzadas mantienen elevada la tensión geopolítica en Oriente Medio.
La incertidumbre geopolítica volvió a intensificarse luego de que el presidente Donald Trump advirtiera que responsabilizará a Irán por cualquier futuro ataque de los rebeldes hutíes contra embarcaciones en el Mar Rojo.
Los hutíes, respaldados por Teherán, ya habían reivindicado ataques contra petroleros saudíes, lo que incrementa el riesgo de una mayor participación estadounidense en el conflicto.

Impacto sobre la Fed
La permanencia de la guerra hace que se dispare el petróleo y a su vez, el avance del crudo alimenta la expectativa inflacionaria y por lo tanto, de que la Reserva Federal deba postergar los recortes de tasas previstos e, incluso, contemplar nuevas subas si las presiones sobre los precios se intensifican.
Si la Fed sube la tasa de interés, esto podría impactar en la economía, conduciéndola hacia una recesión.
Bajo tales temores, el mercado se anticipa y cae por antelación.
A pocos días de la reunión de política monetaria de la Reserva Federal, los mercados monetarios indican que los operadores ven una probabilidad aproximada del 35% de una subida en la reunión de julio, frente al 10% de hace una semana.
Actualmente, el mercado descuenta con alta convicción que en la reunión del 29 de julio la Fed mantendrá la tasa sin cambios en el rango de 350-375 puntos básicos, escenario que concentra un 62,1% de probabilidad, mientras que un 37,9% apuesta a un recorte de 25 puntos básicos hasta 375-400.
Hacia las reuniones siguientes aumenta la dispersión de escenarios, reflejando una expectativa de flexibilización monetaria gradual.
Para septiembre, la mayor probabilidad (54,6%) sigue siendo una tasa entre 3,75% a 4%, aunque ya aparece una probabilidad relevante (26,3%) de un recorte adicional hasta 4% a 4,25%.
A medida que avanza el horizonte, el mercado incorpora una mayor cantidad de recortes. Para diciembre de 2026, la alternativa más probable pasa a ser una tasa de 400-425 (38,8%), seguida por 3,75% a 4% (31,1%) y 4% a 4,5% (19,2%).
Ya en 2027, el escenario base continúa desplazándose hacia tasas más bajas, aunque sin una expectativa de recortes agresivos ya que las probabilidades se distribuyen entre varios rangos, con mayor peso en 4% a 4,25% y 4,25% a 4,5%, lo que refleja que los inversores esperan un proceso de relajación monetaria gradual y dependiente de la evolución de la inflación y de la actividad económica.

Temporada de balances
Por otro lado, la temporada de balances tampoco logró sostener el ánimo del mercado. Alphabet perdió alrededor de 6% luego de anunciar un aumento en sus inversiones de capital vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial.
Por su parte, Tesla se desplomó 13% tras reportar una caída en sus ganancias, pese a haber registrado sólidas entregas de vehículos eléctricos.
Alphabet presentó resultados mejores a los esperados en ingresos, impulsados por el fuerte crecimiento de Google Cloud, pero el mercado castigó la acción por el aumento del gasto en inversiones.
La compañía elevó su guía de capex para 2026 hasta un rango de US$195.000-205.000 millones, muy por encima de lo previsto por los analistas, mientras que el flujo de caja libre fue negativo por primera vez desde su salida a bolsa.
Además, el beneficio por acción estuvo distorsionado por ganancias contables vinculadas a su participación en Anthropic, lo que llevó a una caída cercana al 7% el jueves.

Tesla, por su parte, superó las expectativas de ingresos gracias a un récord de entregas de vehículos, pero decepcionó en rentabilidad.
El beneficio por acción quedó muy por debajo de lo esperado y los márgenes continuaron deteriorándose por la eliminación de incentivos fiscales, la caída de los ingresos por créditos regulatorios y el fuerte incremento de las inversiones en inteligencia artificial, robotaxis y Optimus.
El flujo de caja libre también fue negativo y la acción retrocedía alrededor de 13% en las primeras operaciones del día.

Los analistas de Grupo SBS detallaron que los resultados de Alphabet volvieron a confirmar la fortaleza de su negocio principal y, sobre todo, el impulso que sigue mostrando la inteligencia artificial.
Según describieron, la compañía superó las expectativas del mercado tanto en ingresos como en Google Cloud, que continúa acelerando su crecimiento gracias a la mayor demanda de infraestructura y servicios vinculados a IA.
Además, agregaron que el negocio de búsqueda y YouTube mantuvo una evolución sólida, mientras que las ganancias por acción quedaron ampliamente por encima de lo esperado, favorecidas también por ingresos extraordinarios.
Sin embargo, desde Grupo SBS advierten pese a estas cifras positivas, el foco de los inversores estuvo puesto en el fuerte incremento previsto para las inversiones de capital (capex), lo que generó una reacción negativa en la acción al anticipar mayores desembolsos para sostener la expansión de su infraestructura de IA.
En el caso de Tesla, los analistas de Grupo SBS detallaron que el balance mostró señales mixtas.
Desde la compañía explicaron que, si bien la compañía logró superar las previsiones de ingresos y registró un importante aumento en las entregas de vehículos respecto del trimestre anterior, la rentabilidad continuó deteriorándose.
Además, la ganancia por acción de Tesla fue u$s 0,33, por debajo u$s 0,53 proyectados por el mercado.














