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La guerra en Medio Oriente terminó jugando, hasta ahora, a favor de la Argentina por los mayores ingresos por el precio del petróleo y commodities agrícolas, aunque también sumaron presión sobre algunos costos internos. En ese escenario, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo sin cambios su pronóstico para la economía argentina: espera un crecimiento de 3,5% en 2026 y de 4% en 2027.

El interrogante ahora es cuánto puede durar ese escenario de “viento de cola” para el ingreso de divisas. Las proyecciones del panorama global World Economic Outlook (WEO) plantean que no habrá un regreso a los precios previos a la guerra en Medio Oriente, pero tampoco espera que el petróleo siga escalando hasta los niveles más extremos que llegó a descontar el mercado.

El viento de cola seguiría soplando, aunque con menor intensidad. “La economía mundial está siendo moldeada por dos grandes fuerzas que empujan en direcciones opuestas: el shock negativo provocado por la guerra en Medio Oriente y el shock positivo asociado al avance de la inteligencia artificial”, resumió el Fondo en la actualización de sus perspectivas.

Luis Caputo y Kristalina Georgieva en la sede del FMI
Luis Caputo y Kristalina Georgieva en la sede del FMIMinisterio de Economía

El precio del petróleo según el FMI

Una de las principales novedades del informe es que el FMI considera que los precios de la energía permanecerán elevados incluso si el estrecho de Ormuz comienza a normalizar su funcionamiento desde mediados de julio, como supone su escenario base.

El organismo proyecta un precio promedio del petróleo de u$s 89 por barril en 2026, por encima de la referencia utilizada en el WEO de abril y equivalente a un aumento del 32% respecto de 2025.

Al mismo tiempo, aclara que el mercado logró absorber parte del shock mediante el uso de inventarios y que el escenario quedó lejos del caso extremo que analizaba hace apenas unos meses, cuando contemplaba un barril cercano a los u$s 100.

“La relativamente moderada suba del precio global del petróleo refleja que parte de la caída de los flujos a través del Estrecho de Ormuz fue compensada por una reducción de stocks”, explicó el organismo.

Para la Argentina, el mensaje es claro: el negocio energético seguiría contando con un contexto internacional favorable, aunque sin los valores extraordinarios que hubiera generado una prolongación del peor escenario geopolítico.

Los commodities agrícolas

El impacto no se limita al petróleo. El FMI proyecta que durante 2026 los precios del gas natural aumentarán 22%, los fertilizantes subirán 26% y los alimentos avanzarán otro 8%, impulsados por mayores costos energéticos, de transporte e insumos.

Aunque el organismo no publica proyecciones específicas para la soja, el maíz o el trigo, el escenario sugiere que los precios internacionales de los productos agrícolas seguirán encontrando sostén por el encarecimiento de toda la cadena de producción.

Para un país como la Argentina, eso implica un doble efecto: mejores condiciones para las exportaciones agroindustriales, pero también mayores costos para el sector por el aumento de los fertilizantes y otros insumos.

El crecimiento argentino no cambia

En ese contexto internacional, el FMI decidió mantener sin cambios las perspectivas para la economía argentina respecto de abril.

El organismo proyecta que el PBI crecerá 3,5% en 2026 y 4% en 2027, sin modificaciones frente a la actualización anterior.

La estabilidad de las proyecciones refleja que, para el Fondo, el nuevo escenario internacional no altera significativamente el sendero esperado para la economía local. Por el contrario, el impacto de precios internacionales relativamente favorables compensaría parte del deterioro que la guerra genera sobre el crecimiento global.

El nuevo motor del mundo

Sin embargo, el informe deja una advertencia para los países exportadores de materias primas.

El FMI sostiene que los grandes ganadores del nuevo escenario internacional serán dos grupos: los exportadores de energía y las economías integradas a la cadena global de la inteligencia artificial (IA).

Adiós al trabajo humano: una empresa líder en tecnología echó a 8000 empleados y los reemplazó con inteligencia artificial
Adiós al trabajo humano: una empresa líder en tecnología echó a 8000 empleados y los reemplazó con inteligencia artificialFreepik

“Los exportadores de energía fuera de la zona del conflicto se benefician de mejores términos de intercambio, mientras que las economías integradas al ciclo tecnológico liderado por la IA experimentan una actividad más fuerte”, señaló el organismo.

En ese sentido, el Fondo mantiene prácticamente sin cambios su previsión para la economía mundial: crecerá 3% este año y 3,4% en 2027. Pero aclara que ese resultado esconde diferencias cada vez mayores entre los países que se benefician del nuevo ciclo tecnológico y aquellos que dependen exclusivamente del comercio de materias primas.

Para el Fondo, la IA está contrapesando el efecto de la guerra y la aceleración del ciclo tecnológico sostiene inversión en infraestructura, semiconductores y centros de datos, además de fortalecer la productividad en las economías más integradas a esa cadena de valor.

En ese marco de los dos grupos que explican el escenario global, el Fondo mantiene sus recomendaciones de política fiscal, subsidios, foco en inflación y cooperación.

Las 5 recomendaciones del FMI

Mantener el foco en la inflación. Los bancos centrales deben priorizar la estabilidad de precios y preservar su independencia.

Evitar subsidios generalizados. Si hay asistencia por el encarecimiento de la energía, debe ser temporal y focalizada en los hogares más vulnerables.

<div class="migrated-promo-image__description"><div class="migrated-promo-image__source">Fuente: Shutterstock</div></div>
Fuente: Shutterstock
Fuente: Shutterstock

Reconstruir el espacio fiscal. Los países con ingresos extraordinarios por energía o commodities deberían aprovechar para fortalecer sus cuentas públicas.

Invertir en productividad. El organismo recomienda impulsar infraestructura energética y digital, capacitación laboral y ciberseguridad para aprovechar el desarrollo de la inteligencia artificial.

Más cooperación y menos barreras. El FMI pide evitar nuevas restricciones al comercio para evitar la fragmentación de la economía global.