

Este lunes, los precios del petróleo suben más de un 3% a raíz de los renovados ataques militares entre Estados Unidos e Irán, los cuales reavivaron las preocupaciones sobre los suministros energéticos a través del estrecho de Ormuz.
Esta mañana, el crudo Brent avanzó 2,67 dólares (3,51%) y se ubicó en 78,68 dólares, mientras que el West Texas Intermediate de Estados Unidos ganó 2,48 dólares (3,47%) y llegó a 73,89 dólares el barril.
Según analistas de ANZ relevados por Reuters, “las empresas navieras están adoptando un enfoque cauteloso y los movimientos de entrada se han ralentizado debido al aumento de las preocupaciones en materia de seguridad”.
Los nuevos ataques se produjeron durante el fin de semana. Irán atacó el domingo instalaciones estadounidenses en el golfo Pérsico y anunció que había vuelto a cerrar el estrecho de Ormuz. Tras esto, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó el lunes que había atacado bases militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin.
Antes de que el conflicto comenzara a fines de febrero, el estrecho de Ormuz gestionaba cerca de una quinta parte del suministro diario mundial de petróleo y gas natural licuado, por eso su cierre extendido puso en riesgo el suministro global de energía y disparó los precios.

Ahora, tras la reapertura del Estrecho semanas atrás, el resurgimiento del conflicto llevó a que el tráfico marítimo por la zona cayera el domingo a su nivel más bajo en cinco semanas: solo seis buques transitaron por el paso, según datos de Kpler.
La escalada pone en riesgo el acuerdo provisional firmado el mes pasado entre Washington y Teherán, que buscaba reabrir el estrecho y sostener 60 días de negociaciones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo el domingo que Ormuz sigue abierto al tráfico comercial, pese a la versión iraní.
Según el informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía, el suministro mundial de crudo creció en 4,1 millones de barriles diarios en junio tras el acuerdo, aunque se mantuvo 9,4 millones de barriles por debajo de los niveles previos al conflicto.
Goldman Sachs, por su parte, estimó que la ampliación de oleoductos en Medio Oriente podría proteger a más del 60% de las exportaciones del golfo Pérsico frente a futuras interrupciones en Ormuz hacia fines de 2028.
El impacto en los mercados europeos
La tensión también golpeó a las bolsas del Viejo Continente. El índice paneuropeo STOXX 600 cayó 0,3% y se ubicó en 639,29 puntos, tras haber sufrido el viernes su mayor caída semanal desde fines de abril.
El sector energético .SXEP subió 1,6% de la mano de la suba del petróleo, mientras que el tecnológico .SX8P retrocedió 1,2%, en sintonía con las bajas de sus pares asiáticos tras el debut en el Nasdaq de la surcoreana SK Hynix, que se disparó un 12,8% el viernes.
Entre los valores individuales, se destacaron las acciones de AkzoNobel, que subieron 3% luego de que Nippon Paint ofreciera comprar el negocio de pinturas decorativas de la compañía por 7.500 millones de euros.
















