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Aunque todavía falta más de un año para las elecciones presidenciales de 2027, el mercado de bonos argentinos ya comenzó a anticipar distintos escenarios políticos. La incertidumbre sobre qué ocurrirá después de los comicios empieza a reflejarse en los precios y rendimientos de los títulos públicos, sobre todo en aquellos cuyo vencimiento queda del otro lado de la elección.

En este contexto, el AO27, el AO28 y el AO29 ofrecen tres alternativas con características similares, pero con distintos niveles de exposición al riesgo político. Por eso, a la hora de elegir entre ellos, ya no alcanza con mirar cuánto paga cada bono. También es necesario analizar cuándo vence, qué escenario político está incorporando su precio y cuánto riesgo está dispuesto a asumir cada inversor.

Cómo impactan las elecciones en los bonos

Una de las formas de observar cuánto riesgo electoral está incorporando el mercado es comparar el rendimiento del AO27 con el del AO28. El primero vence en octubre de 2027, mientras que el segundo lo hace un año después, en octubre de 2028.

Según un analistas de Mills Capital, la diferencia entre los rendimientos de ambos títulos funciona como un “proxy” del riesgo político implícito en la curva argentina: permite medir cuánto rendimiento adicional exige el mercado para mantener un bono que atraviesa el período posterior a las elecciones.

A mediados de julio, ese diferencial se había reducido a 322 puntos básicos, con un rendimiento de 4,18% para el AO27 y de 7,40% para el AO28. Para Mills Capital, ese nivel reflejaba un momento de mayor confianza del mercado en la continuidad del programa económico.

Un mes después, el spread se amplió hasta 446 puntos básicos y el rendimiento del AO27 pasó a 4,66%, mientras que el del AO28 saltó hasta 9,12%.

La diferencia en la magnitud del movimiento es la señal más importante. Mientras el rendimiento del AO27 aumentó 48 puntos básicos, el del AO28 lo hizo en 172 puntos.

“Esa asimetría es la clave. El tramo que vence antes de la elección se movió poco; todo lo que está del otro lado de la elección sufrió mucho más”, explicaron desde la empresa de soluciones financieras.

El fenómeno también se trasladó a los bonos de mayor plazo. En un mes, el rendimiento del AL41 pasó de 8,64% a 11,11%, mientras que el AE38 avanzó de 8,86% a 10,65%. “El mercado le pone un precio creciente a la incertidumbre sobre quién gestiona la deuda a partir de 2028”, sostuvieron.

Sin embargo, el riesgo político argentino no es el único factor que está afectando a los bonos. Mills Capital también advierte sobre un cambio en las condiciones financieras internacionales, con un aumento del costo del dinero a nivel global.

Entre los factores mencionados aparecen las tensiones geopolíticas, el precio del petróleo, el impacto sobre la inflación internacional y la guerra entre Rusia y Ucrania. A esto se suma el incremento de las tasas de largo plazo en Estados Unidos y Japón.

La tasa estadounidense a 30 años llegó al 5,28%, mientras que la japonesa alcanzó el 4,15%, frente al 0,69% que registraba a fines de 2021.

Al ser Argentina high beta, magnifica los impactos de la curva de rendimientos americana”, explicaron desde el grupo financiero.

AO27

Entre los tres bonos, el AO27 es el que tiene el vencimiento más cercano. Por eso, aparece como la alternativa más defensiva para quienes quieren invertir en deuda argentina en dólares y limitar la exposición al escenario posterior a las elecciones.

El bono tiene un cupón del 6% anual que se paga de manera mensual. Además, devuelve el 100% del capital al vencimiento. Según Nahuel Bernués, asesor financiero, esta estructura es una de sus principales ventajas.

“El AO27 resulta conveniente porque combina algo poco habitual en la curva soberana: el cupón del 6% anual se paga de forma mensual, en lugar de semestral como la mayoría de los soberanos, lo que genera un flujo de caja en dólares mucho más frecuente”, explicó.

El título también presenta una duración modificada de aproximadamente 1,3 años, lo que limita su sensibilidad frente a los movimientos de las tasas. Actualmente, el bono cotiza en torno a u$s 101,70 por cada 100 de valor nominal y ofrece una TIR del 4% anual en dólares si se mantiene hasta el vencimiento.

El rendimiento es menor al de los bonos que atraviesan las elecciones porque también lo es la exposición al riesgo político. Para un inversor conservador, esa menor rentabilidad puede ser el precio de reducir la incertidumbre.

Además, el AO27 puede resultar atractivo para quienes buscan generar un flujo periódico de dólares. Según Bernués, su estructura de pagos lo diferencia tanto de otros bonos soberanos como de instrumentos tradicionales.

Frente a un plazo fijo en dólares, el especialista señala que el AO27 ofrece actualmente una rentabilidad superior para el inversor minorista. En tanto, frente a obligaciones negociables de empresas de buena calidad crediticia y vencimientos similares, el rendimiento puede ser comparable, pero con una diferencia en la frecuencia de los pagos.

AO28

El AO28 comparte con el AO27 el cupón del 6% anual y los pagos mensuales de intereses, pero tiene un año más de duración. Este plazo adicional es relevante porque obliga al inversor a atravesar las elecciones presidenciales y quedar expuesto al escenario que surja de ellas. Por eso, el mercado exige una tasa mayor.

“El AO28 replica el esquema del AO27 en forma de pago de intereses, con un cupón del 6% anual con pagos mensuales. La diferencia está en que extiende el vencimiento a octubre de 2028 y el mercado le exige algo más de tasa por el riesgo electoral que sí atraviesa”, explicó Bernués.

Milei es consciente de que “tuvo una política muy restrictiva en lo fiscal y sobre todo en lo monetario”, señaló Menescaldi.
Milei es consciente de que “tuvo una política muy restrictiva en lo fiscal y sobre todo en lo monetario”, señaló Menescaldi.Presidencia

La TIR se encuentra en torno al 9% anual en dólares, por lo que ofrece una rentabilidad considerablemente superior a la del AO27. Esta diferencia puede resultar atractiva para un inversor que tenga una visión favorable sobre la continuidad del programa económico después de 2027 y esté dispuesto a soportar una mayor volatilidad para obtener una renta superior.

Si vos crees que Milei o LLA seguirá gestionando el país 4 años más, podes tener una renta asegurada”, sostuvo Gastón Lentini, fundador del Doctor de Tus Finanzas. Pero, si el mercado empieza a descontar un cambio de rumbo político, el precio del AO28 podría verse más afectado que el de un bono cuyo vencimiento sea anterior.

AO29

El AO29 lleva todavía más lejos esa lógica. El bono vence el 31 de octubre de 2029, es decir, durante la próxima administración presidencial.

Al igual que el AO27 y el AO28, paga un cupón del 6% anual con intereses mensuales y devuelve el capital al vencimiento. La diferencia está en que el inversor queda expuesto durante dos años posteriores a las elecciones de 2027.

Ese riesgo adicional explica que el mercado exija una tasa más elevada. Actualmente, el AO29 ofrece una TIR cercana al 10% anual en dólares.

“El AO29, pese a extenderse un año más que el AO28, mantiene la misma estructura de pagos al 6% anual pagaderos mensualmente, lo que lo convierte en un instrumento atractivo para el inversor minorista”, explicó Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

El atractivo está, entonces, en la combinación entre una renta superior y pagos mensuales. La contracara es que el resultado de la inversión dependerá mucho más de lo que suceda con la economía argentina y con la política durante la próxima administración.

¿Cuál conviene comprar según el perfil de cada inversor?

La elección entre AO27, AO28 y AO29 depende, principalmente, de cuánto riesgo está dispuesto a asumir el inversor y qué escenario espera para después de las elecciones de 2027.

Fuente: ShutterstockShutterstock

Para un perfil conservador, el AO27 aparece como la alternativa más defensiva. Su vencimiento cercano a las elecciones limita la exposición al escenario posterior y, además, ofrece pagos mensuales de intereses. El costo de esa menor incertidumbre es una TIR más baja.

El AO28 ocupa una posición intermedia. Tiene un año más de plazo y, por lo tanto, una mayor exposición al escenario político posterior a las elecciones, pero también ofrece un rendimiento considerablemente superior al AO27. Puede resultar atractivo para quien tenga una visión relativamente favorable sobre la continuidad del programa económico.

El AO29, en cambio, apunta a un inversor dispuesto a asumir mayor riesgo a cambio de una tasa un poco más elevada. Al vencer en 2029, queda expuesto durante buena parte de la próxima administración y, por lo tanto, a las decisiones económicas que tome el próximo Gobierno.

Según la expectativa del inversor sobre el futuro de la elección de 2027, la elección sobre qué hacer con sus bonos será diferente”, sostuvo Lentini.